Decine21

Reportajes

Así nació el certamen fílmico más importante de España que celebra su 71 edición

Una breve historia del Festival de Cine de San Sebastián

A finales de septiembre, las hojas comienzan a caer y las estrellas de cine comienzan a brillar en el Festival de Cine de San Sebastián.

Festival de Cine de San Sebastián, Alfred Hitchcock

Este evento, que suena importante, es tan exclusivo que tiene la categoría A de la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF), la más importante de todos los certámenes del mundo. Todo comenzó en 1953 cuando este evento fue concebido como una modesta "Semana Internacional de Cine" impulsada por el comercio local. Así se lo contaba el anticuario Francisco Aranaz, uno de aquellos empresarios, a José María Aresté, director de Decine21, en el año 2000 (falleció en 2010, habiendo recibido la Medalla al Mérito Ciudadano en 1995, por la creación del Festival y promover otras actividades culturales ). "¿Qué hacer? –nos preguntábamos– para fomentar el trasiego de visitantes a San Sebastián?".

Pensaron en organizar carreras automovilísticas, usando el circuito de Lasarte, o una semana de la moda –ahí estaba la ilustre firma de Balenciaga–. El incipiente turismo a lugares como Biarritz o Cannes sirvieron de acicate, y al final prevaleció la idea de organizar un festival de cine. "No éramos conscientes de la importancia que iba a adquirir el festival. Sencillamente nos pareció una buena idea traer películas premiadas en Cannes o Venecia, junto con alguna otra española. Era la oportunidad de ver títulos que no llegaban a España por problemas de censura", explica en un artículo publicado en la revista Cinerama, número 96 (noviembre de 2000).

Cuando se pusieron manos a la obra, la primera edición del Festival de San Sebastián contó con un presupuesto de 390.000 pesetas de entonces de presupuesto, aportadas de su propio bolsillo por los diez pioneros. Tuvieron tanta repercusión que el Sindicato Nacional del Espectáculo y el Ministerio de Información pasaron a controlar el certamen en las siguientes ediciones. "Yo no tenía un especial interés por el cine, pero con los años me fue cautivando", reconocía Aranaz. "El cine es cultura, ideas, política", afirma. "He contemplado con asombro cómo aquel pequeño festival de andar por casa se ha profesionalizado hasta alcanzar un nivel altísimo".

Como en las películas, llegó el giro inesperado: el ayuntamiento de Palma de Mallorca quería llevarse el festival a su ciudad. Decían que los problemas del festival se debían a que se celebraba en San Sebastián. Pero las autoridades decidieron mantenerlo en la ciudad guipuzcoana y abrirlo al cine estadounidense.En 1955, el festival de San Sebastián otorgó su primera "Concha de Plata" como premio distintivo.

A pesar de algunas decisiones polémicas, como premiar la película polaca Eva quiere dormir, de Tadeusz Chmielewski, en lugar de darle la Concha de Oro a Vértigo (De entre los muertos), de Alfred Hitchcock (¡qué valientes!), el propio realizador no lo tuvo en cuenta y estrenó en el certamen tiempo después Con la muerte en los talones que... ¡tampoco recibió distinción! Al final, la cita donostierra comenzó a atraer a otras estrellas internacionales como Kirk Douglas.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot