Si había alguien incapaz de quedarse muerto, ese era Freddy Krueger. Y no porque viva en las pesadillas, sino porque Hollywood jamás deja escapar una franquicia que aún pueda dar algún susto, o unos cuantos millones de dólares. Catorce años después del último intento de resucitar al asesino de las cuchillas, Paramount ha decidido volver a dormir con un ojo abierto y otro pendiente de la taquilla.
El estudio ha alcanzado un acuerdo con los herederos de Wes Craven para desarrollar una nueva versión de Pesadilla en Elm Street, que será uno de los primeros proyectos de Paramount Primal, el nuevo sello especializado en cine de terror, ciencia ficción, acción y comedia de presupuesto contenido. Vamos, que el miedo será barato de producir, pero esperan que salga muy rentable.
El proyecto parte del guion original de la película de 1984 y volverá a situarse en el universo de Freddy Krueger, el asesino de rostro abrasado y guante con cuchillas que lleva décadas demostrando que la peor pesadilla de Hollywood no son los monstruos, sino quedarse sin propiedades intelectuales que exprimir.
De momento no se conocen ni el director, ni el reparto, ni la historia, aunque eso parece casi un detalle menor. En la industria del remake primero se anuncia el reboot, luego ya, si eso, aparece el guion.
La viuda del cineasta, Iya Labunka, y su hijo Jonathan Craven ejercerán como productores junto al abogado Marc Toberoff, que ayudó a la familia a recuperar los derechos de la película original. Iya Labunka aseguró que están "emocionados" de presentar el universo creado por Wes Craven a una nueva generación de espectadores y afirmó que el director estaría encantado de comprobar cómo el cine de terror ocupa hoy un lugar de prestigio cultural.
El nuevo sello Paramount Primal estará dirigido por J.D. Lifshitz y Raphael Margules, productores de títulos recientes como Weapons, Barbarian, Companion y Friendship, una carta de presentación que invita a pensar que el estudio quiere algo más elaborado que limitarse a cambiar el jersey de rayas de Freddy Krueger por uno recién salido de la lavadora.
Freddy Krueger ha protagonizado nueve películas, además de una serie de televisión y varios videojuegos. Su última aparición en la gran pantalla fue el reboot de 2010, protagonizado por Jackie Earle Haley, que recaudó más de 117 millones de dólares pese a recibir un recibimiento bastante menos cálido por parte de la crítica y de los aficionados. Un éxito económico que, como suele ocurrir en Hollywood, bastó para demostrar que, igual que Freddy Krueger, las malas ideas tampoco terminan de morir.
La ironía es que, después de tantos remakes, secuelas, precuelas, requetecuelas y universos compartidos, quizá la verdadera pesadilla ya no esté en Elm Street, sino en la cartelera. Hollywood insiste en que durmamos tranquilos, pero cada vez que cerramos los ojos aparece otro reboot.
