Ya se conoce la terna de películas de la cual debe salir el próximo 27 de septiembre el título que representará a España en la carrera por el Oscar a la mejor película extranjera. El orfanato, Las 13 rosas y Luz de domingo. Las tres tienen un elemento común: ninguna ha sido estrenada en salas, lo cual significa que los miembros de la Academia de Cine Español han hecho esfuerzos ímprobos para verlas de algún modo.
Llama la atención que los académicos, a la hora de elegir la citada terna, hayan optado por tres filmes que aún no ha sido exhibidos al público de modo amplio. De lo cual surgen dudas razonables acerca de cuántas personas intervienen en la selección. Da la impresión de que pocas, aunque se organicen proyecciones al efecto. En cualquier caso, visto el pésimo año que lleva el cine español, se entiende que el trío de finalistas lo compongan títulos aún por venir. Quizá ha sorprendido que se hayan quedado fuera los dos títulos españoles que competirán en San Sebastián, Mataharis, de Icíar Bollaín, y 7 mesas de billar francés, de Gracia Querejeta. Hasta 70 títulos intentaron quedar entre los finalistas.
El orfanato, de Juan Antonio Bayona, se pasó en la Semana de la Crítica de Cannes, y está previsto que inaugure el Festival de Sitges. Producción de Guillermo del Toro, es una buena muestra de cine de terror protagonizada por Belén Rueda, de la que los americanos ya han comprado los derechos para hacer un remake, estos chicos son más rápidos que el viento.
De regreso a la muy visitada por el cine español guerra civil cabe calificar a Las 13 rosas, de Emilio Martínez Lázaro, que se basa en el caso real de trece mujeres, siete menores de edad, fusiladas por el bando nacional al término del conflicto fraticida. El aspecto feminista, y la cuestión ideológica pueden haber ayudado a la selección.
Finalmente, no hay sorpresas, se cuela José Luis Garci en la terna con Luz de domingo. No sé como lo hace, pero siempre que tiene película, el cineasta logra colocarla entre las aspirantes a ser nominada al Oscar. La trama se inspira en un relato de Ramón Pérez de Ayala, de nuevo es un film situado en los años del franquismo, donde se aborda el caciquismo en un pueblo.
