Movistar Plus+ prepara "Ceremonia", nueva serie de comedia ambientada en Barcelona en 1991, que recrea los preparativos de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. La ficción, actualmente en rodaje en diferentes localizaciones de la Ciudad Condal, está creada por Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, responsables de "La vida breve" y "Reyes de la noche", y cuenta con David Verdaguer y Paula Malia como protagonistas.
La serie, una producción original de Movistar Plus+ en colaboración con Charlie Pisco Producciones y Kubik Films (Studio TF1), constará de seis episodios de media hora. Está dirigida por Adolfo Valor, que se encarga de los capítulos 1, 5 y 6, y Paco Caballero, que firma los episodios 2, 3 y 4. Sus creadores vuelven a trabajar así para la plataforma después de La vida breve y Reyes de la noche. Su estreno está previsto para 2027.
David Verdaguer interpreta a Miguel, un talento en la sombra, mientras que Paula Malia da vida a Júlia, una productora novata. Ambos encabezan un reparto en el que también figuran Sílvia Abril, Andreu Buenafuente, María León, Àlex Brendemühl, Jorge Usón, Pau Durà, Biel Antón, Eric Masip, César Tormo, Núria Casas, Marcel Borràs y Nao Albet.
La trama sigue a un equipo de profesionales que recibe el encargo de su vida: diseñar y producir la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. Una tarea monumental que pondrá a prueba su talento, ingenio y capacidad para sobrevivir a los numerosos contratiempos. La historia pretende reivindicar el esfuerzo colectivo de quienes hicieron posible uno de los acontecimientos más recordados de la historia reciente de España.
El rodaje recorre algunos de los escenarios emblemáticos de aquella Barcelona preolímpica, como el Estadio Olímpico, las piscinas Picornell, el aeropuerto, la Barceloneta y distintas calles de la ciudad.
"Llevábamos tiempo queriendo contar una historia centrada en el mundo del espectáculo", explican sus creadores, Cristóbal Garrido y Adolfo Valor. Ambos consideran que la inauguración de Barcelona 92 "cambió la forma que el mundo tenía de vernos", al presentar una ciudad cosmopolita, moderna y en plena efervescencia creativa.
Los guionistas también destacan que aquella proeza fue fruto de un enorme esfuerzo colectivo, tanto de quienes concibieron el espectáculo como de toda la ciudad que lo respaldó. "En un momento en que abundan las ficciones basadas en crímenes reales, nosotros queríamos celebrar la vida y la creatividad", concluyen. Una declaración de intenciones que promete cambiar por una vez los asesinatos y las conspiraciones por el sudor, los nervios y los quebraderos de cabeza de quienes organizaron una ceremonia para la historia.
