La Comisión Europea ha dejado de momento suspendida la tramitación de la orden ministerial española que regula las ayudas al cine. Bruselas ha tomado esta decisión tras las alegaciones presentadas por el colectivo ‘Cineastas contra la Orden’, que considera que las ayudas que les ofrece el Ministerio de Cultura son injustas.
205 miembros integran la plataforma Cineastas contra la orden. Entre ellos, destaca la presencia de conocidos representantes del cine español, como Fernando Trueba, Miguel Albaladejo, Salvador García Ruiz, Unax Ugalde y Javier Rebollo. El colectivo está en contra de la orden ministerial, porque deja fuera de las ayudas complementarias a las películas pequeñas, de presupuesto inferior a los 600.000 euros. “Esas películas van a ser extraordinariamente difíciles de producir, porque no van a contar con ayuda significativa por parte del Estado”, explicó la plataforma en un escrito.
El ejecutivo español había publicado la orden de las ayudas al cine español para 2010 en el BOE, por lo que sólo quedaba pendiente de la aprobación por Bruselas. El Ministerio de Cultura pidió a la Comisión Europea que utilizara el proceso simplificado de urgencia para dar el visto bueno a la orden. Ignasi Guardans, director general del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA) daba por supuesto que así sería, y que se podrían conceder las ayudas a tiempo.
Sin embargo, el martes 24 de noviembre se conocía que Bruselas se negaba a emitir un dictamen favorable por la vía de urgencia, y que tiene que usar un procedimiento más largo, para estudiar las alegaciones y permitir que el ministerio español se defienda. La convocatoria de ayudas no podrá realizarse hasta que se resuelva este procedimiento comunitario.
“Si la orden no se aprueba en un mes, como esperábamos, se aprobará en tres o cuatro meses, no pasa nada”, declaró la ministra de Cultura Ángeles González Sinde al diario El País. Sin embargo, fuentes del sector cinematográfico español se mostraron bastante alarmistas ante la noticia en declaraciones a ese mismo diario. Sin ayudas públicas, el cine español podría llegar a paralizarse casi por completo durante un tiempo indefinido.
