Bruce Springsteen ha confesado que ver en pantalla Deliver Me From Nowhere, el biopic sobre su vida protagonizado por Jeremy Allen White, le ha hecho revivir los días más oscuros de su carrera.
Dirigida por Scott Cooper y basada en el libro de Warren Zanes, la cinta se centra en la gestación de "Nebraska" (1982), uno de los discos más íntimos y sombríos del artista de Nueva Jersey.
El film, cuyo estreno está previsto para el 24 de octubre, no es una típica historia de rock y gloria, sino un viaje introspectivo al corazón roto del “Boss”. El rodaje abordó episodios de fuerte carga emocional, hasta el punto de que Bruce Springsteen, que visitaba ocasionalmente el set, prefería ausentarse en escenas especialmente delicadas. Según ha relatado en una entrevista con Rolling Stone, algunas secuencias le resultaban tan personales que optaba por quedarse en casa o seguir en la carretera con su gira canadiense.
Un actor al límite
Jeremy Allen White, conocido por su papel en The Bear, asume el reto de encarnar a una leyenda viva de la música. A su lado, Jeremy Strong interpreta a Jon Landau, el inseparable productor y confidente de Bruce. Springsteen ha agradecido públicamente la paciencia de White durante los días de rodaje compartido, reconociendo que su propia presencia podía cortar el ritmo del actor. “Le dije: si estorbo, con una mirada me vuelvo a casa”, ha confesado.
Deliver Me From Nowhere ya mostró sus primeras imágenes en CinemaCon, y el tráiler oficial, que incluye una versión del clásico Born to Run, ya circula por redes. El reparto también incluye a Stephen Graham, Odessa Young y Paul Walter Hauser, entre otros.
