La saga jurásica sigue negándose a la extinción. La quinta entrega de la era World —octava película en total desde que los dinosaurios aprendieron a facturar en taquilla— podría tener ya título oficial: “Jurassic World Liberation”. La pista no viene de un rugido prehistórico, sino de algo mucho más temible: el registro de varios dominios con la palabra “Liberation”. En Hollywood, cuando alguien compra un .com, tiembla un velocirraptor.
El proyecto volvería a contar con Gareth Edwards en la dirección y apunta, según rumores, al 9 de junio de 2028 como fecha de estreno. Aún no hay inicio de rodaje confirmado, entre otras cosas porque Scarlett Johansson tiene la agenda más apretada que una jaula de T-Rex: en 2026 encadena The Exorcist: Martyrs y The Batman: Part II. Así que los dinosaurios tendrán que esperar turno hasta, probablemente, principios de 2027.
En cualquier caso, en Universal Pictures no parecen dispuestos a declarar la extinción de su gallina de los huevos… jurásicos. Jurassic World: El renacer recaudó el año pasado la friolera de 870 millones de dólares en todo el mundo. Con esas cifras, la liberación no es creativa, es financiera.
La nueva entrega volvería a centrarse en Zoe Bennett, experta en operaciones encubiertas interpretada por Scarlett Johansson, con el regreso previsto de Jonathan Bailey y Mahershala Ali. El guion no tiene firma oficial confirmada, aunque suena de nuevo el nombre de David Koepp, responsable de Jurassic World: El renacimiento. Lo que despierta cierta inquietud en quienes salieron del cine la última vez con la sensación de haber visto un refrito servido en bandeja de laboratorio.
Gareth Edwards, conocido por The Creator y Rogue One, asumió el mando tras la salida de David Leitch por “diferencias creativas”, esa expresión diplomática que en Hollywood significa casi cualquier cosa menos consenso. Sobre el papel, Gareth Edwards parecía una elección lógica: ciencia ficción, monstruos y escala épica. En la práctica, este última entrega dejó a más de uno con la impresión de que los efectos especiales rugían más que el guion.
Y es que han pasado 32 años desde Jurassic Park, dirigida por Steven Spielberg, y sigue siendo la referencia indiscutible. Incluso El mundo perdido: Jurassic Park, discutida en su estreno, ha ganado enteros con el tiempo: al menos tenía oscuridad, ambición y la sensación de que alguien estaba contando algo más que un catálogo de colmillos.
Desde entonces, la saga ha confundido tamaño con emoción: dinosaurios más grandes, escenas más ruidosas y personajes cada vez más finos, casi transparentes. “Liberation” suena a liberación narrativa, a golpe de timón, a nueva etapa. O quizá sea simplemente la liberación definitiva del pudor creativo.
En 2028 lo sabremos. Hasta entonces, el parque sigue abierto. Y la caja registradora también.
