Pocas personas pueden presumir de haber infundido auténtico miedo en los espectadores de varias
Pocas personas pueden presumir de haber infundido auténtico miedo en los espectadores de varias generaciones. Christopher Lee es uno de ellos, la cara del terror y un malvado por excelencia. Ha encarnado al conde Drácula en ocho ocasiones, y pese a sus 84 años no ha tenido ningún problema en dar vida al maligno Saruman en la trilogía de El Señor de los Anillos. En 1973 Lee protagonizó The Wicker Man, cinta de Robin Hardy en la que daba vida al malvado líder de una peculiar isla. El guión, basado en una novela de Anthony Shaffer y adaptado por él mismo, narraba la desaparición de una niña y su búsqueda por parte de un policía –Edward Woodward–. Esta película se convirtió en uno de los títulos de culto del cine de terror.
El director Neil LaBute escribió un guión basándose en el original. Pero la nueva versión no ha tenido mucho éxito, pese a contar con el protagonismo de Nicolas Cage; además, el personaje de Lee ha sido sustituido por una mujer –Ellen Burstyn– que en este caso es como la gurú de una secta. Ya antes del estreno Robin Hardy se había desvinculado del proyecto de LaBute, incluso hay quien dice que no tuvo reparo en criticar lo que estaba haciendo. La cuestión es que ahora trabaja en la preproducción de Cowboys of Christ, que se anuncia como una película en la que Hardy reinventa su exitoso título de terror The Wicker Man. Desde que realizara este título, el director sólo ha hecho una película más –The Fantasist en 1986–, y ahora vuelve junto a Christopher Lee, Vanessa Redgrave (Regreso a Howards End) y Sean Astin (El Señor de los Anillos).
