Hay quien se atreve a decir que Charlton Heston no era tan buen actor como algunos sostienen. Ellos sabrán en qué basan tal idea. Pero nadie osa cuestionar que supo estar en películas inolvidables, muchas de ellas obras maestras. Recopilamos algunos momentos de esos filmes que ya forman parte de la historia del cine.
1) Hablando del oficio del policía como servidor público.
Quinlan: Nuestro amigo Vargas tiene unas ideas muy peculiares sobre los procedimientos policiales. Parece creer que no importa que cuelguen o no al asesino, siempre que obedezcamos la letra pequeña del reglamento.
'Mike' Vargas: Poner criminales tras las rejas, ¡no! En cualquier país libre, un policía debe hacer cumplir la ley y la ley protege tanto a los culpables como a los inocentes.
Q: Nuestro trabajo ya es bastante duro.
MV: ¡Se supone que lo es! Tiene que serlo.
Orson Welles y Charlton Heston, en Sed de mal (Orson Welles, 1958)
2) Jim McCay y Steve Leech se han puesto de acuerdo para dirimir sus diferencias solos y de noche, hombre a hombre, en una pelea a puñetazos. Contra pronóstico, Steve descubre que Jim es un hueso duro de roer:
Steve Leech: He de reconocer, McCay, que tarda un infierno de tiempo en despedirse.
Charlton Heston a Gregory Peck, en Horizontes de grandeza (William Wyler, 1958)
3) Tras la carrera de cuadrigas donde se ha proclamado vencedor, Judá Ben-Hur va a ver a su agonizante rival Messala.
Messala: Un triunfo co... completo, Judá. La carrera ganada, tu enemigo destrozado...
Judá Ben-Hur: Yo no veo ningún enemigo.
M: ¿Qué crees ver? ¿El cuerpo destrozado de un miserable animal? Aquí aún queda bastante hombre como para que lo odies. Déjame ayudarte. [se retuerce de dolor] ¿Crees que tu madre y tu hermana están muertas? ¿Muertas, y la carrera terminada? No ha terminado, Judá. No están muertas.
JB: [se inclina más cerca] ¿Dónde están? [pausa] ¿Dónde están? ¿DÓNDE ESTÁN?
M: [con sombría satisfacción] ¡Busca... búscalas... en el Valle... de los Leprosos! ¡Si puedes reconocerlas! [Judá se dobla de dolor] Continúa. Continúa, Judá. ¡La carrera... la carrera... no ha... terminado! [muere]
Stephen Boyd y Charlton Heston, en Ben-Hur (William Wyler, 1959)
4) El Conde Ordóñez ha traicionado al príncipe Sancho, tendiendo una emboscada al Cid para matarlo.
Príncipe Sancho: ¡Matadle! [a Ordóñez]
El Cid: Pronto serás tey, debes empezar a pensar como tal, cualquier hombre puede matar, ¡sólo un Rey puede conceder la vida!
Gary Raymond y Charlton Heston, en El Cid (Anthony Mann, 1961)
5) Como Miguel Angel Buonartoti, en plena realización de una de sus obras maestras, la Capilla Sixtina, el Papa le presiona para que agilice la ejecución.
Papa Julio II: ¿Cuándo la terminarás?
Miguel Angel: ¡Cuando la acabe!
Rex Harrison y Charlton Heston, en El tormento y el éxtasis (Carol Reed, 1965)
6) Uno de los finales de películas más impactantes de la historia del cine. George Taylor, que va acompañado de Nova a caballo en la playa, desmonta ante los restos de...
George Taylor [con el rostro y la voz desencajada]: He vuelto. Estoy en casa otra vez. Durante todo este tiempo estaba en ella. ¡Por fin lo conseguí! [golpea el suelo] ¡Maniáticos! ¡Lo habéis destruido! ¡Yo os maldigo a todos! ¡Maldigo a las guerras! ¡Yo os maldigo!
Y el contraplano se abre dejando ver... ¡la derruida Estatua de la Libertad!
Charlton Heston, en El planeta de los simios (Franklin J. Schaffner, 1968)
7) Will Penny se ha encontrado el cadáver de un hombre, y lo lleva al rancho donde trabajaba, donde sus compañeros lo cubren de elogios.
Will Penny: Siempre es la misma historia
Capataz: ¿Qué historia?
WP: Cuando un hombre muere, siempre se convierte en "el viejo Claude". ¿Cómo era antes de morir?
Charlton Heston y Ben Johnson, en El más valiente entre mil (Tom Gries, 1968)
