Una de las primeras quejas que se escuchó en vísperas del inicio de la 83 edición del Festival de Venecia fue la escasa presencia de películas dirigidas por mujeres, de hecho sólo una de estas características competía por llevarse el León de Oro. Pues bien, ha sido “Mujer desconocida” de la danesa May el-Toukhy la que ha dado el zarpazo necesario para la victora.
Aseguró el director Alberto Barbera que lo único que guía la selección de películas de la Mostra es su calidad, no influía el sexo de los que la hacían. Pues bien, May el-Toukhy no parece haber sufrido discriminación ninguna por parte del jurado que presidía la actriz Maggie Gyllenhaal –o en todo caso será discriminación positiva, “ya que solo hay una mujer compitiendo, vamos a premiarla”–, pues Mujer desconocida se ha llevado el premio gordo del León de Oro, y también la Copa Volpi a la mejor actriz, Mathilde Arcel F. El film, ambientado en Dinamarca al acabar la Segunda Guerra Mundial, cuando la población quería vengarse de los ciudadanos colaboracionistas con los nazis, sigue a la joven Marie, a punto de casarse con un rico industrial viudo, después de haber sido durante años criada de su familia. Pero esconde el secreto de una relación anterior con un soldado alemán.
Javier Bardem, que presentaba la no premiada Búnker, defendió en rueda de prensa el derecho, casi obligación desde su punto de vista, de que los artistas aprovechen sus altavoces para expresar sus opiniones políticas. Es opinable esta idea, pero lo que está claro es que muchas veces son las películas el instrumento más adecuado para hablar alto y claro, y ello se nota de un modo especial en los títulos premiados en esta 83 edición del Festival de Venecia, de alto voltaje en lo relativo a las ideas allí expuestas.
Así Un amor posible, Gran Premio del Jurado, y para muchos la mejor película vista en el festival, sigue un poco la estela social de otros títulos orientales como Parásitos y No hay otra opción. Lee Chang-dong describe con agudeza la relación imposiblemente cordial de amistad entre una familia de trabajadores despedidos de una empresa y una familia de burgueses. Y también Un bon petit soldat, de Stéphane Brizé, premiada por su guión, habla de conflictivas relaciones laborales y empresariales.
DAU es la mirada peculiar de Ilya Khrzhanovskiy a la actual situación rusa a través de múltiples historas. Y Naza da cuenta en forma documental del trágico conflicto de Oriente Medio en Gaza con testimonios espeluznantes, recogidos por Yuval Abraham y Rachel Szor, que ya entregaron antes No Other Land.
Casi nadie ha rechistado con el reparto de premios, pero si hay uno indiscutible es de la Colpa Volpi al mejor actor para John Malkovich por la cínica película de espías Wild Horse Nine, de Martin McDonagh, uno de esos magníficos ejemplos de equilibrio entre intenciones artísticas y búsqueda del favor del público.
Todos los premios
LEÓN DE ORO
Mujer desconocida, de May el-Toukhy.
GRAN PREMIO DEL JURADO
Un amor posible, de Lee Chang-dong.
DIRECTOR
PREMIO DEL JURADO
Naza, de Yuval Abraham y Rachel Szor.
COPA VOLPI MEJOR ACTOR
John Malkovich por Wild Horse Nine, de Martin McDonagh.
COPA VOLPI MEJOR ACTRIZ
Mathilde Arcel F. por Mujer desconocida, de May el-Toukhy.
GUION
Stéphane Brizé y Olivier Gorce por Un bon petit soldat, de Stéphane Brizé.
PREMIO MARCELLO MASTROIANNI
Malou Khebizi por '15/18 (A place to heal)', de Cédric Kahn.
