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Biografía

Pau Durá

Pau Durá

Filmografía
Un mundo normal

2020 | Un mundo normal

Ernesto, un director de teatro excéntrico e inconformista, recibe la noticia de la muerte de su madre. Camino del cementerio roba el ataúd para tirar el cadáver al océano como era su deseo. Su hija, cansada de sus locuras, le acompaña con la intención de hacerle cambiar de idea. En el viaje descubrirá que su padre no es ningún loco y que uno debe ser fiel a sí mismo aunque esto, a veces, suponga ir en contra de la opinión de la mayoría.

El enigma Verdaguer

2019 | El enigma Verdaguer

Acercamiento a la misteriosa figura de Jacinto Verdaguer, conocido popularmente como “mosén Cinto”, poeta y hombre de iglesia, que tuvo una vida azarosa y apasionante, una vida de película. Vivió la gloria literaria y se convirtió en el poeta más prestigioso de su tiempo. Pero las circunstancias, y su propio carácter indómito y orgulloso, provocaron su caída.

Formentera Lady

2018 | Formentera Lady

Pese a su avanzada edad, Samuel vive como un ‘hippie’ de los años 70, cuando llegó a la isla de Formentera. Sin luz, ni agua corriente, se saca el dinero necesario para la supervivencia tocando música ‘country’ y ‘blue grass’ en un local. Pero su hija Ana se presenta por sorpresa, tras muchos años de distanciamiento, pues quiere probar fortuna con un empleo en Francia, pero no puede llevarse consigo a su niño, Marc, por lo que le pide al abuelo que se quede con él. En su ópera prima, Pau Durà se decanta por una historia que tenía posibilidades, en cuanto que la trama le sirve como excusa para analizar las consecuencias de la contracultura, en individuos que tras romper con las instituciones tradicionales, tienen que echar de menos por fuerza a la familia, con el paso de los años. Y cuenta con el siempre apasionante José Sacristán, muy bien acompañado del niño que apunta maneras Sandro Ballesteros, y con breves apariciones de Nora Navas. Sin embargo, el desarrollo no logra evitar todos los tópicos del subgénero de egoísta al que le endosan un infante, que ha dado lugar a filmes mucho mejores, desde Un rayo de luz hasta Kolya, León, el profesional o Kramer contra Kramer, pasando por filmes animados como Up, y Gru, mi villano favorito. Por su parte, Formentera Lady no logra frescura ni entidad propia, se queda en buenas intenciones. Además, no acaba de sacarle todo el partido a Sacristán, en un personaje de tipo que se resiste a salir de su zona de confort, que le iba al pelo. El título hace referencia a una canción de la época de King Crimson, grupo que convivió con el personaje central en la ficción.

5/10
Jean-François y el sentido de la vida

2018 | Jean-François i el sentit de la vida

Francesc es un niño que acaba de cumplir trece años. Huérfano de padre, es un chico solitario y taciturno y sufre bullying por parte de un compañero de clase. Por casualidad un día encuentra un libro en el baño de su colegio, “El mito de Sísifo” de Albert Camus. Francesc se enfrasca en la lectura y queda anonadado. Cuando se entera por su psicólogo de que Camus es un existencialista que frecuentaba el Café de Flore en París, decide que tiene que ir a conocerle. Ni corto ni perezoso se pondrá en marcha y en la primera etapa de su viaje se le unirá una joven algo mayor que él, Lluna. Estupendo debut en el largometraje de Sergi Portabella que ofrece una tragicomedia de alta calidad en torno a la crisis preadolescente de un chaval que comienza a abrir los ojos a los sinsabores de la vida. Ya sólo el planteamiento inicial la película cae la mar de bien. Que un chaval de trece años se planteé enigmas de la existencia tras leer a Albert Camus resulta tan regocijante como insólito, tan original como anacrónico, lo cual no significa para nada arbitrario o rebuscado. Francesc, el protagonista, necesita asir algo sólido a lo que agarrarse en su rutina cotidiana, caracterizada por el victimismo que le invade, por la tristeza ante la ausencia de su padre, por el miedo ante el bullying que sufre. Pero Francesc está deseando reafirmarse –ese acento en Rubió–, y será Albert Camus quien le sirva de guía, una especie de alter ego de la figura paternal que añora. La fascinación ante el escritor será tal que Francesc pasará automáticamente a autodenominarse Jean-François. Simplemente, genial. Portabella estructura la narración al modo de road-movie, en un viaje desde Barcelona hasta París, con meta en el mítico Café de Flore de los existencialistas. En medio del viaje el itinerario interior se irá desplegando de modo natural: las conversaciones con Lluna, su compañera de escapada, las medias verdades, las mentiras, las dudas, el incipiente enamoramiento, etc. Hay en todo ello un aura de cuento, de fábula aventurera muy refrescante, pese a que Portabella transmite con eficacia que el protagonista no vive precisamente su existencia como una comedia. Pero es que son justamente esa inocencia del protagonista, esos prontos, esas drásticas decisiones infantiles, esa audacia adolescente, los elementos que aportan un realismo posible a la trama. Hay que felicitar el trabajo de los dos jóvenes actores Max Megías y Claudia Vega, en sus papeles protagonistas. Su repentina relación y la correspondiente evolución es verosímil, a su modo tierna, encantadora. Y destaca, y mucho, la banda sonora de Gerard Pastor, tan presente, así como el preciso uso que hace el director del rítmico sonido de la cuerdas en momentos escogidos.

7/10
El jugador de ajedrez

2017 | El jugador de ajedrez

Madrid, 1934. El día en que se proclama campeón de España de ajedrez, Diego Padilla conoce a la periodista francesa Marianne Latour. Se enamorarán y se casarán y meses más más tarde tendrán una hija en plena Guerra Civil. Al término del conflicto la vida en España no es fácil y Diego logra a duras penas mantener a la familia con clases de ajedrez, por lo que Marianne piensa que lo mejor es marchar a Francia, en donde tiene contactos para salir adelante. El novelista Julio Castedo escribe el guión de su propia novela, publicada en 2009, una historia que abarca un periodo de diez años en donde los protagonistas sufren la Guerra Civil española en Madrid y la II Guerra Mundial en el París ocupado por los nazis. Llama la atención en primerísimo lugar el notable esfuerzo de producción del film, sobre todo en su lograda ambientación de época, con esos planos iniciales de la Gran Vía madrileña o las escenas en los parques parisinos. Sirve esa atmósfera para meter adecuadamente al espectador en las vicisitudes del protagonista, un joven campeón de ajedrez al que el destino –ideas y personas, en definitiva– le irá haciendo la vida cada vez más complicada. Lo mejor de El jugador de ajedrez es precisamente el dibujo verosímil que el director Luis Oliveros hace del protagonista, un tipo corriente, honrado, católico, que no se siente alineado ni entre fascistas ni entre comunistas y que lucha únicamente por sacar adelante a su familia, por ser buen padre, buen esposo. El espectador piensa razonablemente que esa situación fue la que debieron de vivir miles y miles personas y por eso la identificación es fácil, su historia interesa. En este sentido es de agradecer que Oliveros, director de El ángel de Budapest, aporte una visión de la época fuera de los tópicos habituales del cine español. Sin embargo, aunque la película sea correcta y los actores Marc Clotet y Melina Matthews se esfuercen en sus papeles, hay momentos de espantosa cursilería (ese inicial baile en los soportales) y debido a la naturaleza de la historia en general se echa en falta un entramado narrativo más rico en acontecimientos porque una vez situados sobre el terreno el desarrollo se torna a menudo monótono y repetitivo, al tiempo que algunos personajes importantes son excesivamente sinuosos o sus tramas están torpemente resueltas: el amigo francés de la esposa, el jerarca nazi, el compañero de celda, el carcelero, etc. Todos tienen su tiempo, pero no ha sabido Castedo aportarles la intensidad que demandaban, sacarles la punta requerida. El único personaje secundario que funciona a la perfección es el amigo comunista de Padilla, quizá también por la convincente interpretación Alejo Sauras.

5/10
No sé decir adiós

2017 | No sé decir adiós

José Luis es viudo, tiene una autoescuela en el pueblo, en Almería, donde vive con su hija Blanca, casada con Nacho y con una hija adolescente. La otra hija, Carla, trabaja en Barcelona como comercial agresiva, que aspira a crecer profesionalmente. Los primeros síntomas de un cáncer de pulmón incurable para el progenitor, propician el reencuentro familiar. La situación es dura y especialmente Carla se niega a aceptarla, frente al recurso a paliativos, ella desea otros doctores que den "soluciones". Una historia triste. Tremendamente creíble, porque la deshumanización de la sociedad avanza a grandes pasos, y el cariño, la frustración y la impotencia se dan la mano con demasiada frecuencia, faltan resortes en las personas para afrontar situaciones tan antiguas como el hombre, pues si hay algo que sabemos todos es que la muerte siempre nos alcanza, tarde o temprano. Resulta difícil calibrar si el debutante en el largo Lino Escalera es totalmente consciente del calibre de su propuesta, porque la lección que viene a extraerse de sus fotogramas es que se muere como se vive, y cuando la vida está vacía, la muerte puede convertirse en una lenta agonía sin sentido, en la que se incluyen los que siguen viviendo. El estilo del film es desabrido, las interpretaciones del trío principal, sobre todo Nathalie Poza y Juan Diego, de lacónica brusquedad, sólo Lola Dueñas ilumina un poco la oscura tragedia cotidiana, ella al menos tiene calidez y sentimientos que expresa, aunque trate a su marido en paro como a un trapo, o viva en la fantasía de ser actriz, objetivo que no parece que pueda ir más allá de la pura afición. La película se llevó 4 premios en el Festival de Málaga.

5/10
Merlí (2ª temporada)

2016 | Merlí | Serie TV

Los "peripatéticos" alumnos de Merlí comienzan nuevo curso, segundo de bachillerato. Y se producen algunas novedades, como la llegada de Oksana, nueva alumna muy activa sexualmente, y que proporciona alguna inesperada sorpresa, tantas relaciones tienen sus consecuencias. Entre el profesorado, la recién llegada es Coralina, jefe de estudios y profesora de historia, y el rechazo que provoca produce incluso alianzas inesperadas entre colegas que parecían irreconciliables. Segunda temporada de la popular serie televisiva catalana creada por Héctor Lozano y dirigida por Eduard Cortés sobre Merlí, un profesor de filosofía, que al finalizar la anterior tanda de episodios lograba permanecer en su instituto a pesar de las voces que sonaban de otros compañeros pidiendo su marcha. De nuevo los capítulos deben sus títulos a algún filósofo o escuela filosófica, que invita a pensar en el psicoanálisis, el uso de las mentiras, la lucha por imponer el propio dominio, o la ideología de género. En lo relativo a mostrar cómo es la vida de un profesor en la escuela pública, la serie resulta poco realista, no atrapa el agobio de horarios y clases habituales, en que se deben dar muchas clases a muchos alumnos, aunque puede interpretarse como “licencias del guión”. Los nuevos episodios prestan especial atención a las relaciones sentimentales que surgen entre alumnos, profesores, y profesores y alumnos, homo y heterosexuales. Lo que produce cierto estancamiento, la segunda temporada, decididamente, es más floja que la primera. Los personajes no evolucionan. Merlí se hace pesado, quizá coincide con el cansancio que él mismo manifiesta durante varios capítulos, en los que ya está un poco harto en su papel de profe que ayuda. Es difícil sostener y no ser sostenido, que él ayude y, a la vez, que sea él el que requeriría cierto fundamento. Aunque más cansina es una atmósfera que impregna al grupo, enturbiando el aire que respiran, sobre todo en el modo de tratar la dimensión sexual, de modo trivial en las relaciones esporádicas, que surgen aquí y ahora y no pasa nada: lo mismo da que sean los adolescentes que adultos, el profe Eugeni con la profe Mirella, el profe Merlí con una madre (con la que va más en serio) y con otra, el director con la primera, el alumno con una madre, Bruno con Pol y Pol con Berta, o jugando ellas con ellas. E incluso se fuerza la cuestión introduciendo de modo algo artificial la transexualidad. Sobre la falta de ideas que empieza a asomar en la serie, cabe mencionar el desenlace cuando se acercan las fiestas de Navidad, una muerte repentina que se nos antoja triquiñuela para terminar la temporada con una suerte de subidón.

5/10
Merlí

2015 | Merlí | Serie TV

Las vicisitudes de Merlí Bergeron, profesor de filosofía cercano a los 60 años, requerido para cubrir una baja en un instituto Àngel Gimerà, donde casualmente estudia su hijo Bruno primero de bachillerato, lo que va a suponer que tendrá que darle clases. Divorciado, su ex le ha dejado precisamente a cargo del chico mientras viaja a Roma con su novio, en el momento en que Merlí se ha trasladado a vivir casa de su madre actriz. Con sus formas “alternativas” de dar clase, Merlí se ganará a sus alumnos, al menos les obliga a pensar. Habla con tono irónico y mordaz, diciendo todo lo que piensa de modo directo, siente bien o mal. Este estilo descarado producirá tiranteces con profesores de métodos pedagógicos más “tradicionales”, pero también le permitirá ligar con la profesora de inglés. El referente claro de esta serie de TV3 creada por Héctor Lozano es El club de los poetas muertos, escenas como la de abandonar el aula para dar la clase en la cocina, o los discursos desafiantes donde despotrica de otros estilos de enseñanza permiten reconocer en Merlí un trasunto del célebre profesor Keating, aquí con Francesc Orella tomando el relevo a Robin Williams a la hora de estimular al alumnado y “epatar” a los profesores del “jurásico”; y sus clases gustan, por ese tema de fondo de la filosofía de poner patas arriba todo lo que pensamos… En relación a los alumnos, esta primera temporada se centra en el secreto de Bruno, que estudia danza y resulta ser gay, y su atracción por el repetidor Pol. Aunque también hay otras situaciones, como la de Iván, que tiene agorafobia y no sale de casa. Entre las chicas está Berta, que juega con Pol sugiriendo que podría estar embarazada, o Tania, la confidente de Bruno. En cuanto a Merlí, se muestran sus contradicciones, a veces es capaz de dar buenos consejos a sus alumnos, y logra avances en el caso de la fobia de Iván, pero él personalmente resulta ser un inmaduro, de modo llamativo en sus relaciones con las mujeres –entabla relaciones con la madre de uno de sus alumnos–, pero también en acciones cómo la de dar la copia de un examen de otra asignatura a su hijo. Los capítulos, dirigidos por Eduard Cortés, aluden siempre a un filósofo, aunque no se debe pensar que la serie pretende dar a conocer el pensamiento de cada uno, más bien es un recurso narrativo, a veces como mucho a modo de subtexto, así Platón sirve para hablar del amor platónico. Si un filósofo tiene más presencia, ése seguramente es Nietzsche, de quien Merlí cuelga un póster en su dormitorio, y que como él es el vitalista, el que tiene su ideal de superhombre en el niño que juega en el puro presente, sin tener que rendir cuentas a nadie. Aunque Merlí coincide con Keating en ser un iconoclasta de las reglas, quizá difiere de éste en su mayor superficialidad, la invitación a pensar no es tan evidente en uno como en otro.

6/10
El Príncipe

2014 | El Príncipe | Serie TV

Algo huele a podrido en la comisaría que se ocupa del conflictivo barrio de El Príncipe, en Ceuta, lugar donde se diría que conviven los chanchullos y el narcotráfico, y foco potencial para la captación de jóvenes musulmanes descontentos susceptibles de convertirse en terroristas yihadistas. Para allá viaja el inspector Javier Morey, con idea de poner un poco de orden entre el veterano Fran y sus hombres, que confían en que su nuevo jefe será un hombre de oficina. Nada más lejos de la realidad, pues el recién llegado empieza a remover el caso de la desaparición del adolescente Abdu, hermano de un narco y de la hermosa Fátima, y en el que los policías locales podrían tener algo que ver. Una serie española de televisión superior a la media, ambiciosa en su condición de drama policíaco, y ambientada en un lugar tan complicado como Ceuta. Los primeros episodios plantean cuestiones como la corrupción policial, y la convivencia entre comunidades muy diferentes, los españoles puros y duros, y los musulmanes. Quizá la subtrama romántica no es demasiado sutil -lo de Javier y Fátima es amor a primera vista entre guaperas y lo demás son mandangas-, pero José Coronado, como el policía curtido, está en su salsa, y sus problemas familiares lo convierten en un personaje medianamente complejo. Dirige el primer episodio Norberto López Amado, curtido en series como Tierra de lobos, y que dirigió el interesante documental How Much Does Your Building Weigh, Mr. Foster?

5/10
Todos queremos lo mejor para ella

2013 | Tots volem el millor per a ella

Geni ha pasado por una dura experiencia. Un accidente, por el que aún arrastra una visible cojera. Aunque más visibles son las heridas psicológicas, que le impiden llevar una vida normal, aunque su esposo, sus hermanas, su padre, se esfuerzan por ayudarle, quieren, como asegura el título de la película, "lo mejor para ella". No sólo reincorporarse a la vida laboral, sino tareas como la de coger un taxi, pueden ser muy complicadas para la frágil Geni. El reencuentro con una antigua compañera del colegio, Mariana, despertará en Geni ilusiones juveniles nunca satisfechas. Mar Coll, cineasta surgida de la prestigiosa escuela de cine catalana ESCAC, continúa la línea marcada por su debut en el largo con Tres días con la familia. Con estilo sobrio, sin concesiones para el artificio –la única sería la de la película en DVD sobre un milagro en una historia de monjas–, pinta de modo convincente los problemas psicológicos de la protagonista, y el esfuerzo sincero de sus seres queridos, su familia, por ayudarla, dentro de las propias limitaciones de cada uno. El planteamiento puede recordar a La herida de Fernando Franco, estrenada con pocas semanas de diferencia. Las razones que hacen de Todos queremos lo mejor para ella una película superior estriban en una trama más elaborada: dentro de que el fondo es semejante –existe una situación que hay que encajar, vivir y convivir con ella–, el deseo de avanzar de los personajes, que las cosas sean mejores, resulta más palpable, y da más alas a una historia que de por sí resulta incómoda, y por tanto ardua, para el espectador medio. Nora Navas hace un buen trabajo como protagonista, evitando las tentaciones histriónicas. Le apoya un reparto apañado.

6/10
Crematorio

2011 | Crematorio | Serie TV

Serie que recrea el periplo de los Bertomeu, una familia que ha conseguido amasar una gran fortuna a lo largo de varias generaciones. Rubén Bertomeu dejó atrás los negocios agrícolas para crear un entramado empresarial basado en el ladrillo, que le ha convertido en el hombre más rico y poderoso del pueblo costero de Misent, involucrando a todos los poderes fácticos de la comarca. Ahora, Rubén ha puesto en marcha “Costa Azul”, megacomplejo turístico que terminará con el paisaje donde sus padres vivían cómodamente de los cítricos y los olivos, pero que le enriquecerá aún más. Pero como Rubén ha cometido alguna acción ilegal en más de una ocasión, y tiene contactos con mafias de Europa del Este, va a ver cómo se le complica la vida. Esforzada serie televisiva, que adapta una novela de Rafael Chirbes, imitando los modos de las prestigiosas obras de HBO. Aborda con modos "padrinescos" y "sopranescos" el tema de la corrupción en España, que ensucia a la clase empresarial, financiera, política y propiamente criminal de la costa del Mediterráneo. Los problemas con la justicia de Rubén se conjugan con la narración de sus cuitas familiares -la madre que no la entiende, la hija que nunca quiso saber de los "negocios" de la familia, la amante "florero", la nieta caprichosa a la que todo, siempre le ha venido dado...-, conformando un entramado que se sigue con interés, y con personajes razonablemente definidos.Cuenta con un buen trabajo como realizador de Jorge Sánchez-Cabezudo (La noche de los girasoles), y aunque hay algún lugar común, y complacencias en el tratamiento del sexo y la violencia, es de lo mejor que ha dado la ficción televisiva española en los últimos años.

6/10
7 vidas (3ª Temporada)

2000 | 7 Vidas | Serie TV

En la vida de Paco entra Álex, hermanastro que no conocía y que es el hijo de su padre con un antiguo ligue. A Álex empieza a gustarle Esther, una compañera de Carlota. Por otro lado, Gonzalo y Carlota continúan con su relación de novios y tienen planes de boda, y como Álex no se decide a conquistar a Esther, empieza a salir con la joven sobrina de Sole, Lucía. Por su parte, Diana descubre que es lesbiana. Y por otro lado, Aída, la asistenta de Sole, se unirá al grupo cuando comienza a trabajar en el Kasi ke no. Tercera entrega de una de las series con más éxito de la televisión española. En esta temporada Toni Cantó y Paz Vega ya no se encuentran entre el reparto pero en su lugar entran Pau Durá (Krámpack) y Marian Álvarez (Hospital Central, Lo mejor de mí).

5/10
Krámpack

2000 | Krámpack

Los padres de Dani, un adolescente, le dejan solo en su casa veraniega, junto a la costa. Él y su amigo Nico aprovechan la ocasión para ligar y tal. Empiezan a experimentar sentimientos desconcertantes, sobre todo uno de ellos, que se siente atraído por su amigo más de lo que puede considerarse normal. Película bien rodada, aunque dura, sobre la crisis de identidad de un chaval. Tuvo un premio juvenil en Cannes.

4/10
Formentera Lady

2018 | Formentera Lady

Pese a su avanzada edad, Samuel vive como un ‘hippie’ de los años 70, cuando llegó a la isla de Formentera. Sin luz, ni agua corriente, se saca el dinero necesario para la supervivencia tocando música ‘country’ y ‘blue grass’ en un local. Pero su hija Ana se presenta por sorpresa, tras muchos años de distanciamiento, pues quiere probar fortuna con un empleo en Francia, pero no puede llevarse consigo a su niño, Marc, por lo que le pide al abuelo que se quede con él. En su ópera prima, Pau Durà se decanta por una historia que tenía posibilidades, en cuanto que la trama le sirve como excusa para analizar las consecuencias de la contracultura, en individuos que tras romper con las instituciones tradicionales, tienen que echar de menos por fuerza a la familia, con el paso de los años. Y cuenta con el siempre apasionante José Sacristán, muy bien acompañado del niño que apunta maneras Sandro Ballesteros, y con breves apariciones de Nora Navas. Sin embargo, el desarrollo no logra evitar todos los tópicos del subgénero de egoísta al que le endosan un infante, que ha dado lugar a filmes mucho mejores, desde Un rayo de luz hasta Kolya, León, el profesional o Kramer contra Kramer, pasando por filmes animados como Up, y Gru, mi villano favorito. Por su parte, Formentera Lady no logra frescura ni entidad propia, se queda en buenas intenciones. Además, no acaba de sacarle todo el partido a Sacristán, en un personaje de tipo que se resiste a salir de su zona de confort, que le iba al pelo. El título hace referencia a una canción de la época de King Crimson, grupo que convivió con el personaje central en la ficción.

5/10
Formentera Lady

2018 | Formentera Lady

Pese a su avanzada edad, Samuel vive como un ‘hippie’ de los años 70, cuando llegó a la isla de Formentera. Sin luz, ni agua corriente, se saca el dinero necesario para la supervivencia tocando música ‘country’ y ‘blue grass’ en un local. Pero su hija Ana se presenta por sorpresa, tras muchos años de distanciamiento, pues quiere probar fortuna con un empleo en Francia, pero no puede llevarse consigo a su niño, Marc, por lo que le pide al abuelo que se quede con él. En su ópera prima, Pau Durà se decanta por una historia que tenía posibilidades, en cuanto que la trama le sirve como excusa para analizar las consecuencias de la contracultura, en individuos que tras romper con las instituciones tradicionales, tienen que echar de menos por fuerza a la familia, con el paso de los años. Y cuenta con el siempre apasionante José Sacristán, muy bien acompañado del niño que apunta maneras Sandro Ballesteros, y con breves apariciones de Nora Navas. Sin embargo, el desarrollo no logra evitar todos los tópicos del subgénero de egoísta al que le endosan un infante, que ha dado lugar a filmes mucho mejores, desde Un rayo de luz hasta Kolya, León, el profesional o Kramer contra Kramer, pasando por filmes animados como Up, y Gru, mi villano favorito. Por su parte, Formentera Lady no logra frescura ni entidad propia, se queda en buenas intenciones. Además, no acaba de sacarle todo el partido a Sacristán, en un personaje de tipo que se resiste a salir de su zona de confort, que le iba al pelo. El título hace referencia a una canción de la época de King Crimson, grupo que convivió con el personaje central en la ficción.

5/10

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