¿Por qué una película de Goya? La primera vez que nos encontramos con la figura de Goya estábamos haciendo la promoción de Amadeus en Madrid en el
¿Por qué una película de Goya?
La primera vez que nos encontramos con la figura de Goya estábamos haciendo la promoción de Amadeus en Madrid en el Hotel Ritz, por lo que estábamos al lado del Museo del Prado. Yo conocía la pintura de Goya gracias a libros y revistas, pero fue Milos quien propuso hacer una película sobre él. Yo le dije que sí, pero siempre y cuando tuviéramos una historia. Con el tiempo conseguimos la historia y los diálogos.
¿Cómo fue el encuentro con Javier Bardem?
Habíamos quedado para conocer a Javier Bardem en un hotel. Ni Milos ni yo lo conocíamos personalmente, pero estábamos familiarizados con su trabajo. Lo estábamos esperando en el hall y en cuanto entró dijo: “Yo quiero hacer una película con vosotros”. Entonces nos dimos cuenta de que todos queríamos hacer una película con todos.
Me preguntaba al ver el film hasta qué punto conocían la realidad histórica española.
El período histórico en que se desarrolla la película era desconocido para la mayoría de nosotros. Desde nuestro punto de vista este hecho hacía que la película fuera mucho más interesante, porque íbamos a contar a la gente muchas cosas que sabían, junto a otros muchos detalles que desconocían. Había muchísimas cosas que no se sabían y para nosotros ha sido un placer el poder contarlas.
Todo lo que se cuenta en la película es reflejo de lo que realmente pasaba en aquella época: aunque lo que sucedía no le pasara directamente a Goya, le pasaría a otra persona. Y el poder reflejarlo era muy importante para nosotros.
Teniendo en cuenta algunas de las críticas que recibió Amadeus, ¿cree que pueden acusarles de exageración, por ejemplo en el tratamiento de la Inquisición?
Es posible que se corra ese riesgo. Por ejemplo, cuando hicimos Amadeus sólo pusimos en pantalla a uno de los hijos de Mozart. Tuvo más, pero nosotros no queríamos mostrar cuántos hijos tenía sino –viendo cómo se comportaba con ése–, transmitir que Mozart quería mucho a sus hijos. Lo que nos importa es dibujar el personaje. Digamos que lo que nosotros intentamos en cada película es ser fiel al hecho más que al dato.
Seguro que habrá mucha gente que nos acuse de muchas cosas, pero nosotros hemos intentado reflejar la realidad del momento. Sobre decir o no la verdad, te puedo decir que éramos tres personas con caracteres potentes y con una opinión muy formada; tanto Milos Forman, como Jean-Claude Carrière, como yo mismo. Y creo que en el espíritu de los tres estaba buscar la verdad a través de pintores, historiadores, etc. Yo creo que lo hemos conseguido. De la gente que ha colaborado con nosotros, todo el mundo ha quedado bastante satisfecho.
