Decine21

Reportajes

George Eads, "CSI: Las Vegas"

George Eads lleva años interpretando a Nick Stokes, uno de los pilares básicos en los que se cimenta el buen hacer del genial Grissom. Si el punto algo canalla de su personaje conquista en la serie, en el trato personal atrae la atención de todo aquel que lo rodea. Es un placer escucharlo.

George Eads, "CSI: Las Vegas"

¿Qué opinas de los spinoff que se han hecho de CSI: Las Vegas?

Es curioso, porque todo el mundo me pregunta por CSI: NY y CSI: Miami y aún no tengo una respuesta buena para dar (risas). No tengo conexión con esas series, no las veo, sólo veo CSI: Las Vegas (risas). Y si te fijas en el título es el único, el primero –en la versión original CSI: Las Vegas se llama CSI–, en serio (risas). Bueno, lo único que puedo decir es que estoy muy orgulloso de que la serie vaya tan bien, de que se haya extendido, de que haya crecido tanto. A mí no me gustan los realities, yo soy seguidor de la ficción televisiva y los spinoff de CSI son buenos para esto. Todas las series que hay ahora de ficción policíaca, no sólo CSI, sino también Bones, Numb3rs, etc., son geniales, y eso es bueno para el público. Además de que generan mucho trabajo para mucha gente. ¡Y esto es algo realmente chulo!

¿Hacia dónde nos llevará la novena temporada?

Bueno, realmente creo que es una pregunta muy buena. Pero es muy buena para los productores. Los actores aportamos ideas para los diálogos, para las distintas escenas, pero al final son los productores y los guionistas los que pueden responder a esta pregunta. Yo hago lo que me mandan, soy un avión listo para despegar, y ellos me dan el destino. Mi deber es hacer mi trabajo lo mejor posible. Pero sí es verdad que podemos darles nuestra opinión. Hay veces que me despierto en mitad de la noche porque se me ha ocurrido algo para una escena. Entonces lo apunto y al día siguiente voy corriendo a contárselo. Por cosas como ésta mis vecinos deben de pensar que estoy loco, porque a veces, cuando saco a pasear al perro, voy hablando solo, porque estoy pensando en la manera de hacer algo (risas).

Tú protagonizaste el capítulo doble que dirigió Quentin Tarantino. Era bastante claustrofóbico y angustioso. ¿Hubo algún momento en que pensaste que era una broma pesada?

No, nunca. Mira, tengo un lista muy pequeña de personas que han influido en mi profesión: Steve McQueen, Tom Cruise y Quentin Tarantino. Así que cuando me eligió para protagonizar el capítulo fue increíble. Le dije que era un gran admirador y él me contestó lo mismo, ¡fue una locura! Conectamos enseguida. Pero sí hubo momentos surrealistas, como cuando rodamos la parte en la que estaba enterrado y tenía que despedirme de mi familia. Quentin no es un director que se aleje de la escena cuando está rodando, de hecho está cerca, muy cerca. Incluso hay veces que demasiado cerca. Así que yo estaba enterrado, grabando el mensaje para mi familia, y se puso a tararear una canción que venía muy al caso. Estaba tan cerca que se me pusieron los pelos de punta, sentí que en ese momento no tenía escapatoria de mi entierro. Fue muy emocionante.

Tú eres texano...

Es un rumor.

... hay bastantes actores texanos, ¿qué tenéis de especial?

Mis raíces en Texas se remontan al lejano Oeste. Mi tatarabuelo fue un auténtico vaquero. Yo pertenezco a la cuarta generación que ha crecido en una pequeña ciudad de Texas, y el tercer George de la generación. Mi orgullo de ser texano realmente está en mi familia, que son los que hacen que esa tierra sea especial para mí. Por otro lado, todo lo que tiene Hollywood de locura, Texas lo tiene de paz. Cuando estoy allí, recuerdo los años en los que era niño y lloraba, entonces mi padre me preguntaba por qué lloraba y yo para hacerme el macho le decía que por nada, pero sus palabras me daban paz. Así que cuando vuelvo allí, en cierta manera vuelvo a sentirme como cuando era niño.

Son ya muchos años interpretando a Nick Stokes, ¿te sigue resultando igual de estimulante?

Por supuesto que sí, me sigue apasionando. Pronto haré diez años con Nick, es el mismo personaje y puedes pensar: “¡bah!, otra vez a hacer al mismo tío”. Pero esta opción es la de ver el vaso medio vacío, porque si lo piensas bien, mi trabajo está lleno de nuevos retos, siempre trato de mejorar y de conseguir que lo que hago hoy sea mejor que lo de ayer. Y la televisión es un gran medio para esto, se puede aprender, madurar. Creo que no hay nada mejor para un actor que estar ahí, día tras día. Y creo que quien vea CSI desde el principio podrá apreciar diferencias en mi trabajo. También es verdad que hay otras cosas que me gustaría hacer a nivel profesional como dirigir o producir, pero todo llegará en su momento.

Como actor yo lo que intento es recrear emociones, sentimientos, sensaciones, para que el público a su vez las tenga cuando ve lo que he hecho. Por ejemplo, cuando era pequeño vi la película Campo de sueños, de Kevin Costner. Mis padres se acababan de divorciar y estuvimos hablando del tema, entonces vi la película y me impactó mucho. Conecté con lo que en ella se contaba, me emocionó, esa película cambió mi vida una pizca y a mí me gustaría conseguir eso con el público que ve mi trabajo. Gente joven que ve la serie nos ha dicho que se ha interesado por la ciencia y otros campos gracias a ella, y para mí esto es lo más grande que te puede pasar como actor. Esto es mucho mejor que toda la gente elegante, estupenda y guay que pueda haber en este mundillo.

Tú padre fue fiscal. ¿Eso te influyó de alguna manera a la hora de preparar el personaje?

Sí, mi padre fue fiscal del distrito durante 28 años. Y sí, se puede decir que mi personaje tiene algo de mi padre. Su manera de tratar a la gente y de trabajar hacía que yo lo viera como un John Wayne, era mi héroe.

¿Tienes algún proyecto en cine?

No. Pero por supuesto que me gustaría, ¡me encantaría trabajar con los grandes maestros! También me gustaría hacer cine para poder decir palabrotas (risas). Ya sabes que en ese sentido la televisión tiene un lenguaje más restringido (risas). Pero para serte sincero, tengo la sensación de que yo estoy preparado para el cine, pero el cine no está preparado para mí, así que esperaré a que esté preparado. Cuando haces una serie, la gente puede pensar que no eres capaz de hacer otro tipo de personajes. En mi caso tienen la imagen de un tío elegante, bien afeitado, fuerte. Y pueden pensar que no soy capaz de hacer otras cosas, que no soy capaz de metamorfosearme y convertirme en algo completamente diferente. Pero sí que lo soy, lo que pasa es que ellos aún no lo han visto..., pero ¡lo verán! (risas).

¿Crees que la reputación de los que trabajáis en televisión ha cambiado favorablemente?

Sí. Y en eso tienen mucho que ver las personas como Jerry Bruckheimer, que es el productor de CSI. Él hace series que son como películas. Lo que nos diferencia del cine no es el talento, sino la libertad que se tiene en el celuloide, donde no hay fronteras. Pero yo sinceramente creo que la televisión que se hace hoy en día se parece a las películas. Cuando alguno me pregunta, “¡hey!, ¿cuándo te va a meter Jerry Bruckheimer en una peli?”, yo le contesto que estoy en 24 de sus películas cada año.

¿Por qué es tan oscuro el laboratorio de CSI: Las Vegas?

Forma parte del look de la serie. Los dos primeros años tuvimos un director de fotografía al que le encantaban los ambientes oscuros. Siempre tenía discusiones con el productor, porque él le decía cosas como “tío, no veo nada”. Pero si te das cuenta, tenemos una gama  de colores que usamos en la serie y que la definen, azules, verdes, etc. CSI: Miami, por ejemplo, tira más de colores pastel, mientras que CSI: NY es algo más oscuro que Miami. Pero aún así, te doy la razón, el laboratorio está demasiado oscuro a veces, una lucecita no le vendría mal.

Ya que tu padre era fiscal del distrito. ¿Tuviste alguna experiencia con armas antes de entrar en CSI?

Mi padre tuvo un caso de un asesino que había matado a tres adolescentes. Él tramitó la pena de muerte como condena. Yo tenía 14 años cuando el hermano del acusado entró por la fuerza en nuestra casa. En cuanto mi madre lo vio, me dijo que corriera a coger la pistola, mi padre tenía una Mágnum 357. Cuando yo era pequeño iba a cazar con mi padre y él me enseñaba a disparar y siempre me decía que en casa debía de haber un hombre capaz de cuidar de los suyos. Y desgraciadamente, eso fue lo que pasó. Mi madre gritó y se lanzó contra la puerta para impedir que entrara el hombre. Entonces corrí y agarré la pistola. Cuando el hombre la vio, huyó. Cinco minutos después, mi casa era un caos, llena de policías y eso. Mi padre vino corriendo y lo primero que me dijo fue: “Gracias por ser el hombre de la casa”. Este suceso me sirvió para darme cuenta de que realmente hay gente mala ahí fuera. Gente a la que le dan igual los seres humanos.

Tú has sido chico L'Oréal, ¿qué se siente?

Es un privilegio. Es una gran compañía y fueron muy amables y atentos conmigo. No te puedo explicar cómo pasó, fue de estas cosas que simplemente, pasan.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot