Jeques con petrodólares, terroristas o bailarinas de danza del vientre. El cine occidental suele ofrecer una visión estereotipada de los árabes, que a menudo suelen ser tipos obsesionados por las mujeres occidentales, por las que ofrecen tres o cuatro camellos y una manta, ya que pretenden que formen parte de su harén.
“Hemos sido el grupo más difamado de la historia del Séptimo Arte”, afirmaba el analista Jack Shaheen (que no ha reparado en la leyenda negra que rige el tratamiento de nosotros, los españoles en la pantalla, pero bueno). Este escritor tocó la cuestión en “Reel Bad Arabs, cómo Hollywood demoniza a un pueblo”, volumen que dio lugar al documental homónimo.
Poco a poco se han ido superando los prejuicios, gracias por ejemplo al trabajo del egipcio Omar Sharif, el transparente y sincero noble Jerife Ali en Lawrence de Arabia, de David Lean. En los últimos tiempos, algo está cambiando en la meca del cine, palabra que procede por cierto de la cuna de Mahoma. En salas, el mayor exponente ha sido La gran enfermedad del amor, basada en la historia real del protagonista, el cómico pakistaní, nacionalizado estadounidense, Kumail Nanjiani. El film se centraba en la historia de amor con su esposa estadounidense, y en la emotiva relación con sus padres mientras ésta convalecía en un hospital. La cinta fue la comedia romántica más taquillera en Norteamérica, en 2017, un año después de que el xenófobo Donald Trump fuera elegido presidente.
Además, la actriz Tala Ashe interpreta a Zari Adrianna Tomaz, la heroína conocida como Isis, en la serie de superhéroes DC Legends of Tomorrow. Dahlia Qadri, encarnada por Sophia Taylor Ali, la nueva residente de Anatomía de Grey, revolucionaba las redes sociales cuando en un capítulo se quitaba el hiyab, para poder hacerle un torniquete a un paciente y salvarle la vida.
En este contexto llega a las pantallas el próximo fin de semana (cuando se celebra el Memorial Day en Estados Unidos) Aladdin, el nuevo film de acción real de Disney. Algunos medios la han recibido como la gran esperanza blanca para cambiar las cosas, como The Ringer, que trata la cuestión en el extenso artículo “Billionaires, Bombers, and Bellydancers: How the First Arab American Movie Star Foretold a Century of Muslim Misrepresentation” ("Multimillonarios, terroristas y bailarinas de la danza del vientre": cómo la estrella de cine estrella árabe anunció un siglo de tergiversación musulmana). El texto recoge los casos de actores que han sido relegados a villanos árabes durante toda su carrera, y el de películas un tanto tópicas, como El caíd (1921), uno de los grandes éxitos de Rudolph Valentino.
En primer lugar, la casa del ratón ha tratado de limar la principal crítica esgrimida contra la cinta animada original de 1994: que todos los actores que ponían las voces a los personajes estaban encarnados por occidentales. Esta vez, el realizador Guy Ritchie realizó una extensa labor de casting para fichar a los protagonistas, todos de origen árabe excepto en el caso del afroamericano Will Smith (nacido en Filadelfia, como su personaje en El príncipe de Bel-Air). Así, el reparto está encabezado por el joven egipcio-canadiense Mena Massoud, que encarna –con bastante convicción– al protagonista, la británica de origen indio Naomi Scott (Jasmine), y el holandés-tunecino Marwan Kenzari, como Jafar, villano de la cinta.
De esta forma, la cinta puede ser tan importante para la comunidad árabe, como Black Panther para la afroamericana. Todo se reduce (desgraciadamente al vil metal), o sea que el futuro depende de la taquilla. Si los productores de cine se convencen de que el público no huye de los cines simplemente porque las estrellas sean de piel marrón (lo que ocurrirá sin ninguna duda), entonces en el futuro no les darán siempre este tipo de papeles a los blancos.
Por otro lado, se recogen numerosos elementos del folclore de la India, Persia, Siria, China y Egipto, como el genio de la lámpara, la alfombra mágica, etc. Sin embargo, todo parece haber sido tratado con gran respeto por la fuente original, “Las mil y una noches”, la célebre recopilación de cuentos tradicionales de Oriente Medio.
