El teatro siempre ha sido proveedor principalísimo para el cine de material jugoso para ser adaptado.
El teatro siempre ha sido proveedor principalísimo para el cine de material jugoso para ser adaptado. Precisamente estos días se ultiman versiones de dos exitosas obras de Broadway. Se trata de Dreamgirls y The History Boys, y ambas comparten el hecho de haber ganado el mismo número de galardones, seis premios Tony nada menos.
Dreamgirls es un musical de Tom Eyen y Henry Krieger, que transcurrre en los años 60. Effie, Deena y Lorrell, tres jóvenes cantantes, forman el conjunto musical The Dreamettes. El codicioso agente Curtis Taylor las descubre en un concurso musical y decide ofrecerles un contrato, rebautizándolas como The Dream. Aunque se convierten en un fenómeno musical, pronto surgen enfrentamientos internos. Jamie Foxx interpreta al agente Taylor, en una nueva incursión del actor en el mundo musical tras Ray. Le acompañan en el reparto Beyoncé Knowles, Anika Noni Rose y Jennifer Hudson. La la dirige Bill Condon, director de Dioses y monstruos, que también se ha encargado de la adaptación del guión.
Por su parte, The History Boys fue la gran triunfadora de los premios Tony de 2006. Supone el último trabajo hasta la fecha de Alan Bennet, considerado el más importante dramaturgo británico contemporáneo por obras como La locura del rey Jorge, llevada al cine por Nicholas Hytner, que precisamente ha sido el encargado de dirigir el montaje teatral de este último texto. La acción tiene lugar en un colegio masculino típicamente inglés, donde los alumnos intentan acceder a Oxford y Cambridge. Todos los chicos quedan fascinados por el profesor de francés, cuyas clases están llenas de transgresiones académicas. En Broadway, este profesor estaba interpretado por Richard Griffiths, veterano actor secundario que hizo de tío de Harry Potter en las primeras películas del personaje. Ahora, Hytner ha llevado la obra al cine, con el mismo reparto del teatro, lo que supone un riesgo para las productoras, pues a pesar del aluvión de premios, ninguno de ellos es una gran estrella.
