El cine nos había prometido un futuro lleno de innovaciones técnicas. Ya estamos nada menos que en el 2011, un año que muchos creíamos que ni siquiera íbamos a ver, o que cuando éramos jóvenes sonaba lejanísimo. Pues bien, algunos nos sentimos un poco engañados... Y es que muchos de esos avances revolucionarios aún no están aquí.
1. La base lunar. La instalación permanente de la Luna más famosa en el cine es posiblemente la de 2001: una odisea del espacio. Pero por ahora, nos hemos limitado a dejar banderitas y poco más. ¡A ver si esos científicos se lo curran un poco!
2. El coche volador. Sería estupendo para saltarse los atascos poseer un vehículo que saliera volando, como el de Blade Runner o El quinto elemento. Además, se reduciría considerablemente el gasto en neumáticos.
3. La máquina del tiempo. El que más o el que menos ha soñado con volver atrás para encontrarse consigo mismo y autoadvertirse de que comprar tal coche fue un error fatal, o de que no votara a determinado político. De vacaciones podríamos ir a conocer a Julio César. Ya se veía en El tiempo en sus manos, dirigida por George Pal en 1960, y ha aparecido en títulos tan populares como Regreso al futuro. Pero de momento nada de nada.
4. El teletransportador. Se acabó el llegar tarde al trabajo. La teletransportación por ahora sólo se ha visto en películas como Jumper. Si uno tuviera en su casa una máquina como el aparato de la nave Enterprise, que aparecía por primera vez en Star Trek: la serie original, podría cenar en las pirámides de Egipto, y darse un paseo para facilitar la digestión por las calles de París. Por ahora, no nos queda más remedio que seguir recurriendo a las líneas aéreas, aunque sean low cost...
5. La invisibilidad. Sería genial para aquellos momentos en los que nos encontramos con ese amiguete pelmazo por la calle, o cuando el jefe nos busca por toda la oficina para encargarnos esa tarea tan monótona. Si uno pudiera volverse como el protagonista de El hombre invisible, dirigida por James Whale en 1933, la vida sería mucho más sencilla.
6. La telekinesia. En Carrie, la protagonista puede mover objetos con la mente, y Obi-Wan Kenobi hacía maravillas en La guerra de las galaxias. Pero por el momento, aunque se han hecho experimentos en esta materia, si estás en el sillón viendo la tele, y te apetece una lata de cerveza, ¡no te queda más remedio que levantarte!
7. El autopropulsor. Lo llevaba Boba Fett, en El imperio contraataca, y también el protagonista de Rocketeer. No estaría mal llevar un cohete en la espalda para poder propulsarse al trabajo. Pero por ahora, esto todavía no se ha inventado, o es poco práctico como pudo verse en la Olimpiada de Los Ángeles.
8. La espada láser. Los que vimos La guerra de las galaxias de pequeños queríamos una para combatir contra Darth Vader. Ahora de adultos, no nos vendría mal para cortar el cordero en la cena de Nochebuena. Pero la ciencia nos ha fallado, pues aún no las venden en el supermercado.
9. El reductor de tamaño. Sería genial para poder subir muebles pesados por la escalera de casa. Ya lo usó Rick Moranis en Cariño, he encogido a los niños y el protagonista de El increíble hombre menguante. ¡A ver si lo inventan ya!
10. El traductor universal. En Star Trek Voyager y ST Enterprise existen dispositivos para entender a tiempo real a personas que hablen en cualquier idioma. Aunque Vaughan se quedaría en el paro, no vendría mal que alguna vez se inventara algo así.
