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Biografía

Mahershala Ali

Mahershala Ali

46 años

Mahershala Ali

Nació el 16 de Febrero de 1974 en Oakland, California, EE.UU.

Premios: 2 Oscar

Oscar
2019

Ganador de 1 premio

Oscar
2017

Ganador de 1 premio

Filmografía
Green Book

2019 | Green Book

Tony Vallelonga, apodado Tony Lip, trabaja como gorila en un local de moda, que sin embargo va a cerrar unos meses por reforma. Casado, con dos hijos, anda necesitado de dinero por lo que acepta convertirse en chófer y protector del Dr. Shirley, reconocido pianista negro, que ha actuado para el presidente, a punto de iniciar una gira por el profundo sur, donde se meterá en problemas por los prejuicios raciales. Con su hermano Bobby, Peter Farrelly revolucionó la comedia americana, sobre todo con Algo pasa con Mary, muy influyente por su humor extremadamente salvaje y soez, por lo que pese a que sus autores demostraban cierto nivel, no resultaba un producto aconsejable para los paladares más sensibles. Todo lo contrario que su primer trabajo en solitario, donde abandona el tono disparatado, inspirándose en una historia real, y navegando entre varios géneros, pues sobre todo se trata de una road-movie dramática, pese a que queda espacio para algún momento de cierta comicidad, mucho más contenida. El mismo realizador firma un convincente libreto, con Nick Vallelonga, hijo del protagonista real, y un tal Brain Hayes Currie, mas experimentado como actor secundario que como guionista. Se pueden sacar similitudes con Paseando a Miss Daisy, que también desarrollaba la relación entre un conductor y su señora, pues en ambos casos se enfrentan dos personajes opuestos, con diferencias raciales, allí un afroamericano y una anciana judía. De la misma forma, guarda semejanzas con numerosos films de encuentro entre dos individuos contrapuestos, que se ayudan el uno al otro a evolucionar. Pero no se trata de una mera repetición de esquemas ya inventados, no sólo tiene personajes memorables con entidad propia, sino que trata con originalidad temas como la discriminación que se daba en un pasado no muy lejano, y la hipocresía por parte de quienes por un lado veneran al artista Shirley, virtuoso del piano, pero después ven con malos ojos que coma en los restaurantes para blancos, o que use el mismo cuarto de baño que ellos. De hecho, el libro verde aludido en el título era una guía de viajes para hombres de color, que aconsejaba sobre alojamientos que no fueran a darles problemas. Farrelly se apoya en una puesta en escena bastante clásica, casi se diría que desfasada, donde se deja trabajar al actor, sin grandes despliegues de cámara, en ese sentido a veces recuerda al cine de Clint Eastwood. Pero sobre todo saca tajada a su principal arma, dos grandes protagonistas. Viggo Mortensen se ha trabajado el acento e incluso se ha transformado físicamente para dar vida a un italoamericano de buen corazón, padre de familia modélico, pero de modales rudos, y que habla por los codos, metiendo constantemente la pata. Mahershala Ali borda a su antítesis, un tipo refinado y elegante, que se siente desarraigado, pues por su éxito sus hermanos no le aceptan. Gracias al talento de ambos, por ejemplo una secuencia aparentemente sencilla, en la que el primero recomienda al segundo comer pollo frito con las manos, se convierte en todo un manjar cinéfilo para chuparse los dedos. No eclipsan al resto del reparto, formado por actores muy bien escogidos. Se podría citar a Linda Cardellini, vecina con la que mantenía un idilio Don Draper en Mad Men, aquí convincente esposa de Tony, pero hasta los secundarios más episódicos dan bien la talla. Para leer un extenso análisis del guión de la película pincha aquí.

8/10
True Detective (3ª temporada)

2019 | True Detective | Serie TV

Nic Pizzolatto vuelve a la carga con la tercera temporada de True Detective, y hasta se reserva la dirección de un par de capítulos, su debut detrás de la cámara. Como puede imaginarse, repite los parámetros de las otras entregas –crímenes impactantes que revelan lo peor de la naturaleza humana, policías investigadores en crisis existencial, varias líneas narrativas temporales alrededor de interrogatorios que complican el rompecabezas...–, pero con elementos novedosos que enganchan. 1985. En la meseta de Ozarks del medio Oeste de Estados Unidos, en Arkansas. Dos niños, Will y Julie Purcell, salen de casa con sus bicis, para nunca más volver. Investigan la desaparición los detectives de la policía Wayne Hays y Roland West, uno negro, el otro blanco, que se encuentran con un hogar desestructurado, la esposa abandonó al marido. Hays encontrará una valiosa ayuda en Amelia Reardon, maestra del colegio al que van los pequeños. Por otra parte, tenemos otro hilo narrativo en 1995, cuando Hays es interrogado por unos colegas, se va a reabrir el caso en que hubo una condena, por la aparición de nuevos datos. Finalmente, en 2015, un Hays ya anciano y viudo al que se le pierden los recuerdos, recibe la visita en casa del equipo de rodaje de un documental, que podría tener nuevos datos sobre el caso. Con el concurso de tres directores, Jeremy Saulnier, Daniel Sackheim y el propio Pizzolatto, se logra una narración de sabor clásico, que incorpora elementos como el racismo, la literatura de no-ficción y el documental como formas de contar historias, y una sensible historia de amor entre personajes que ya han tenido sus desengaños en la vida. También juega un papel de fondo la experiencia en la guerra de Vietnam de los policías y algún sospechoso, algo que imprime carácter, quien ha estado en esa jungla infernal ya no puede ser el mismo. El visionado resulta altamente satisfactorio. Mahershala Ali, quien ya ha demostrado su capacidad camaleónica en títulos tan diversos como Moonlight y Green Book, asume el rol protagonista a las mil maravillas en tres épocas distintas muy bien recreadas, y le dan perfecta réplica actores estupendos como Carmen Ejogo y Stephen Dorff.

7/10
Ramy

2019 | Ramy | Serie TV

Cuenta la historia en tono de comedia de un veinteañero egipcio-americano de primera generación de inmigrantes que se encuentra en un viaje spiritual en su políticamente dividido barrio de New Jersey. “Ramy” nos brinda en la pantalla un nuevo punto de vista a la vez que explora los desafíos que resultan de estar atrapado entre una comunidad musulmana que considera que la vida es un test moral y la generación milenial que cree que la vida no tiene consecuencia alguna.

Alita: Ángel de Combate

2018 | Alita: Battle Angel

Estamos en el siglo XXVI es una sociedad distópica, la guerra con los marcianos 300 años atrás ha dejado profunda huella en la Tierra. En la ciudad aérea de Salem vive una élite inalcanzable, mientras que en tierra firme se encuentran los parias, un conjunto abigarrado de seres humanos, los cárnicos, y de cyborgs, que tiene partes de su cuerpo artificiales. En Iron City, en la zona de desguace, el doctor Ido experto en curar a cyborgs encuentra los restos de la desechada Alita, con un cerebro humano en perfecto estado, y a la que reconstruye en su clínica. Cuando logra que despierte, ella, de aspecto adolescente, no recuerda nada de su pasado, pero pronto sale a la luz que posee cualidades muy especiales, sus dotes físicas son realmente extraordinarias, propias de una guerrera; lo que no quita para que destaquen en Alita unos sentidos muy acendrados de la bondad, la lealtad y la justicia, como se advierte en sus relaciones con esa figura quasi paterna que es el doctor Ido, o con su nuevo amigo Hugo, que le guía en ese mundo hostil, donde se siente muy atraída por un deporte muy popular, el Motorball. Trepidante adaptación del manga de Yukito Kishiro, que ya antes había conocido una versión como serie de anime no demasiado apreciada por los fans. Teniendo detrás la mente creativa de James Cameron, que ejerce como coguionista y productor, puede imaginarse que técnicamente Alita: Ángel de Combate alcanza una perfección inusitada en sus aspectos visuales, tanto en el uso de efectos especiales CGI como en la presentación del 3D, usado con tanta inspiración como en Avatar, el proyecto que tan enfrascado le tiene, da la impresión de que el resto de su carrera sólo dirigirá las secuelas de ese film. Para la dirección, Robert Rodriguez se revela como una acertada elección, pues se nota que el cineasta de origen hispano admira la fuente original, y que posee un talento especial para el cine de acción. Estamos ante un film donde el entretenimiento de calidad es la meta principal, meta que se alcanza sobradamente. La recreación del universo futurista es espectacular, con muchísimos detalles, grandes planos generales de Iron City con edificios semiderruidos o del estadio donde se juega al Motorball. También es fabulosa la calidad y movimiento de los cyborgs, la simbiosis de las partes puramente mecánicas o de robots, con las humanas, manos o rostros, en muchos casos tratados visualmente, como los espectaculares ojos de Alita, todo un homenaje a los clásicos de los personajes del anime, con su redondez saltona. Y las peleas, persecuciones, etcétera, están muy logradas, nada que ver con el cansinismo de ciertas perezosas producciones de acción, está todo muy bien estudiado para asegurar la diversión. Quizá alguno considere que los elementos que componen la trama son muy sencillos o arquetípicos, pero sea como fuere, lo cierto es que funcionan a las mil maravillas. La chica sin memoria que necesita arraigar en algún sitio, conocer el sentido de su vida; los padres sacudidos por una tragedia que les marcó para siempre; los sentimientos paternales y filiales entre Ido y Alita, al modo de una revisión moderna del cuento de Pinocho; la élite controladora de los parias desde la distancia, sin mezclarse nunca con ella; los cazarrecompensas y demás tipos duros; el amigo que decepciona, pero donde siempre cabe el perdón. Rosa Salazar, abonada a las sagas distópicas –Divergente, El corredor del laberinto– asume con aplomo el protagonismo del film y logra hacer creíble la mezcla de pureza y fuerza de su personaje; y funciona muy bien el resto del reparto, incluidos tres oscarizados secundarios de lujo, Jennifer Connelly, Mahershala Ali y Christoph Waltz.

7/10
Roxanne Roxanne

2017 | Roxanne Roxanne

House of Cards (4ª temporada)

2016 | House of Cards | Serie TV

Cuarta temporada de esta serie de lucha por el poder a toda costa, que alcanza su momento más álgido. Porque ciertamente y gracias a sus intrigas el vicepresidente Frank Underwood ha accedido a la presidencia de los Estados Unidos, tras implicar en un escándalo al anterior mandatario, pero al precio de la ruptura con su esposa y nueva primera dama, Claire, aunque la opinión pública no sea aún consciente de ello. De modo que en campaña para su reelección, donde la situación política con la crisis del petróleo y los roces con Rusia no ayudan demasiado, se suman las piedras que le va poniendo en el camino su propia mujer, que siguiendo sus propias aspiraciones políticas pretende presentarse al Congreso en Texas; decisión que coincide con la noticia de que su madre, con la que apenas se habla, padece un cáncer bastante avanzado. Beau Willimon vuelve a demostrar destreza para desarrollar las posibilidades que ofrece el lado más oscuro de la Casa Blanca. Aquí la novedad es que lo que había sido un frente unido, Francis y Claire, se ha quebrado, con lo que la lucha por el poder en su vertiente más maquiavélica, es también una pelea entre ellos, las desavenencias conyugales y políticas se confunden, es todo lo mismo. A esto se suman nuevos personajes –la madre enferma, amargada e intrigante, encarnada por Ellen Burstyn; o la jefa de campaña de Claire, Neve Campbell–, subtramas bien pensadas como la crisis rusa, y puntos de giro inesperados que no deberíamos desvelar, pero que complican la vida, nunca mejor dicho, al presidente. La trama atrapa, y aunque se presta humanidad a los personajes, de nuevo la apuesta es convertir a todos en ambiciosos y resentidos ávidos de poder y venganza, cada uno a su modo, nadie resulta medianamente positivo o atractivo, sólo cabe admirar el ingenio de unos y otros a la hora de urdir artimañas para conservar lo logrado, tapar escándalos o alcanzar ciertas metas, ya sea el comandante en jefe Kevin Spacey –que en esta temporada habla menos al espectador–, la primera dama Robin Wright –que vuelve a dirigir varios episodios–, o el astuto jefe de gabinete Michael Kelly, por citar a los principales.

7/10
Figuras ocultas

2016 | Hidden Figures

Una de esas películas capaces de elevar el espíritu, que hacen pensar que todo es posible cuando uno se deja guiar por la divisa del trabajo bien hecho y de hacer lo correcto. Se basa en hechos reales, y su título alude a los tres personajes femeninos retratados, tres mujeres negras que en los años 60 en Estados Unidos, con la segregación racial plenamente vigente, fueron capaces de labrarse una asombrosa carrera profesional en la NASA, la agencia espacial americana, tarea que compatibilizaban con su trabajo en casa como madres de familia. En el elocuente prólogo en que las seguimos en la niñez, descollando por su pasión científica, vemos cómo son capaces de descubrir bellas y perfectas figuras geométricas en los elementos cotidianos que les rodean. En 2014 un desconocido Theodore Melfi sorprendió con St. Vincent, una divertida comedia con su punto dramático protagonizada por Bill Murray, que se atrevía a plantear en cine la idea de que podemos ser santos en la vida cotidiana, buenas personas, una aspiración que tal vez nos cuesta distinguir en los que nos rodean, quizá porque ni ellos mismos son conscientes de que justamente eso es lo que desean. Ahora, en el fondo, aletea idéntica idea en Figuras ocultas, película de hechuras más clásicas, por partir de personajes auténticos. Y sabe destacar a los personajes que habitualmente estarían en segundo plano, dejando precisamente en este lugar a los heroicos astronautas, incluido el mítico John Glenn, que en otros filmes habrián tenido un protagonismo absoluto, más en esa carrera contrarreloj con los soviéticos durante la guerra fría, por no quedarse atrás en la carrera espacial. Melfi dirige, produce y coescribe con Allison Schroeder con talento, pues tiene la virtud de no atascarse en las aristas de las injusticias que les toca vivir a las tres protagonistas, sin que ello signifique su omisión. La idea es hacer prevalecer el tono amable, se diría que la divisa de Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson –estupendas Taraji P. Henson, Octavia Spencer y la recién llegada Janelle Monáe– es poner a mal tiempo buena cara, y seguir esforzándose un día y otro en hacer las cosas mejor, ya llegará en su momento el reconocimiento, si tiene que llegar. De modo que situaciones como la de tener que perder literalmente un cuarto de hora en ir a la carrera al cuarto de baño, porque en la zona donde trabaja Katherine no hay aseos para "gente de color", se convierte en algo próximo al vodevil, se critica inteligentemente por reducción al absurdo. El guión es modélico a la hora de describir las funciones de Johnson como calculadora, Vaughan como supervisora in pectore que acaba siendo una experta en el recién adquirido superordenador IBM de fichas perforadas, Jackson completando su estudios para ser la primera ingeniera sfroamericana. Y no cae en buenismos anacrónicos a la hora de describir a los personajes blancos de la NASA, grandes profesionales y capaces de detectar lo que es injusto, pero humanos e hijos de su tiempo, lo que puede verse en el jefe del proyecto Kevin Costner, en la encargada de personal Kirsten Dunst, o en el ingeniero celosillo Jim Parsons, dando la vuelta a su Sheldon de The Big Bang Theory.

7/10
Luke Cage

2016 | Luke Cage | Serie TV

Netflix sigue expandiéndose por el universo Marvel con adaptaciones de sus personajes que presentan unos rasgos propios muy atractivos, que emparentan las historias con el cine negro. Tras Daredevil y Jessica Jones, le toca el turno a Luke Cage, personaje que ya aparecía como secundario en la segunda de las series citadas. Luke Cage es un tipo de pasado misterioso, que trabaja como barman en club nocturno Paradise, regentado por el gángster Cottonmouth, además de ejercitar humildes tareas en la barbería que tiene su mentor Pop en Harlem. Como resultado de un experimento científico, tiene una fuerza descomunal y una piel a modo de coraza a prueba de balas. No desea usar tales poderes, querría llevar una vida lo más discreta posible, pero no va a poder ser. Uno de los empleados de la barbería se involucra en un robo de dinero y mercancía de Cottonmouth, quien desea dar un escarmiento, mientras que el ladrón busca la ayuda de Pop. El resultado va a ser una espiral de muertes, y la conciencia de parte de Luke, de que debe usar sus poderes para hacer justicia. Esto no va a agradar a Cottonmouth, ni a su prima Mariah, una concejala corrupta; tampoco a la policía, y concretamente a la pareja de detectives compuesta por Misty y Scarfe les hace gracia que uno de los "vigilantes" que están surgiendo como setas en Nueva York se ponga a hacer la guerra por su cuenta. Cheo Hodari Coker desarrolla muy bien la serie que parte del cómic de Archie Goodwin y John Romita Jr. Combina muy bien los elementos del "noir" con los elementos fantásticos, donde la mayoría de los personajes son afroamericanos e hispanos, lo que le sirve para rendir homenaje al blaxploitation con sagas como Shaft, que han encandilado a cineastas como Quentin Tarantino, expresamente citado. Tiene la habilidad de introducir flash-backs de modo oportuno y sin distraer, retomando el presente con gran naturalidad, creando intriga sin abrumar, y haciendo creíbles los elementos fantásticos con una adecuada pátina científica. Y siembra la narración de giros sorpresivos, sin temer la muerte de algunos personajes que el espectador llega a apreciar, y cuya ausencia por tanto puede echar en falta. Recupera en cierta forma el tono inocentón y positivo de los comics de la época, donde el bueno podía resolver a porrazos lo que fuera. Subyace cierta crítica social, pues describe la realidad de los ciudadanos negros más desfavorecidos, pero este elemento queda como trasfondo, pues aquí al final importa la acción. A los actores se les nota encantados de interpretar a unos personajes muy bien perfilados. Si el protagonista está bien elegido, no desmerecen secundarios de lujo como Alfre Woodard (Mariah) y Rosario Dawson (la médico Claire Temple). Como suele suceder en las series de Netflix sobresale el villano principal, aquí Cottonmouth, al que da vida Mahershala Ali, conocido por House of Cards, la más relevante producción de la casa.

7/10
Kicks

2016 | Kicks

Brandon, un chico de 15 años, tiene un pequeño deseo: un par de zapatillas Air Jordan’s. Ingenuo, cree que la posesión de las zapatillas le ayudará a escapar de la realidad de ser pobre.

Los hombres libres de Jones

2016 | Free State of Jones

Durante la Guerra de Secesión, el granjero sureño New Knight sirve como enfermero en el ejército Sudista. Pero la muerte de un jovencísimo familiar, al que trataba de proteger, le hace replantearse por qué lucha, y llega a la conclusión de que los suyos no defienden una causa justa. Tras desertar se dedicará a proteger a sus convecinos del condado de Jones, al sudeste de Mississippi, a quienes el corrupto gobierno confederado de la región requisa todas sus pertenencias, condenándoles a morir de hambre. Acaban uniéndose a su causa otros soldados en su misma situación y esclavos negros en fuga, con los que forma una pequeña milicia. Tras Los juegos del hambre, el director y guionista Gary Ross reconstruye un capítulo, poco conocido (al menos fuera de Estados Unidos), pero apasionante de la Guerra Civil Americana, que tiene mucho que ver con la leyenda del británico Robin Hood. Se centra sobre todo en la cuestión racial, tan desgraciadamente de actualidad, y las dificultades para dejar atrás la esclavitud. El film tiene muchos elementos a su favor, como una impecable reconstrucción histórica, y brillantes interpretaciones, sobre todo por parte de Matthew McConaughey, que tras conseguir el reconocimiento en los últimos años, no parece que tenga pensado echarse a dormir, así que borda el papel de combatiente enojado, pero justo y heroico. No desentonan Keri Russell (la esposa), la prometedora Gugu Mbatha-Ray, vista en La verdad duele (esclava de una plantación) y Mahershala Ali (secretario de prensa de Frank Underwood en House of Cards), como Moses, lugarteniente del protagonista. Pero aunque comienza con fuerza relatando el conflicto bélico, Los hombres libres de Jones pierde fuelle en el último tramo. En su pretensión de mostrar que tras el asesinato de Abraham Lincoln nacieron multitud de problemas que bloquearon el abolicionismo, como el nacimiento del temible Ku Klux Klan, el guión del propio Ross hace aguas, parece quedarse en mostrar capítulos aislados que no acaban de funcionar. Tampoco están muy bien integrados en el conjunto una serie de flash-forwards prescindibles que muestran a un descendiente de Knight, que está siendo juzgado por violar leyes muy racistas.

6/10
Moonlight

2016 | Moonlight

Tres momentos, una vida. Little, Chiron, Black, son los tres nombres con que es conocido un afroamericano en distintas etapas de su devenir: siendo un niño a las puertas de las adolescencia, como un adolescente en el umbral de la juventud, y convertido en joven recién ingresado en la edad adulta. Chiron, su nombre real, vive en el conflictivo barrio de Liberty, Miami, donde la población es presa fácil de las drogas, por consumirlas o traficar con ellas. Su madre es adicta al crack. Él tiene problemas de autoestima, es un chico sensible y frágil, sus compañeros de colegio, cruelmente, le insultan llamándole maricón. Tiene dudas de si es homosexual, y nadie le ayuda a afrontarlas. Vive solo con su madre, y le toma bajo su protección Juan, camello de origen cubano, que vive con su novia Teresa, y que conforman una especie de segunda familia más acogedora, pero no menos problemática. En el colegio, sólo parece sentirse a gusto con Kevin, pero realmente la confianza parece imposible, sobre todo cuando los matones acechan. Con este panorama debe forjar su carácter, madurar. Drama sorprendentemente sólido del hasta ahora desconocido Barry Jenkins, también guionista, que ha combinado elementos biográficos propios, con otros del responsable de la idea original, Tarell Alvin McCraney, quien había concebido un germen de obra de teatro que iba titularse "A la luz de la luna los niños negros parecen azules-tristes". Llama la atención el verismo de la dura trama, y la inteligencia con que se evita vender ideología, una tentación que de haberse materializado habría rebajado notablemente la fuerza de la historia. Así, dejando algunas puertas abiertas a la interpretación, al jugarse la carta de la ambigüedad –no hay que resolver todas las dudas, dar todo mascado–, sobre todo somos testigos de la dolorosa confusión del protagonista a la hora de crecer en un entorno donde se encuentra básicamente solo, no puede hablar y desahogarse. Es curioso, porque muchos personajes son conscientes de sus tristes carencias y contradicciones a la hora de plantearse ejercer a modo de padre, de madre, de amigo, y su impotencia, propiciada por la marginalidad donde se desenvuelven, acaba clavándose de modo fuerte en el ánimo del espectador. Ello sin estridencias, en un hábil juego de emociones contenidas. Jenkins rueda con elegancia, visualmente muestra poderío, y su numeroso plantel de actores lo hace estupendamente, increíble casting afroamericano. Tenemos al protagonista, encarnado por tres actores muy naturales –Jaden Piner, Ashton Sanders, Trevante Rhodes– pero también a los secundarios, más conocidos, Naomie Harris –la madre–, Mahershala Ali –el camello Juan–, Janelle Monáe –una actriz que empieza a despuntar–, donde los dos primeros tiene algunos momentos desgarradores, realmente memorables.

8/10
House of Cards (3ª temporada)

2015 | House of Cards | Serie TV

Tercera temporada de la cínica serie, con Francis Underwood al fin de presidente de los Estados Unidos, aunque de auténtica carambola, tras forzar la dimisión del presidente. Su ambición todavía no está colmada, pues sólo dispone de 18 meses como inquilino de la Casa Blanca, y en su partido no son muy partidarios de que sea candidato para un segundo mandato. Mientras Claire no se conforma con ser simple Primera Dama, y se postula como embajadora de su país ante Naciones Unidas. Y aunque Francis no renuncia a presentarse a las elecciones presidenciales, utiliza su supuesto abandono para buscar apoyos para su programa Trabajo para América, que busca crear un millón de puestos de trabajo, financiados a base de recortes sociales. Entretanto Doug Stamper, que siempre hizo trabajos sucios para Francis, se siente ninguneado tras haber estado cerca de la muerte y haber necesitado rehabilitación, hasta el punto de que podría ofrecer sus servicios a una inesperada candidata a la presidencia. Beau Willimon sigue desarrollando con habilidad esta serie de planteamientos maquiavélicos, en que los principales personajes buscan sólo su propio interés, sin pensar excesivamente en servir al ciudadano, a no ser que tal actitud le reporte votos u otros beneficios tangibles. Por supuesto que en o más alto del escalafón cínico se se encuentra Francis Underwood, de nuevo un Kevin Spacey que se diría más grueso y satisfecho que nunca, que habla a cámara y por tanto al espectador con increíble desparpajo y naturalidad para pavonsearse de sus lamentables puntos de vista. Ya en el arranque de la serie, una visita al cementerio donde está enterrado su padre, supuestamente sentimental, y que le lleva a orinar ante su tumba, da idea de que para este hombre no hay nada sagrado, lo que se corrobora en otro capítulo, en una escena en una iglesia, donde su actitud blasfema tiene un inesperado contrapunto en el crucifijo que se viene abajo y está a punto de aplastarlo, lo que proporciona un momento de titubeo al repulsivo personaje, antes de que se rehaga con unos de sus sarcásticos comentarios. La serie tiene gancho y atrapa, con sus luchas de poder y crisis políticas –Oriente Medio, una Rusia con un mandatario que se parece a Putin, las luchas en el congreso...– aunque en su contra tiene la realidad de una galería de personajes odiosos, con los que resulta difícil empatizar.

6/10
Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 2)

2015 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 2

Después de sufrir el severo ataque del "alienado" Peeta, que casi acaba con su vida, Katniss se recupera de sus heridas y comprueba que el mal que aqueja a su compañero es tan profundo que quizá no se reponga nunca. Acuciada por esa idea no está dispuesta a esperar más tiempo para arremeter con toda su fuerza contra Snow, y sabedora de que para las autoridades rebeldes el Sinsajo ya ha cumplido su misión, escapará del distrito 13 para llegar al Capitolio por su cuenta. Pero un comando de soldados fieles le seguirán: entre ellos, Gale, Finnick, Boggs y también Peeta, aunque en cualquier momento podría atentar de nuevo contra Katniss. Digno colofón de las aventuras de Katniss Everdeen, basadas en la trilogía distópica ideada por Suzanne Collins. Mucho ha transcurrido desde que la inocente Katniss se enfrentó a la cruel y terrible prueba de los 74 Juegos del hambre, entretenimiento con el que el tirano presidente Snow distrae y somete al pueblo de Panem. Ahora los 13 distritos están unidos por primera vez, aunque todo el protagonismo recae sobre Katniss, quien buscará con vehemencia su particular venganza, sin atender a políticas ni estrategias. La verdad es que tras la entrega anterior –un prólogo de esta película donde aparentemente apenas ocurría nada relevante– se agradece que aquí los hechos se precipiten y se dé prioridad absoluta a la acción, obviando discursos, reuniones y la palabrería publicitaria tan presente en la saga. Tiene atractivo la entrada del comando en la ciudad, con esas trampas mortíferas que ha preparado el enemigo, al igual que el director Francis Lawrence sabe crear el clima adecuado en la angustiosa secuencia de los túneles, con imágenes que parecen salidas de Guerra Mundial Z. Pero esa primacía de la acción, bien rodada y con eficaces efectos especiales, con la línea narrativa encabezada por Katniss, deja inevitablemente de lado a muchos personajes que tenían bastante peso en los demás filmes, aquí prácticamente ausentes, como Alma Coin (Julianne Moore), Plutarch (Philip Seymour Hoffman, quien desgraciadamente falleció antes de acabar el rodaje), Haymitch (Woody Harrelson), Effie (Elizabeth Banks), etc. Es un detalle que confirma desde luego la inconveniencia de convertir la última parte de la trilogía literaria en dos películas. Ya se sabe, los intereses comerciales mandan. Como era de esperar el personaje de Katniss es el más interesante y se ve que Jennifer Lawrence ha madurado con el personaje. Aquí vuelve a tener que enfrentarse con serias dudas acerca de su cometido, y a poner en entredicho su liderazgo. Y, por supuesto, nunca está claro de qué lado se inclina y se inclinará su corazón con respecto a Gale y Peeta, una cuestión bastante tratada en el film. Por otra parte, en la línea de toda la saga Los juegos del Hambre: Sinsajo (parte 2) no es un film complaciente y optimista. Se habla explícitamente de venganza y asesinato, único móvil de la protagonista, y el mundo que se pinta no es para nada esperanzador. La historia transmite además un agridulce mensaje sobre la condición humana, siempre ávida de poder, donde el mundo de la política se muestra, una vez más, como ámbito natural de la corrupción y la mentira.

6/10
House of Cards (2ª temporada)

2014 | House of Cards

La ambición de quien fuera congresista por Carolina del Sur, Francis Underwood, y de su esposa Claire, no parece conocer límites. Después de haber forzado la renuncia del vicepresidente para que se presente a gobernador, y ocupar así su puesto, el camino para llegar a la cúspide del poder parece bastante claro. Se trata de manejar a los que también se muestran ávidos de puestos de mando, pero que pueden ser manejados, como Jackie Sharp, que va a ocupar su puesto de líder de la mayoría del congreso, y emplear para los trabajos sucios a secuaces eficaces y leales como el ex alcohólico Doug Stamper. No faltan, por supuesto, los obstáculos, como los chicos de la prensa, o lobbies poderosos como el liderado por Raymond Tusk, amigo personal del presidente y que tiene negocios muy lucrativos con los chinos. Revelaciones como el recurso al aborto de Claire y agresiones sexuales en la cúpula del ejército van a complicar la vicepresidencia de Underwood, aunque aún más complicado lo va a tener el presidente Garrett Walker, que atraviesa una crisis matrimonial, y que se ve enredado en una complicada partida de ajedrez donde su segundo no parece ser precisamente su aliado. La segunda temporada de House of Cards, que adapta a la realidad estadounidense el libro de Michael Dobbs y la miniserie de Andrew Davies, sigue los parámetros maquiavélicos con que arrancó, su protagonista sigue siendo un perfecto cínico, que expresa sus planes sin remordimientos hablando de vez en cuando a la cámara, o sea, al espectador. Por supuesto a Underwood no le basta su vicepresidencia, y sólo en ocasiones contadas muestra una cierta correspondencia a las personas que le caen bien, como Freddie, que le sirve esas costillas que tanto le gustan en su viejo local. La trama política es sólida y despierta el interés, y hay lugar para las sorpresas, a medida que en el ambicioso camino de Underwood se acumulan los cadáveres, metafóricos o reales. La serie televisiva de Netflix es ágil, e incorpora bien elementos tecnológicos y de la actualidad. Los personajes están bien perfilados, pero pesa demasiado la carga inmoral, con planteamientos muy retorcidos –el ménage à trois del matrimonio Underwood con su guardaespaladas es de traca–, no existe alguien medianamente ejemplar e íntegro, parece que en Washington y en el mundo en general no existe la gente honrada, los políticos que simplemente quieren servir a sus ciudadanos. Una vez más el reparto es sobresaliente, con unos Kevin Spacey y Robin Wright que han tomado perfectamente la medida a Francis y Claire.

7/10
Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 1)

2014 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 1

Katniss Everdeen es acogida en el distrito 13, y aleccionada por Plutarch, la presidenta Alma Coin alberga grandes esperanzas de que la joven pueda galvanizar el imparable movimiento de rebelión contra el tirano presidente Snow. Las dudas surgen en cómo puede afectarle que Peeta haya quedado atrás, prisionero de Snow. Pues éste lo exhibe en las pantallas de televisión en entrevistas conducidas por Filckerman, con mensajes equívocos y manipuladores que podrían minar la moral de Katniss. La novela con que culmina la trilogía distópica de novelas juveniles de Suzanne Collins ha sido dividida en dos partes, y aquí llega la primera entrega de "Sinsajo", de la que lo menos que puede decirse es que no defrauda. Francis Lawrence sigue describiendo un mundo oscuro, donde se muestran las masacres ejecutadas por un Snow al que no detiene ningún escrúpulo a la hora de trazarse sus objetivos. Las claves que sostienen la trama siguen siendo las de los otros filmes: una innegable madurez en la heroína Katniss, que maneja sus condiciones de liderazgo con humildad, sin que se le suban a la cabeza, y confiando más en la atención sincera a los otros, que en las armas de propaganda, los videoclips patrióticos que desea rodar Plutarch, y que sólo funcionarán sin responden de verdad a las convicciones íntimas de la protagonista. Una vez más la idea de que importan más las personas concretas que las metas abstractas funciona, porque el bien de la colectividad pasa por el bien personal de cada uno de los que sufren la tiranía de Snow; esto permite a la protagonista sacrificarse y tomar las decisiones adecuadas. Las escenas de acción funcionan muy bien, y algunos pasajes que podían haber sido convencionales, como un intento de rescate, funcionan bien por que se combinan paralelamente con otra guerra, la mediática, de innegable interés. Los actores están bien en sus personajes, casi todos arquetípicos, los veteranos Donald Sutherland, Julianne Moore y el fallecido Philip Seymour Hoffman los llenan casi con su sola y poderosa presencia. Destaca especialmente Jennifer Lawrence, que le imprime dramatismo y grandeza en sus momentos culminantes –los relativos a Peeta y Gale, o sus encuentros con las personas sufrientes–, se trata sin duda de una grandísima actriz.

6/10
Supremacy

2014 | Supremacy

Película inspirada en hechos reales, describes las evoluciones de un blanco racista que acaba de salir de la cárcel, y que enredado por su novia, se va a ver implicado en hecho delictivos, hasta el punto de tomar como rehenes a una familia afroamericana.

5/10
House of Cards

2013 | House of Cards | Serie TV

Recién elegido el nuevo y demócrata presidente de Estados Unidos, el congresista Francis Underwood contaba con ser nombrado secretario de estado. Pero el ingrato presidente electo ha decidido no cumplir su promesa, las circunstancias políticas obligan. No queda convencido Underwood, que a partir de ese momento orquesta su particular venganza: no sólo torpedeará a quien el presidente ha señalado como secretario de estado para colocar a una mujer en su lugar, sino que apoyará una nueva ley de educación a su gusto, y filtrará información a su gusto a una bloguera del influyente diario The Washington Tribune; y todo ello con la apariencia de ser un fiel colaborador de la Casa Blanca, a la que no guardaría rencor. Entretanto la esposa de Francis, Claire, busca el modo de sacar adelante sus proyectos medioambientales sin ánimo de lucro, contando con que los fondos que manejará no son los deseados por la falta de consideración de que ha sido víctima él. Traslación a la realidad política americana de la novela del británico Michael Dobbs, que fue convertida en serie televisiva por la BBC en la última década del siglo XX. Se trata de un ambicioso proyecto de Netflix, el portal de internet para alquiler de películas y series televisivas, que de este modo se mete de lleno en la producción, incluso con el atrevimiento de haber puesto simultáneamente a disposición de sus usuarios, los 13 episodios de que consta su primera temporada. Los dos primeros capítulos los dirige el estiloso David Fincher, en su primera incursión televisiva, y otros cineastas ligados a House of Cards responden a los prestigiosos nombres de James Foley, Joel Schumacher, Carl Franklin y Allan Coulter, entre otros. El enfoque de House of Cards es tremendamente cínico: la entrega de Francis a la política es una exclusiva mirada a su propio ombligo, no consiste en otra cosa que en sentir el vértigo del poder y salirse con la suya, siempre desde una altura clarividente que mira a los demás con desprecio, sean “lobos” o de la “manada”. Ello se subraya con la escenas en que Francis, un papel a la medida de Kevin Spacey, mira directamente a cámara para exhibir sin tapujos su desprecio a los demás, su escasa confianza en la naturaleza humana la búsqueda de su exclusivo interés. Su matrimonio con Claire –no tienen hijos– parece más una fría asociación conveniente para ambos, que algo basado mínimamente en algo parecido al amor. Y los otros congresistas, la periodista, los ciudadanos sufrientes, no son más que peones sacrificables en su particular partida política de ajedrez; y ello porque tampoco es que sean mejores que él. Está claro que la serie, desarrollada en su versión yanqui por Beau Willimon, tiene gancho y está bien rodada. Logra intrigar y los actores hacen un buen trabajo. Pero la imagen que transmite de la actividad política es algo muy parecido a una cloaca donde nadie parece pensar que está prestando un servicio a los ciudadanos. Lo que resulta altamente deprimente.

6/10
Go for Sisters

2013 | Go for Sisters

Una historia de la frontera, tema muy querido por el director y guionista John Sayles, describe los esfuerzos de dos amigas, una agente de la condicional de ls otrs para, con ayuda de un policía caído en desgracia, dar con el paradero del hijo de una de ellas. El lugar de la búsqueda es la frontera con México.

5/10
Cruce de caminos (The Place Beyond the Pines)

2012 | The Place Beyond the Pines

Luke es un experto motorista. Dejará su vida errante como empleado de un circo tras recibir la noticia de que tiene un hijo de un año. Para demostrar a la madre del crío –que mantiene una relación estable con otro hombre– que puede hacerse cargo de ellos, el desesperado Luke decide atracar bancos. Así se cruzará en su camino el policía novato Avery Cross, un hombre corriente que comprobará cómo su futuro da un vuelco debido a Luke y que verá que todo su mundo cambia alrededor cuando la corrupción policial le toque de lleno. Tras el drama Blue Valentine, el actor Ryan Gosling vuelve a confiar en la dirección de Derek Cianfrance para su siguiente película, Cruce de caminos (The Place Beyond the Pines), otro drama, aunque esta vez mejor armado, en donde el propio Cianfrance ejerce de coguionista junto a Ben Coccio y Darius Marder. La historia habla de dos hombres, situados a ambos lados de la ley, pero cuyas vidas, pecados y errores, tendrán claros paralelismos y acabarán por arrastrar a sus descendientes. Dentro de una historia dura, con terribles consecuencias, se esfuerzan los responsables por no demonizar a nadie. Un instante, una decisión, una casualidad…, pueden definir tu futuro. Nadie es totalmente responsable, nadie es malvado del todo, aunque sí que cada uno aportamos nuestro granito de libertad para decidir el siguiente paso. La estructura narrativa desconcierta un poco, pues hacia la mitad de la película ésta da un giro de 180 grados, como si empezara otra historia distinta. Cada mitad se centra en uno de los dos personajes, el delincuente Luke y el policía Avery, para después redondear el film con la inclusión de sendos vástagos. Las relaciones paternofiliales se revelan así esenciales y queda muy bien reflejada la necesidad de un modelo masculino adulto en quien apoyarse, un padre que ayude a configurar el propio carácter. Por otro lado, en la línea antimaniquea del f¡lm se muestran los comportamientos corruptos del poder, un entramado pegajoso del que resulta difícil salir, pues igual que nadie es un pecador absoluto, tampoco nadie es un santo. Son temas peliagudos, pero Cianfrance sale airoso, además de eludir el fatalismo que siempre planea sobre el horizonte. El drama funciona gracias a la concepción de unos personajes atractivos, reales, con personalidades bien trazadas y reacciones verosímiles, tanto de padres como de hijos. Sin duda alguna mucho tienen que ver las intensísimas interpretaciones, entre las cuales destaca la de Ryan Gosling, quien sabe como nadie encarnar a tipos lacónicos con una violencia latente a punto de explotar. También triunfa el más “humano” Bradley Cooper, que logra transmitir una gran vulnerabilidad detrás de esa fachada de hombre triunfador. Por su parte, los jóvenes Dane DeHaan y Emory Cohen están espléndidos.

6/10
Treme (3ª temporada)

2012 | Treme | Serie TV

Más episodios sobre la reconstrucción física y anímica de una ciudad. Tras el paso del huracán Katrina había mucho que recomenzar en Nueva Orleans. Primero fueron llegando las personas, pero dentro del caos, la delinciuencia y el crimen campeaban a sus anchas. En esta temporada empezará a llegar el dinero necesario para que la vida en la ciudad comience a ser más o menos normal, aunque habrá que esperar a que la justicia y los políticos también se asienten... El actor Tim Robbins dirige uno de los episodios, el 7 para ser exactos, de un total de 10.

6/10
Treme (2ª temporada)

2011 | Treme | Serie TV

Segunda temporada de esta original serie norteamericana que narra las trágicas consecuencias que dejó el huracán Katrina a su paso por Nueva Orleáns. En esta temporada seguimos tras las huellas de los distintos personajes, hombres y mujeres de todo tipo y ocupación, que vieron cómo sus vidas y su pasado se los llevaba el agua. Asistiremos a su puesta en marcha de nuevo y a su ejemplar y difícil acomodo a su modo de vida. Creada por David Simon (célebre gracias a The Wire (bajo escucha)), esta temporada consta de 11 episodios y cuenta con algunos dirigidos por cineastas conocidos, como Brad Anderson, Tim Robbins, o Agnieszka Holland.

6/10
El caso de Calvin Willis

2010 | The Wronged Man

Drama judicial basado en hechos reales. Calvin Willis es condenado injustamente a prisión por la violación de una niña. Janet, madre soltera convencida de la inocencia de este afroamericano, sostendrá una lucha legal de más de veinte años para lograr su puesta en libertad. El film, con Julia Ormond dando vida a la abogada, incide en las tribulaciones familiares de los personajes.

4/10
Alphas

2010 | Alphas | Serie TV

Un grupo de ciudadanos que poseen extraordinarias e inusuales habilidades mentales y físicas formarán un equipo de élite para trabajar en casos que ni la CIA ni el FBI o el Pentágono son capaces de solucionar. Cada uno de ellos posee un poder diferente y especial, fundamental para la resolución de crímenes, evitar atentados o capturar malhechores.

Predators

2010 | Predators

Poco después de ser reclutado por Hollywood, Robert Rodriguez escribió de forma espontánea, sin que los propietarios de los derechos le contrataran previamente, un guión para una secuela de Depredador. Su trabajo se quedó archivado hasta hace poco, cuando algún ejecutivo de Fox ha decidido resucitar la franquicia y llamar a Rodriguez. Éste se encontraba inmerso en otros proyectos, pero decidió ejercer de productor, y dejarle la realización a Nimród Antal, responsable de Blindado y Habitación sin salida. Royce, mercenario estadounidense, es lanzado en paracaídas sobre una jungla situada en un lugar desconocido. No recuerda cómo llegó hasta allí. Pronto se reencuentra con otros individuos similares que también sufren amnesia y que deciden seguir sus directrices, tomándole como una especie de líder. Descubrirán que son perseguidos por los Predators, siniestros alienígenas, y que en la zona habita Noland, un veterano marine que lleva años evitando a los cazadores. Quinta aparición cinematográfica de los Predators, tras Depredador, Depredador 2, Alien vs. Predator y Alien vs. Predator 2. Transcurre en la jungla como la primera parte, la única realmente interesante de toda la saga. Pero Nimród Antal no tiene el talento de John McTiernan, el director original, por lo que es incapaz de disimular que no se aporta nada nuevo a la saga, y que el guión es totalmente hueco y carente de sorpresas. Ofrece más o menos el suspense y la acción esperados, y tiene a sus órdenes actores con oficio, como Adrien Brody, que resulta lo suficientemente creíble en un inusitado registro de héroe de acción, y el siempre eficiente Laurence Fishburne (el marine Noland).

4/10
Territorio prohibido

2008 | Crossing Over

Drama escrito y dirigido por el sudafricano Wayne Kramer, en cuya breve filmografía destaca The Cooler. En esta ocasión entrecruza diversas historias, todas ellas relacionadas con la inmigración. Al parecer, había un personaje más, interpretado por Sean Penn, que sin embargo fue finalmente eliminado sin que se sepa muy bien por qué. Max Brogan (Harrison Ford) es un agente de inmigración que se encariña con los individuos a los que debe deportar. Una abogada (Ashley Judd) intenta evitar que deporten a una chica de 15 años musulmana que parece interesada en el terrorismo islámico, pero sin que haya pruebas que lo justifiquen. Un joven judío (Jim Sturgess) trata de conseguir trabajo. Un funcionario de inmigración (Ray Liotta) abusa de su posición para acostarse con una modelo australiana (Alice Eve) que necesita la tarjeta de residencia... El realizador y guionista tiene loables intenciones, y cuenta con un reparto desigual, pero que incluye a actores muy conocidos como Ford, Judd (últimamente de capa caída), Sturgess y Liotta. Tomando como punto de referencia la muy superior Crash, su objetivo consiste en mostrar la cruda realidad de las personas que tratan de lograr la nacionalidad estadounidense desde una perspectiva poliédrica. Intenta representar a todos los sectores implicados –policías de inmigración, inmigrantes que llevan tiempo en territorio estadounidense, abogados, funcionarios, etc.– y también están representadas todas las minorías: musulmanes, hispanos, asiáticos y judíos. Se supone que los personajes deben ser tridimensionales como en el film de Haggis, donde el mismo personaje puede comportarse en un momento dado de forma mezquina, pero después convertirse en un héroe. Por desgracia, los personajes de Kramer acaban siendo demasiado estereotipados, y algunos muy poco creíbles. Por ejemplo, está metida con calzador la historia de Ray Liotta, que tras colisionar casualmente con Alice Eve, le propone sexo como si tal cosa a cambio de la 'Green Card'. La reacción de ésta no se comprende muy bien, ya que a veces parece que ha accedido sin problemas y en otras secuencias está horripilada. Además, la relación se muestra con un exhibicionismo que parece fuera de lugar. La resolución de la historia de la joven estudiante musulmana resulta efectista y sensiblera. Y la secuencia teóricamente más emotiva, un atraco en un supermercado, está muy forzada y no resulta creíble. Otras no están mal llevadas. Destaca especialmente el relato del joven (Jim Sturgess) que finge ser un devoto judío para conseguir trabajo cuando no ha pasado en su vida por la sinagoga. Su cómico desenlace es lo más brillante del film.

5/10
El curioso caso de Benjamin Button

2008 | The Curious Case of Benjamin Button

Adaptación de un relato corto de Francis Scott Fitzgerald, es de esos casos en que la película está a la altura del original, si no lo supera ampliamente, aunque sólo sea por la ventaja de su mayor ambición artística, se aumenta el tamaño del lienzo donde se pinta la narración, por así decir. La historia central es la del Benjamin Button, un hombre que nace en la Luisiana cercana a los años de la Primera Guerra Mundial, con un aspecto que espanta a su padre hasta el punto de abandonarlo. En efecto, se diría que Benjamin ha nacido anciano. Y, justamente, es acogido en una residencia de ancianos. A medida que crece, criado por una mujer negra, sus graves enfermedades y los achaques propios de la vejez van desapareciendo. Pronto es evidente que el proceso de madurez de Benjamin corre en dirección contraria a la del resto de los mortales: con el paso de los años rejuvenece. Esta narración, inspirada en el original de Fitzgerald, la enmarcan los guionistas Eric Roth y Robin Swicord dentro de otra historia contemporánea, la de una anciana ingresada en un hospital, también de Luisiana, acompañada por su hija, en un momento en que se acerca el huracán Katrina. A instancias de su madre, la hija le lee unas memorias que recogen las andanzas de Benjamin Button, y a medida que transcurra el metraje sabremos de los lazos que unen a ambas historias. Obviamente, la trama es muy original, pero difícil de trasladar a la pantalla. Y lo increíble es que, tanto el guión de la película –donde los intereses de Roth parecen conectar con los de su libreto de Forrest Gump–, como la puesta en imágenes de David Fincher, logran el milagro de que aceptemos un planteamiento que exige suspender la incredulidad. Ayuda, claro está, el empaque de una producción de Frank Marshall y Kathleen Kennedy, que ya sorprendieron en 2007 apadrinando un título de la calidad de La escafandra y la mariposa. No sólo los efectos de maquillaje son soberbios, sino que el director a cargo del proyecto tiene una gran capacidad visual, da bien los saltos narrativos a los distintos escenarios, y hace un uso perfecto de ideas de guión como la del reloj que marcha hacia atrás, o la del tipo al que gusta contar las siete veces en que fue alcanzado por un rayo. La voz en off funciona y hay un completo acierto en el reparto, con un genial Brad Pitt bien respaldada por actrices como Cate Blanchett y Tilda Swinton. El discurrir de toda una vida se convierte en una maravillosa parábola sobre el sentido de la la existencia, una reflexión sobre el paso del tiempo y las cosas a las que merece la pena dedicarlo. Abundan las peripecias en la narración, se tiene la sensación de ser testigo de cómo se van conformando la experiencia de una vida plena, que necesariamente no es perfecta, pero que ha valido la pena. De algún modo Fincher alcanza la meta que no supo hollar Francis Ford Coppola en Jack y Juventud sin juventud, dos títulos que exploran estos mismos temas. De un modo singular lo logra en la historia romántica, primero con las experiencias iniciáticas que avergüenzan y sin futuro –la “primera vez” en un prostíbulo, el primer enamoramiento, de una mujer casada...–, para dar paso, sí, al encuentro con el amor verdadero, que si ya es complicado mantener en circunstancias normales, aquí resulta más frágil y elusivo, exige incluso una mayor responsabilidad. La idea de cambiar el paso ordinario en la evolución de una relación conyugal sirve para subrayar los pilares sobre los que se sustenta, ese amor que debe ser cultivado, esa prole que es un tesoro increíble, el espíritu de sacrificio, tantas pequeñas cosas que, si se descuidan, pueden conducir a equívocos y suspicacias. Una mirada más directa a la trascendencia habría redondeado una magnífica película, que en este terreno prefiere mantenerse en un segundo plano, aunque no se eluda el tema en la naturalidad con que los personajes rezan.

9/10
Los 4400 (2ª temporada)

2005 | The 4400 | Serie TV

Ha pasado un año desde que 4400 abducidos fueron devueltos a la Tierra. Todos tratan de volver a la normalidad, aunque manifiestan poderes especiales. Tras someterse a observación, Tom vuelve a su trabajo en la empresa de seguridad Homeland, a donde acude en busca de ayuda un tipo que lee los pensamientos. La primera temporada estaba concebida como una serie aislada. Pero su éxito ha propiciado varias continuaciones, que profundizan en los personajes y sus habilidades especiales.

5/10
Los 4400

2004 | The 4400 | Serie TV

A lo largo de varias décadas, 4.400 personas de todos los rincones del planeta desaparecieron en circunstancias no aclaradas. En 2004, lo que parece un cometa se acerca a la Tierra, con peligro inminente de colisión. En realidad esa gran ‘bola de fuego’ transporta a los 4.400 individuos desaparecidos, que llegan en perfecto estado de salud, sin recordar lo ocurrido, y con la misma edad que tenían en el momento en que no se supo más de ellos. Todo parece indicat que fueron abducidos por extraterrestres por motivos desconocidos. Tras una cuarentena, se les permite su reincorporación a la vida ordinaria. Lo que no es nada sencillo, pues en esos años de ‘paréntesis’, en sus vidas han ocurrido muchas cosas: los padres de Maia, una niña, murieron hace mucho; el amor de Richard, un soldado negro en Corea, por una mujer blanca, no es ya posible pues ella murió, y tiene la extraña experiencia de conocer a su nieta, también abducida, que se encuentra ahora con que su marido se ha vuelto a casar, y su niña de apenas unos meses cuando desapareció, tiene doce años. Además, a uno de los investigadores del caso, lo ocurrido le afecta personalmente: su hijo quedó en coma al tiempo que su sobrino Shawn fue abducido, y culpabiliza a éste de ello y de la separación de su esposa. Entretenida serie de ciencia ficción, que en sus hilos argumentales se emparenta, en parte, con Expediente X, Abducidos y Perdidos. Las bases de cómo se desarrollarán las cosas están bien puestas en el episodio piloto, en que se apuntan las dificultades de los abducidos por volver a tomar el tren de sus vidas, cuando los otros viajeros ya han avanzado un buen trecho durante su ausencia; y el paulatino descubrimiento de los increíbles dones que han recibido (clarividencia, poder de curación, fuerza, telequinesia…) y que no saben cómo controlar. El contar con 4.400 abducidos permite que, además de focalizar la atención en unos pocos y en los investigadores, se puedan añadir nuevas subtramas en cada episodio, presentando a alguno de ellos, como el vendedor de seguros cuya mujer tiene alzheimer, el pescadero-justiciero que quiere regenerar el bonito parque de su juventud, ahora convertido en nido de yonquis y maleantes, e incluso un 'serial-killer'.

6/10
Crossing Jordan

2001 | Crossing Jordan | Serie TV

La doctora Jordan Cavanaugh es una patóloga forense obsesionada con resolver casos de homicidios. Primeros episodios de la serie que divulga los métodos de trabajo de los forenses.

5/10

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