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Biografía

Gracia Querejeta

Gracia Querejeta

57 años

Gracia Querejeta

Nació el 13 de Agosto de 1962 en Madrid, España

El cine está en los genes

15 Septiembre 2010

“Es probable que la familia sea mi gran tema”, confiesa Gracia Querejeta acerca de su cine. En efecto, película tras película aborda conflictos familiares de personajes heridos y anhelantes de amor.

Gracia Querejeta nació en Madrid el 13 de agosto de 1962. El cine es cosa de familia, su padre es el célebre productor Elías Querejeta. No obstante Gracia se formó académicamente en otra materia, Historia Antigua, en la Universidad Complutense de Madrid. Y también tiene estudios de danza. Aunque ya antes había probado el cine, no sólo como espectadora, pues siendo una adolescente tuvo un papel como actriz en Las palabras de Max (1978), de Emilio Martínez Lázaro, y hasta hay voces que aseguran su presencia infantil en Las secretas intenciones (1969), de Antonio Eceiza. Pero no parecía que la interpretación fuera lo suyo, y sí en cambio fue aprendiendo de todo un poco en la compañía paterna, por ejemplo como ayudante de dirección de Carlos Saura en Dulces horas (1981). Ya como directora llama la atención su corto Tres en la marca (1988), que se integraría en la serie televisiva 7 huellas. En el género documental firmará junto a Jesús Ruiz y Nacho Pérez de la Paz El viaje del agua, que ganó el Goya en 1990 en su categoría. No abandonará este terreno, colaborando por ejemplo en la serie futbolística El partido del siglo (1997).

Así las cosas, los tiempos parecían maduros para estrenarse en el largometraje de ficción. Lo hizo con Una estación de paso (1992), drama intimista cuyo guión firmaban la directora y su padre, y que le supuso un Premio Especial del Jurado en la Seminci de Valladolid. El film tenía una cualidad evocadora especialmente lograda, se notaba que detrás había una cineasta con sensibilidad.

Por ello había grandes expectativas con El último viaje de Robert Rylands (1996), coproducción con Reino Unido rodada en inglés, y que partía de un material literario de prestigio, la novela de Javier Marías “Todas las almas”. Habría polémica al canto, pues el escritor llevó a los Querejeta a los tribunales, pidiendo que se retirara del film su nombre, no se reconocía en una película versión demasiado libre de su obra. En diversas instancias los jueces dieron la razón a Marías, pero esto no quitaba para que de nuevo Gracia demostrara alma de artista en el acercamiento a un profesor universitario homosexual de Oxford.

Una mirada sensible al alma femenina se pone de manifiesto en Cuando vuelvas a mi lado (1999), que contaba con guión de Manuel Gutiérrez Aragón. La reunión de tres hermanas con motivo de la muerte de la madre sirve para bucear en los secretos del pasado, recelos y amarguras enterrados en algún lugar de la memoria y que afloran sin remedio. El film lograría una mención especial en el Festival de Cine de San Sebastián.

Atenta a la política, Gracia Querejeta firmaría en 2004 el segmento ¿Dónde vivimos? del film colectivo ¡Hay motivo! que arremetía contra el gobierno del entonces presidente español José María Aznar. Más interés tenía ese mismo año el que seguramente es el mejor film de la directora, Héctor, que coescrito con David Planell sigue las vicisitudes de un adolescente que se ha quedado huérfano de madre, y se va a vivir con una tía; el anuncio de la visita de un padre que nunca se ha interesado por él despierta sentimientos contrapuestos. De nuevo están presentes las constantes de la directora, los conflictos familiares asociados a secretos por acciones que avergüenzan.

Y, cómo no, en Siete mesas de billar francés (2007) Gracia Querejeta vuelve a la carga con guión coescrito nuevamente con Planell, donde también hay una muerte, y un negocio, los billares, que sirve de metáfora de la vida y las relaciones interpersonales como jugadas a varias bandas. Por supuesto sobresalen los personajes femeninos, no en valde las interpretaciones de Blanca Portillo, Maribel Verdú y Amparo Baró cosecharon premios, la primera en San Sebastián, las otras en los Goya. Además el libreto también fue premiado en Donosti.

En televisión, Gracia ha hecho incursiones asumiendo la dirección de episodios de la serie Cuéntame, y anda preparando una miniserie televisiva sobre Rocío Jurado.

Que la saga cinematográfica Querejeta continúa parece confirmarlo la particación del quinceañero Ian, hijo de Gracia, en la escuela de cine infantil y juvenil Orson the Kid. Cómo no, el chico ha mamado el ambiente de los platós, siendo un crío acompañó a Gracia en el rodaje de Héctor. ¿La historia se repite?

Filmografía
Invisibles

2020 | Invisibles

Cine de mujeres. La directora Gracia Querejeta ya ha entregado en otras ocasiones trabajos que se centran en cuitas femeninas, como la aclamada Siete mesas de billar francés, pero nunca de modo tan directo como en Invisibles, un título que ya hace referencia al estado en que muchas mujeres sienten su existencia al frisar los 50 años: parece que nadie las ve, se perciben como accesorias y sus perspectivas de futuro están cada vez más desdibujadas. La directora madrileña aporta su personal visión a la crisis que sobreviene, las inseguridades, la insatisfacción. La película está rodada prácticamente en el único escenario de un parque, en donde tres amigas quedan cada jueves para caminar y charlar. Invisibles se estructura así de un modo extraordinariamente sencillo: largos parlamentos y diálogos repartidos en secuencias que corresponden a un día de la semana, a lo largo de dos o tres meses. Hay un trabajo meritorio en el guión de Querejeta y su colaborador Santos Mercero a la hora de definir a cada una de las mujeres: la hermética Julia, profesora de matemáticas que vive un matrimonio sin amor y está aburrida de los hombres; la ejecutiva Elsa, en sus tiempos una triunfadora comehombres y ahora obsesionada con ser objeto de deseo, una seducción cada vez más difícil; y la quejica Amelia, que se deja humillar por su hijastra por miedo a no perder el favor de su pareja, tras dos anteriores relaciones frustradas. El film se ve con gusto, porque las conversaciones están bien escritas y la naturalidad de las actrices es considerable, aunque esto incluya en ocasiones un lenguaje soez bastante directo. El tono tragicómico está muy logrado por momentos, sobre todo con la actriz Nathalie Poza (qué gracia tiene lo de llamar a la amiga deprimida para sentirse mejor), mientras que Emma Suárez aporta magníficamente el toque de la mujer liberal que en el fondo se siente superior a sus amigas y Adriana Ozores cumple a la perfección con su rol de mujer dura, cabal pero cínica, que está de vuelta de todo. Y funcionan las esporádicas apariciones masculinas de Pedro Casablanc y Fernando Cayo. Pero hay en la visión femenina que da la directora un poso bastante insatisfecho y triste de la vida, incluido un hondo cansancio por los hombres, muchas veces vistos aquí como un simple enemigo, mera fuente de problemas. Desde luego no hay en estas mujeres nada que se parezca al amor, a la confianza, a la esperanza de una entrega o a la ilusión por sentirse amada, más bien lo contrario: una especie de desaliento vital inunda a las protagonistas, incapaces de escapar de sus frustraciones, sus tristezas y desengaños. El contrapunto sería el tramposillo personaje de la amiga huida (Blanca Portillo), aunque también su decisión de vida resulte un tanto disparatada en su “modélico” giro de perspectiva de género.

5/10
Ola de crímenes

2018 | Ola de crímenes

Película vertebrada en torno a la confesión de Leyre a un sacerdote de los crímenes que han ocurrido a su alrededor, con ocasión de la visita de su ex Cosme, corrupto empresario, que viene a su casa con intención de desahuciarles a ella y a su hijo adolescente Asier. Éste acaba matando al progenitor, y el intento de ocultar el crimen lleva a un encadenado de más muertes violentas, que parece no tener fin. Sorprende ver a la directora Gracia Querejeta embarcada con el guionista Luis Marías en esta insulsa comedia negra. La colaboración resulta completamente fallida, la película está pidiendo a gritos un alocado ritmo dinámico, pero a cambio entrega un conjunto de sinsordadas sin chispa, que no logran arrancar apenas la sonrisa. Lo mejor del film es Maribel Verdú, que inasequible al desaliento, trata de imprimir gracia a su personaje. Peor paradas salen las compañeras femeninas de reparto, Juana Acosta y Paula Echevarría no tienen las pobrecitas nada que hacer. Mientras que a los dos actores adolescentes, Asier Ricarte y Miguel Bernardeau, les tocan unos personajes bobos, el segundo resulta especialmente soso como chaval guaperas con las hormonas disparadas por la atracción que siente por la mamá de su amigo, hasta dos veces repiten la misma gracieta zafia a cuento de su incontinencia. Los otros actores masculinos de más peso son puros comparsas, Raúl Arévalo, Javier Cámara, Antonio Resines y Luis Tosar, en este último resulta especialmente patética su intervención de apenas cinco líneas, en que escuchamos salir de su boca cerca de una docena de veces la palabra "cojones".

3/10
Kalebegiak

2016 | Kalebegiak

Las películas colectivas que reúnen cortos de diversos directores son irregulares casi por definición. Kalebegiak, o sea, "Caleidoscopio", un proyecto impulsado con ocasión de la capitalidad cultural de San Sebastián, no es la excepción. Una docena larga de cineastas de la tierra, algunos veteranos, otros supuestas jóvenes promesas, hacen propuestas muy diferentes: algunas tienen su gracia, otras son una tontadita, y el resto son completamente prescindibles. Si hay que destacar alguna historia, nos quedamos con "La ballena real" de Julio Medem, con Marta Etura como la reina María Cristina dispuesta a avistar una ballena, y que acabará en el agua; el corto-gag de Borja Cobeaga, acción trepidante de una ambulancia con broma inesperada; y "Los Angeles Observer", del bastante desconocido Luiso Berdejo, la inesperada amistad que surge en Los Ángeles entre un ladrón y un anciano por la conexión San Sebastián. Es reconocible en "Txintxorro" a Gracia Querejeta, que involucra a tres niños que hacen una embarcación para navegar. Daniel Calparsoro se pone con el testimonio de una víctima del terrorismo en el aula de un colegio, e Imanol Uribe hablando de los indigentes. Del resto, el "Septiembre" del arranque es impactante, pero unisituacional, juega demasiado con el pescador y su inminente ahogamiento, sin lugar para que el relato avance. Mientras que el narcisismo de "Narciso" llama la atención por su simple narcisista existencia, delirante, no por el interés o la habilidad narrativa; y su alto voltaje sexual hacen que una película que deberia aspirar a llegar a todos los públicos, no sea recomendable para los más jóvenes.

5/10
Victor Ros

2015 | Victor Ros | Serie TV

Los responsables de la serie histórica española Isabel adaptan las novelas policíacas del murciano Jerónimo Tristante. La trama transcurre en el Madrid de finales del siglo XIX, y arranca con un golfillo que tiene todas las papeletas para acabar convirtiéndose en un criminal, pero un policía advierte sus cualidades humanas, y no sólo le endereza ejerciendo de tutor, sino que el chico, Víctor Ros, acaba convirtiéndose en sagaz policía. Y así investigará, en “El misterio de la casa Aranda”, un intento criminal en una supuesta casa maldita, mientras su superior anda sumergido en la resolución de una trama de asesinatos de prostitutas al estilo de Jack el Destripador. A los casos a resolver se suma cierto toque de fino humor, y una construcción de personajes arquetípica pero eficaz. Hay un esfuerzo en la reconstrucción de la época, aunque los efectos de algunos planos, como el de la Plaza Mayor, cantan un poco. No falta algún pasaje sórdido, pero la impresión es que se procura una contención para llegar a un público amplio, con historias detectivescas que recuerdan a Sherlock Holmes y compañía. Los actores están correctos, a quien da gusto ver es a Tito Valverde como el veterano policía mentor de Víctor Ros. Entre los directores hay nombres de postín como el de Gracia Querejeta.

5/10
Felices 140

2015 | Felices 140

Reunión de amigos tras mucho tiempo sin verse. Elia cumple 40 años y literalmente ha tirado la casa por la ventana, invitando a la panda de toda la vida a celebrarlo en una lujosa casa rural con magníficas vistas al mar y alejada de la civilización. Lo que se supone debe ser motivo de alegría y servir a la anfitriona para comunicar la gran noticia de cómo acaba de sonreírle inesperadamente la fortuna, va a servir más bien para todo lo contrario: pues comenzarán a asomar resquemores y frustraciones, propiciados no sólo porque el antiguo novio que Elía deseaba recuperar se presenta acompañada por una joven actriz de deslumbrante físico, sino porque todos llevan vidas insatisfactorias, no se conforman con lo que tienen. Y aunque achacan sus penas a cuestiones económicas, por supuesto, hay algo más. Gracia Querejeta –también directora– y Santos Mercero, vuelven a firmar un guión que quiere fijarse en las personas de nuestra sociedad contemporánea y sus problemas muy enraizados en el egocentrismo, temas también muy queridos por el productor del film, Gerardo Herrero. Aunque las intenciones sean loables, y permitan al atinado reparto componer unos personajes reconocibles en sus virtudes y debilidades, bien compuestos por Maribel Verdú y compañía, el film, desgraciadamente, no es redondo ni mucho menos. El quiebro que se produce a mitad de metraje resulta demasiado artificial, y las mezquinas reacciones de unos y otros sobre cómo afrontar la nueva situación no acaban de convencer, se acaba cayendo en un bucle donde cuesta que la trama avance. Aunque aún más dificultoso es tratar de dar con una resolución satisfactoria a los dilemas planteados –que no es cuestion aquí de desvelar–, y lo cierto es que el desenlace no tiene la deseable fuerza catártica.

5/10
15 años y un día

2013 | 15 años y un día

Sexto largometraje de Gracia Querejeta, cinco años después de Siete mesas de billar francés, período en el que la realizadora ha estado dedicada sobre todo a episodios de series televisivas de éxito. Ella misma ha coescrito el guión con Santos Mercero, hijo del prestigioso Antonio Mercero, que ha centrado su carrera en la pequeña pantalla. En 15 años y un día, a Jon, un chico problemático, le expulsan del colegio por sus gamberradas, al tiempo que también envenena al perro del vecino. Su madre, actriz sin demasiadas perspectivas que se quedó viuda en circunstancias traumáticas, le envía a pasar una temporada con su abuelo, un rígido militar retirado que se separó de la abuela por razones no especificadas pocos años antes. Se estrena casi al mismo tiempo y coincide en la sección oficial del Festival de Málaga con Hijo de Caín, otra cinta española de joven inadaptado con la que comparte que el protagonista mata a un can al principio del film. Pero mientras que aquélla se va por los derroteros del thriller y la comercialidad en busca del suspense –opción muy respetable por supuesto–, Gracia Querejeta se esfuerza por seguir un sendero muy distinto, centrándose en las relaciones humanas, por lo que logra tocar la fibra sensible del espectador. Versa fundamentalmente sobre los adolescentes conflictivos, pero también sobre las relaciones entre miembros de familias que esconden secretos, tema omnipresente en todas las películas de la realizadora. Está claro que su cine tiene siempre interés, lo que disculpa que en 15 años y un día, como en el resto de su filmografía, se eche de menos una mayor capacidad de riesgo, y algo de la brillantez visual que sí tienen otros cineastas, como Isabel Coixet. La labor de Gracia Querejeta con los intérpretes de 15 años y un día puede calificarse como desigual. Maribel Verdú, que ya estaba presente en el anterior trabajo de la autora, realiza un gran trabajo como madre esforzada fracasada por culpa de sus errores del pasado. Frente a ella, demuestra su enorme valía Fernando Valverde, más conocido como Tito, que sólo se ha asomado episódicamente a la gran pantalla desde los años 90, centrado en la serie El comisario. Por contra, la mayoría de los jóvenes actores no acaban de resultar realistas.

6/10
Siete mesas de billar francés

2007 | Siete mesas de billar francés

Gracia Querejeta ha demostrado ya en su filmografía una capacidad de abordar historias y situaciones de interés humano. La película que nos ocupa no es perfecta, pero se mira con simpatía y está muy por encima de la media del cine español. Aunque es un drama, contiene muchos puntos de humor que la suavizan. Pero si uno trata de analizar con un poquito de rigor el guión de Gracia y de David Planell, hay demasiados excesos, lo que no ha impedido el premio al mejor guión en el Festival de San Sebastián. El crudo resumen del punto de partida –el mismo día que se le muere su padre, Ángela descubre que su marido policía es un corrupto, y encima tenía un hijo con otra mujer– suena a increíble culebrón. Quizá la virtud de la directora es “colar” esto y otros puntos, para llevarnos a la decisión de Ángela de trasladarse a Madrid con su hijo, y poner a punto el negocio en decadencia que regentaba su padre, un salón de billares; para revitalizar aquello Ángela decide formar un equipo de billar, que con sus esperados triunfos atraiga a los clientes. Lo integrarán viejos amigos de la familia, y ayuda a Ángela Charo, la mujer que vivía con su padre, a la que nunca llegó a proponer matrimonio. La película despliega una serie de personajes más o menos entrañables –Evelin, la empleada hondureña, Antonio, el dueño de una zapatería, enamorado de toda la vida de Charo, “El tuerto”, Jacinto y su sobrino Fele, el niño…–, y se aplica un esquema propicio para el enfoque “culebrón” y que viene “al pelo” en una película de billar: la jugada a tres bandas, la sombra del padre muerto rebota y afecta a las vidas de Ángela, Charo y Antonio. Un reparto ajustado hace el resto –están muy bien Maribel Verdú y Blanca Portillo, esta considera mejor actriz en San Sebastián–, una partida apañada, aunque se nota demasiado que lo del billar es una excusa, poco nos importan las habilidades de los personajes con el taco.

6/10
¡Hay motivo!

2004 | ¡Hay motivo!

Famosos cineastas españoles se reunieron para esta recopilación de cortos políticos en contra del gobierno de José María Aznar, en víspera de las elecciones de 2004. Cada uno de los realizadores protesta por algún asunto que considere que ha estado mal gestionado por el gobierno. Así, se tratan cuestiones como el hundimiento del Prestige, el apoyo a la invasión de Irak en 2003, o la subida del precio de la vivienda. Antes de su exhibición comercial en cines, se programó en algunos locales y centros culturales, y se emitió en cadenas locales de televisión con fines electoralistas. Aunque algún corto aislado como el de Isabel Coixet (La insoportable levedad del carrito de la compra) en un inusual registro de comedia, tienen cierta gracia, y plantean asuntos de cierto interés entonces, la mayoría son bastante cutres y parecen rodadas rápidamente para salir del paso, como Catequesis, de Yolanda García Serrano, que ha filmado únicamente de forma rudimentaria a Pilar Bardem leyendo un cuento de fuerte carga anticlerical escrito por Juan José Millás.

2/10
Héctor

2004 | Héctor

Al morir su madre, Héctor se traslada a un barrio madrileño con su tía Tere y su familia. Su nuevo entorno es mucho más humilde que el lugar de donde procede. Hasta ese lugar también acude el presunto padre de Héctor, un mexicano que quiere ofrecerle que se vaya a vivir con él, aunque el chico ignoraba su existencia. Héctor se muestra reacio a conocerle, pero el cura local mediará para que ambos se encuentren. Nuevo melodrama intimista de Gracia Querejeta, quizá la mejor película española del año, que incide en el tema de las relaciones familiares con conflictos ocultos, presente en sus tres anteriores filmes: Una estación de paso, Cuando vuelvas a tu lado y El último viaje de Robert Rylands. Esta vez, Querejeta muestra una especial habilidad para mostrarnos qué ha ocurrido en el pasado sin recurrir al flash-back, que utilizaba a menudo en sus películas anteriores. Aunque Héctor es el personaje central, la cinta describe minuciosamente a los secundarios, y narra detenidamente subtramas como la de Fanny, hija de Tere, que mantiene una relación con Ángel, su jefe y el de su padre. También está muy presente el drama de Tere, que en secreto envidia el destino de su hermana, la madre de Héctor, que abandonó el bar que ambas regentaban, logrando alcanzar una vida más desahogada. Precisamente la que más se luce es la actriz que da vida a Tere, nuevamente Adriana Ozores, una de las protagonistas del anterior film de la realizadora. No desentona el joven Nilo Mur, descubierto por Gracia Querejeta en un breve papel que interpretaba en El mar, de Agustí Villaronga.

7/10
Cuando vuelvas a mi lado

1999 | Cuando vuelvas a mi lado

Ha pasado el tiempo. Tres hermanas se reúnen con motivo de la muerte de su madre. El cumplimiento de su último deseo –la división de sus cenizas en tres partes, que deben entregarse a distintos destinatarios–, sirve para que Gloria (Mercedes Sampietro), Ana (Adriana Ozores) y Lidia (Rosa Mariscal) buceen en su pasado familiar, en el que hay oculto más de un secreto. Cuando vuelvas a mi lado es una película llena de sensibilidad. Su directora, Gracia Querejeta, sabe penetrar en el alma femenina, y dibuja varios e interesantes personajes femeninos. Las tres hermanas protagonistas son muy distintas, cada una ha seguido un rumbo distinto en la vida. Pero aunque se dicen verdades hirientes, el cariño perdura, como podrá comprobarse. La directora utiliza una estructura original, pues combina la narración en tiempo presente, con "flash-backs" que nos introducen en el momento en que los padres de las tres hermanas se conocieron, y en diversas escenas de su infancia. El reparto es de primera magnitud. Además de las tres ya mencionadas, que dan vida a las tres hermanas, podemos ver en acción a Marta Belaustegui y a Julieta Serrano.

7/10
El último viaje de Robert Rylands

1996 | El último viaje de Robert Rylands

Brillante segunda película como realizadora de Gracia Querejeta, tras la interesante Una estación de paso y antes de la magnífica Cuando vuelvas a mi lado. Se trata de una versión muy libre de la excepcional novela de Javier Marías Todas las almas, autor con el que, por cierto, hubo una tremenda polémica que fue dirimida en los tribunales. Describe el drama de un profesor y arqueólogo de Oxford, homosexual, que regresa después de varios años en el extranjero. La policía ha iniciado una investigación por su misteriosa desaparición de la universidad, por lo que Rylands decide declarar voluntariamente frente al comisario. La puesta en escena y las interpretaciones son de una excepcional calidad, y consiguen dotar de gran dramatismo una historia que se narra en un tono muy sugestivo.

6/10
Una estación de paso

1992 | Una estación de paso

Finaliza el verano y Antonio deshollina la chimenea, y al subir al tejado comprueba que la casa vecina, en la que hace años asesinaron a un hombre, está siendo reparada porque ha llegado un nuevo inquilino. Desde la altura, Antonio descubrirá los secretos y relaciones que surgen en ella. Drama intimista con el que debutó Gracia Querejeta (Siete mesas de billar francés) y en el que su padre colaboró en el guión y produjo el film.

4/10
Invisibles

2020 | Invisibles

Cine de mujeres. La directora Gracia Querejeta ya ha entregado en otras ocasiones trabajos que se centran en cuitas femeninas, como la aclamada Siete mesas de billar francés, pero nunca de modo tan directo como en Invisibles, un título que ya hace referencia al estado en que muchas mujeres sienten su existencia al frisar los 50 años: parece que nadie las ve, se perciben como accesorias y sus perspectivas de futuro están cada vez más desdibujadas. La directora madrileña aporta su personal visión a la crisis que sobreviene, las inseguridades, la insatisfacción. La película está rodada prácticamente en el único escenario de un parque, en donde tres amigas quedan cada jueves para caminar y charlar. Invisibles se estructura así de un modo extraordinariamente sencillo: largos parlamentos y diálogos repartidos en secuencias que corresponden a un día de la semana, a lo largo de dos o tres meses. Hay un trabajo meritorio en el guión de Querejeta y su colaborador Santos Mercero a la hora de definir a cada una de las mujeres: la hermética Julia, profesora de matemáticas que vive un matrimonio sin amor y está aburrida de los hombres; la ejecutiva Elsa, en sus tiempos una triunfadora comehombres y ahora obsesionada con ser objeto de deseo, una seducción cada vez más difícil; y la quejica Amelia, que se deja humillar por su hijastra por miedo a no perder el favor de su pareja, tras dos anteriores relaciones frustradas. El film se ve con gusto, porque las conversaciones están bien escritas y la naturalidad de las actrices es considerable, aunque esto incluya en ocasiones un lenguaje soez bastante directo. El tono tragicómico está muy logrado por momentos, sobre todo con la actriz Nathalie Poza (qué gracia tiene lo de llamar a la amiga deprimida para sentirse mejor), mientras que Emma Suárez aporta magníficamente el toque de la mujer liberal que en el fondo se siente superior a sus amigas y Adriana Ozores cumple a la perfección con su rol de mujer dura, cabal pero cínica, que está de vuelta de todo. Y funcionan las esporádicas apariciones masculinas de Pedro Casablanc y Fernando Cayo. Pero hay en la visión femenina que da la directora un poso bastante insatisfecho y triste de la vida, incluido un hondo cansancio por los hombres, muchas veces vistos aquí como un simple enemigo, mera fuente de problemas. Desde luego no hay en estas mujeres nada que se parezca al amor, a la confianza, a la esperanza de una entrega o a la ilusión por sentirse amada, más bien lo contrario: una especie de desaliento vital inunda a las protagonistas, incapaces de escapar de sus frustraciones, sus tristezas y desengaños. El contrapunto sería el tramposillo personaje de la amiga huida (Blanca Portillo), aunque también su decisión de vida resulte un tanto disparatada en su “modélico” giro de perspectiva de género.

5/10
Felices 140

2015 | Felices 140

Reunión de amigos tras mucho tiempo sin verse. Elia cumple 40 años y literalmente ha tirado la casa por la ventana, invitando a la panda de toda la vida a celebrarlo en una lujosa casa rural con magníficas vistas al mar y alejada de la civilización. Lo que se supone debe ser motivo de alegría y servir a la anfitriona para comunicar la gran noticia de cómo acaba de sonreírle inesperadamente la fortuna, va a servir más bien para todo lo contrario: pues comenzarán a asomar resquemores y frustraciones, propiciados no sólo porque el antiguo novio que Elía deseaba recuperar se presenta acompañada por una joven actriz de deslumbrante físico, sino porque todos llevan vidas insatisfactorias, no se conforman con lo que tienen. Y aunque achacan sus penas a cuestiones económicas, por supuesto, hay algo más. Gracia Querejeta –también directora– y Santos Mercero, vuelven a firmar un guión que quiere fijarse en las personas de nuestra sociedad contemporánea y sus problemas muy enraizados en el egocentrismo, temas también muy queridos por el productor del film, Gerardo Herrero. Aunque las intenciones sean loables, y permitan al atinado reparto componer unos personajes reconocibles en sus virtudes y debilidades, bien compuestos por Maribel Verdú y compañía, el film, desgraciadamente, no es redondo ni mucho menos. El quiebro que se produce a mitad de metraje resulta demasiado artificial, y las mezquinas reacciones de unos y otros sobre cómo afrontar la nueva situación no acaban de convencer, se acaba cayendo en un bucle donde cuesta que la trama avance. Aunque aún más dificultoso es tratar de dar con una resolución satisfactoria a los dilemas planteados –que no es cuestion aquí de desvelar–, y lo cierto es que el desenlace no tiene la deseable fuerza catártica.

5/10
15 años y un día

2013 | 15 años y un día

Sexto largometraje de Gracia Querejeta, cinco años después de Siete mesas de billar francés, período en el que la realizadora ha estado dedicada sobre todo a episodios de series televisivas de éxito. Ella misma ha coescrito el guión con Santos Mercero, hijo del prestigioso Antonio Mercero, que ha centrado su carrera en la pequeña pantalla. En 15 años y un día, a Jon, un chico problemático, le expulsan del colegio por sus gamberradas, al tiempo que también envenena al perro del vecino. Su madre, actriz sin demasiadas perspectivas que se quedó viuda en circunstancias traumáticas, le envía a pasar una temporada con su abuelo, un rígido militar retirado que se separó de la abuela por razones no especificadas pocos años antes. Se estrena casi al mismo tiempo y coincide en la sección oficial del Festival de Málaga con Hijo de Caín, otra cinta española de joven inadaptado con la que comparte que el protagonista mata a un can al principio del film. Pero mientras que aquélla se va por los derroteros del thriller y la comercialidad en busca del suspense –opción muy respetable por supuesto–, Gracia Querejeta se esfuerza por seguir un sendero muy distinto, centrándose en las relaciones humanas, por lo que logra tocar la fibra sensible del espectador. Versa fundamentalmente sobre los adolescentes conflictivos, pero también sobre las relaciones entre miembros de familias que esconden secretos, tema omnipresente en todas las películas de la realizadora. Está claro que su cine tiene siempre interés, lo que disculpa que en 15 años y un día, como en el resto de su filmografía, se eche de menos una mayor capacidad de riesgo, y algo de la brillantez visual que sí tienen otros cineastas, como Isabel Coixet. La labor de Gracia Querejeta con los intérpretes de 15 años y un día puede calificarse como desigual. Maribel Verdú, que ya estaba presente en el anterior trabajo de la autora, realiza un gran trabajo como madre esforzada fracasada por culpa de sus errores del pasado. Frente a ella, demuestra su enorme valía Fernando Valverde, más conocido como Tito, que sólo se ha asomado episódicamente a la gran pantalla desde los años 90, centrado en la serie El comisario. Por contra, la mayoría de los jóvenes actores no acaban de resultar realistas.

6/10
Siete mesas de billar francés

2007 | Siete mesas de billar francés

Gracia Querejeta ha demostrado ya en su filmografía una capacidad de abordar historias y situaciones de interés humano. La película que nos ocupa no es perfecta, pero se mira con simpatía y está muy por encima de la media del cine español. Aunque es un drama, contiene muchos puntos de humor que la suavizan. Pero si uno trata de analizar con un poquito de rigor el guión de Gracia y de David Planell, hay demasiados excesos, lo que no ha impedido el premio al mejor guión en el Festival de San Sebastián. El crudo resumen del punto de partida –el mismo día que se le muere su padre, Ángela descubre que su marido policía es un corrupto, y encima tenía un hijo con otra mujer– suena a increíble culebrón. Quizá la virtud de la directora es “colar” esto y otros puntos, para llevarnos a la decisión de Ángela de trasladarse a Madrid con su hijo, y poner a punto el negocio en decadencia que regentaba su padre, un salón de billares; para revitalizar aquello Ángela decide formar un equipo de billar, que con sus esperados triunfos atraiga a los clientes. Lo integrarán viejos amigos de la familia, y ayuda a Ángela Charo, la mujer que vivía con su padre, a la que nunca llegó a proponer matrimonio. La película despliega una serie de personajes más o menos entrañables –Evelin, la empleada hondureña, Antonio, el dueño de una zapatería, enamorado de toda la vida de Charo, “El tuerto”, Jacinto y su sobrino Fele, el niño…–, y se aplica un esquema propicio para el enfoque “culebrón” y que viene “al pelo” en una película de billar: la jugada a tres bandas, la sombra del padre muerto rebota y afecta a las vidas de Ángela, Charo y Antonio. Un reparto ajustado hace el resto –están muy bien Maribel Verdú y Blanca Portillo, esta considera mejor actriz en San Sebastián–, una partida apañada, aunque se nota demasiado que lo del billar es una excusa, poco nos importan las habilidades de los personajes con el taco.

6/10
Héctor

2004 | Héctor

Al morir su madre, Héctor se traslada a un barrio madrileño con su tía Tere y su familia. Su nuevo entorno es mucho más humilde que el lugar de donde procede. Hasta ese lugar también acude el presunto padre de Héctor, un mexicano que quiere ofrecerle que se vaya a vivir con él, aunque el chico ignoraba su existencia. Héctor se muestra reacio a conocerle, pero el cura local mediará para que ambos se encuentren. Nuevo melodrama intimista de Gracia Querejeta, quizá la mejor película española del año, que incide en el tema de las relaciones familiares con conflictos ocultos, presente en sus tres anteriores filmes: Una estación de paso, Cuando vuelvas a tu lado y El último viaje de Robert Rylands. Esta vez, Querejeta muestra una especial habilidad para mostrarnos qué ha ocurrido en el pasado sin recurrir al flash-back, que utilizaba a menudo en sus películas anteriores. Aunque Héctor es el personaje central, la cinta describe minuciosamente a los secundarios, y narra detenidamente subtramas como la de Fanny, hija de Tere, que mantiene una relación con Ángel, su jefe y el de su padre. También está muy presente el drama de Tere, que en secreto envidia el destino de su hermana, la madre de Héctor, que abandonó el bar que ambas regentaban, logrando alcanzar una vida más desahogada. Precisamente la que más se luce es la actriz que da vida a Tere, nuevamente Adriana Ozores, una de las protagonistas del anterior film de la realizadora. No desentona el joven Nilo Mur, descubierto por Gracia Querejeta en un breve papel que interpretaba en El mar, de Agustí Villaronga.

7/10
El último viaje de Robert Rylands

1996 | El último viaje de Robert Rylands

Brillante segunda película como realizadora de Gracia Querejeta, tras la interesante Una estación de paso y antes de la magnífica Cuando vuelvas a mi lado. Se trata de una versión muy libre de la excepcional novela de Javier Marías Todas las almas, autor con el que, por cierto, hubo una tremenda polémica que fue dirimida en los tribunales. Describe el drama de un profesor y arqueólogo de Oxford, homosexual, que regresa después de varios años en el extranjero. La policía ha iniciado una investigación por su misteriosa desaparición de la universidad, por lo que Rylands decide declarar voluntariamente frente al comisario. La puesta en escena y las interpretaciones son de una excepcional calidad, y consiguen dotar de gran dramatismo una historia que se narra en un tono muy sugestivo.

6/10
Una estación de paso

1992 | Una estación de paso

Finaliza el verano y Antonio deshollina la chimenea, y al subir al tejado comprueba que la casa vecina, en la que hace años asesinaron a un hombre, está siendo reparada porque ha llegado un nuevo inquilino. Desde la altura, Antonio descubrirá los secretos y relaciones que surgen en ella. Drama intimista con el que debutó Gracia Querejeta (Siete mesas de billar francés) y en el que su padre colaboró en el guión y produjo el film.

4/10
Las palabras de Max

1978 | Las palabras de Max

El fillm narra la historia de Max (Ignacio Fernández de Castro), un hombre solitario y tristón cuya única vía de escape a su rutinaria vida es la de interactuar con sus amigos, hija y amante.

5/10

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