"Sillas de montar calientes" es una apreciada película de Mel Brooks, de 1974, protagonizada por un sheriff negro en una ciudad racista, por lo que tenía una gran cantidad de chistes raciales ahora políticamente incorrectos.
Como cabía esperar que ocurriera antes o después, ahora la comedia ha sido víctima de la sociedad woke y la cultura de la cancelación. HBOMax, que ya marcó Lo que el viento se llevó, obliga ahora a los suscriptores –por el momento en Estados Unidos– que quieran verla a presenciar antes una introducción de Jacqueline Stewart, experta en "representación de minorías" en películas de TCM.
La presentadora advierte que "Estás a punto de ver una película de 1974 que muchos consideran una de las mejores comedias de todos los tiempos […] Como implica la trama, el tema racial está muy presente en Sillas de montar calientes... y el lenguaje y las actitudes racistas impregnan el película. Pero esas actitudes son adoptadas por personajes que aquí se retratan explícitamente como intolerantes ignorantes y de mente estrecha. La perspectiva real y mucho más ilustrada de la película está representada por los dos personajes principales interpretados por Cleavon Little y Gene Wilder".
¿Insulto a la inteligencia del espectador? Hasta ahora, los espectadores interpretaban sin problemas Sillas de montar calientes como una denuncia del racismo, y los personajes discriminatorios de la película como intolerantes y despreciables. Se burla claramente del fanatismo en la historia de Estados Unidos.
El usuario de Twitter @HeadyRemarks fue una de las primeras personas en hacer sonar la alarma sobre la advertencia en Sillas de montar calientes, de HBOMax. Su tweet ha obtenido casi medio millón de visitas hasta el momento. "Estoy viendo el film por primera vez y esta señora aparece antes de la película para contarme toda la trama y cómo termina mientras me advierte sobre el lenguaje racista y lo provocativo que es".
Mel Brooks advierte sobre el peligro que corre la comedia
En 2017, Mel Brooks advirtió en una entrevista con BBC Radio 4 de que la cultura de la cancelación iba a significar "la muerte de la comedia" y que Sillas de montar calientes nunca recibiría luz verde en el clima político actual. “Quiero decir tal vez El jovencito Frankenstein se acepte. Quizás otras de mis películas. Pero nunca Sillas de montar calientes, porque nos hemos vuelto estúpidamente políticamente correctos, lo cual es la muerte de la comedia”.
“Está bien no herir los sentimientos de varias tribus y grupos. Sin embargo, no es bueno para la comedia. La comedia tiene que caminar sobre una delgada línea, correr riesgos. La comedia es el pequeño duende lascivo que susurra al oído del rey, siempre diciendo la verdad sobre el comportamiento humano”, continuó Mel Brooks.
Cleavon Little y Gene Wilder protagonizaron Sillas de montar calientes, que transcurre en 1875. El poblado de Rock Ridge está gobernado por Lepetomane, un ricachón egoista que desea echar a todos sus habitantes y hacer que el ferrocarril pase por mitad del lugar. Para más "inri", nombran sheriff a Bart, un negro condenado a muerte cuyo nombramiento sólo viene impuesto para asegurar la tensión, el caos y el desorden. Contra pronóstico, y con ayuda de su recién conocido amigo Jim, rápido con las pistolas, puede que dé la vuelta a la situación. El film lleva al extremo las posibilidades de la parodia y el anacronismo, cuando los personajes se salen de la película para pelearse en medio de un plató, e incluso van a verse a sí mismos en la pantalla.
