Aprovechando que monta su película, "Al filo del mañana", en Londres, el realizador Doug Liman ha viajado a Madrid para presentarla ante un selecto grupo de periodistas y blogueros, que han podido ver un avance de las vistosas secuencias de acción del film.
El acto comenzó con un vídeo de Tom Cruise –por el que parece que el tiempo no ha pasado desde los tiempos de La tapadera–. El actor ha mencionado la excelente labor del equipo de la película, sobre todo de Liman del que ha dicho que "le admiro como persona y por sus grandes películas".
Después se pudo ver casi media hora de planos con deslumbrantes efectos especiales de Al filo del mañana. Por lo que parece, esta adaptación de una novela de Hiroshi Sakurazaka viene a ser una especie de Atrapado en el tiempo en clave de ciencia ficción, donde Tom Cruise revive una y otra vez el mismo día, mientras lucha contra una invasión alienígena.
Los congregados pudieron ver momentos cercanos a la comedia, donde Cruise intenta explicar una y otra vez que sabe lo que va a ocurrir en el futuro, lo que le ocasiona múltiples problemas. También se proyectó una espectacular secuencia que recuerda al desembarco de Omaha Beach, en Salvar al soldado Ryan, pero con humanos combatiendo a terroríficos alienígenas. Al principio todo le va mal al protagonista, pero cuando puede comenzar de cero, logra significativos progresos.
Tras el avance, Doug Liman, autor de títulos tan conocidos como Sr. y Sra. Smith, El caso Bourne y Jumper se ha prestado a responder a las preguntas de la audiencia. Asegura que el film mostrará a un Cruise desconocido. Aunque resulta muy complicado "encontrar papeles nuevos para él, después de tantas películas", asegura que en Al filo del mañana "interpreta a un cobarde. Pero no a uno que finalmente se convierte en héroe, sino que sigue igual durante toda la película".
El cineasta está encantado con el trabajo de su actor principal. Recuerda especialmente una secuencia en la que un helicóptero debía posarse en Trafalgar Square, en pleno centro de Londres. "Después de que el aparato se posara tenía que salir y actuar. Para no chocarse con nada, el piloto tuvo que introducirlo con un ángulo muy forzado, todo el mundo se mareó y acabó vomitando. Pero Tom Cruise abrió la puerta con una sonrisa, e hizo su trabajo. Decía perfectamente los diálogos".
¿Un protagonista de una producción de alto presupuesto que no es un valiente? Precisamente, Doug Liman pretende trastocar las reglas de los blockbusters de invasiones extraterrestres. "Tenía que rodar un film distinto a lo que esperan los ejecutivos cuando tienen alienígenas, un amplio presupuesto y a Tom Cruise. Creo que puedo dinamitar el sistema de estudios desde dentro. Me siento como una especie de Caballo de Troya", ha explicado el cineasta.
El realizador confiesa que no tenía ningún interés en los alienígenas. "Me he fijado más en los humanos", explica. Se ha inspirado en las grandes películas sobre la II Guerra Mundial, como El puente sobre el Río Kwai. "Para mí era importante centrarme en la historia de amor, que recuerda a Casablanca, por la angustia de tener a la persona amada en medio de la violencia". Aclaró que este tipo de historias funcionan tan bien por el trasfondo de la guerra. "Imagináos, por poner otro ejemplo, si La Reina de África hubiese sucedido en el Mississippi. ¡No hubera sido lo mismo!".
Liman había cogido un avión temprano para poder presentar su película a Madrid, y tras conceder diversas entrevistas, ha vuelto apresuradamente a Londres, para ultimar el film. Al filo del mañana se estrena el 30 de mayo en España.
