Jeremy Allen White
35 añosMenú de lujo
No tiene una extensa filmografía y hoy por hoy no es lo que se dice una estrella, pero un pequeño grupo de papeles ha convertido a Jeremy Allen White en rostro muy reconocible, además de proporcionarle el aplauso de la crítica y el público.
Su secreto es la intensidad de sus interpretaciones y el hecho de saber elegir bien qué roles ha de interpretar. Quizá no impacte al espectador al comienzo, pero a poco a poco va ganándole un espacio importante en su atención gracias a su compromiso con sus personajes. Por eso, quizá en donde mejor se ha hecho notar hasta el momento Jeremy Allen White es en las series de televisión. Tienen la extensión suficiente para que él vaya desplegando sus dotes, vaya saboreando su trabajo, se identifique con el personaje y acabe bordando su interpretación.
Jeremy Allen White nació en Brooklyn, Nueva York el 17 de febrero de 1991. Sus padres eran actores y decidieron marchar a la gran manzana a probar suerte. De hecho fue allí donde se conocieron, actuaron juntos y acabaron casándose. Luego tuvieron a sus hijos, Jeremy Allen y Annabelle, hasta dejar la interpetación. Así que el chaval había mamado eso de ser actor. Y pronto hizo notar sus genes haciendo ballet y bailando claqué. Luego asistió a la Professional Performing Arts School en el barrio de Hell's Kitchen de Manhattan.
Con tan sólo quince años obtuvo un pequeño papel en la película Beautiful Ohio (2006) y al año siguiente saboreó su primer papel protagonista en The Speed of Life, presentada en el festival de Venecia. Compartó cartel después con Ezra Miller en el drama Afterschool (2008) y dos años después trabajó para Joel Schumacher en la muy coral Twelve. Y aunque había participado previamente en algunos capítulos de Ley y orden, entró en el mundo de las series televisivos por la puerta grande, gracias a su papel de Lip Gallagher, uno de los hijos del desastroso William H. Macy en la muy aplaudida Shameless (2011), comedia rompedora e iconoclasta de impresionante éxito y que se desarrolló durante diez temporadas.
El rostro de Jeremy Allen White se hizo ya muy conocido, aunque el chaval se lo tomaba con calma. Compaginó su trabajo en la serie con algunas películas, no demasiadas, entre las que destacan After Everything (2018), junto a Maika Monroe, o el thriller de terror Vigilados (2020), dirigido por Dave Franco. Después de pinchar en hueso en Viena and the Fantomes (2020), sobre un grupo punk de los 80, y del thriller La tarta de cumpleaños (2021) o de participar en cuatro capítulos de Homecoming, fue precisamente otra serie de televisión la que le iba a poner de nuevo en el candelero. En el plano personal ha tenido sonados romances, entre ellos uno con la española Rosalía, y se casó en 2019 con la actriz Addison Timlin, aunque luego se separaron en 2023. La pareja tiene dos hijas.
Con The Bear (2022) Jeremy Allen White alcanzó su máximo de popularidad. Da vida al chef Carmen “Carmy” Berzatto, quien abandona Nueva York para volver a Chicago y establecerse en un pequeño local de comida rápida. El estresante mundo de la cocina se traslada a la pantalla con inusitado ritmo y un trabajo de guión excepcional. Gracias a la serie Jeremy Allen White ha levantado multitud de premios, entre ellos dos prestigiosos Emmy en 2023 y 2024. Mientras tanto, en el cine destacó poderosamente como Kerry von Erich, uno de los hijos de la familia dedicada a la lucha libre de El clan de hierro (2023), potente cinta protagonizada por Zac Efron y basada en hechos reales. Los papeles históricos enjundiosos se repiten, pues también se hizo notar mucho como el “Boss” en Springsteen: Deliver Me from Nowhere (2025), drama biográfico dirigido por Scott Cooper. Tiene por estrenar You Can't Win, de Robinson Devor, también inspirada en hechos reales.
