Kate Winslet acaba de dar un paso decisivo en su carrera: dirigir su primera película. Y lo ha hecho a partir de un guion escrito por su hijo Joe Anders, de 21 años, que todavía duda —según reconoce la propia actriz— de que se ha interesado por el guión por el parentesco.
“Joe sentía que la gente pensaría que todo había pasado porque soy su madre. Le decía: si el guion fuese una mierda, sí. Pero no lo es”, explica Kate Winslet en The Hollywood Reporter.
Goodbye June, que llegará a los cines el 12 de diciembre y a Netflix el 24 de diciembre, nació como trabajo del curso de guion de Anders en la National Film and Television School. Inspirado por la experiencia personal de ver a su abuela —la madre de Kate Winslet— morir lentamente en el hospital, escribió una historia íntima sobre una familia reunida alrededor de una matriarca moribunda. Aunque el guion no estaba acabado, lo compartió con su madre buscando una opinión honesta. Kate Winslet no sólo vio potencial: vio una película.
La actriz, que en los últimos años ha ido tomando un papel más activo detrás de las cámaras como productora en Mare of Easttown y Lee, sintió que debía mantener el proyecto cerca, especialmente para proteger la voz de su hijo. “Cuando llega un director, el guionista desaparece. No podía soportar que eso le pasara a Joe”, dice.
Madre e hijo trabajaron juntos en completar y afinar el libreto, descubriendo la dificultad de pasar del vínculo familiar a la relación profesional. Kate Winslet tuvo que frenar sus descripciones excesivas y empujarle a condensar escenas, mientras él aprendía a defender sus ideas. Cuando Netflix se incorporó al proyecto, el proceso se intensificó: ya no eran solo notas de mamá, sino de un gran estudio.
El reparto de Goodbye June reúne nombres potentes: Helen Mirren como la matriarca; Timothy Spall como su marido; y un cuarteto de hijos interpretado por Winslet, Andrea Riseborough, Toni Collette y Johnny Flynn, junto a numerosos niños que llenan la habitación del hospital donde se desarrolla la mayor parte de la película. Kate Winslet, que mantuvo la cámara rodando durante largos periodos para capturar momentos espontáneos, reconoce la dureza del rodaje: “No quiero volver a dirigir nada en siete semanas con tantos actores y tantos niños”.
La película también refleja la diversidad de una familia contemporánea, incluyendo a un niño con síndrome de Down, otro con autismo y un menor cuya expresión de género forma parte esencial del relato. Era un aspecto que madre e hijo querían cuidar desde el principio.
Además de dirigir y producir, Kate Winslet interpreta a Julia, una hija que debe pausar su carrera para estar con su familia. Dudó en asumir tanta responsabilidad, pero finalmente sintió que el personaje estaba hecho para ella. “Muy pocas veces interpreto personajes ingleses. Este papel era como interpretar a mis amigas, a las madres ocupadas y culpables de hoy.”
La carga emocional del proyecto también se filtró al rodaje. Kate Winslet y Joe Anders admiten que lloraron en más de una ocasión, especialmente en escenas que evocaban su propia historia familiar. Un poema que Anders le escribió a su madre por el Día de la Madre termina teniendo un papel crucial en el clímax de Goodbye June.
Ahora, madre e hijo también son oficialmente colegas. Aunque, cuando Winslet cierra la entrevista diciendo: “Joe, te voy a llamar ahora, por favor cógelo”, queda claro que, por un momento, el trabajo se detiene y vuelven a ser simplemente familia.
