La presencia de los dos magos del cine en la inauguración de un nuevo edificio de la USC (Universidad del Sur de California) sirvió para vaticinar algunos nubarrones en la futura exhibición de las películas.
Steven Spielberg y George Lucas acudieron ayer miércoles 12 de junio a la inauguración del edificio Interactive Media de la Escuela de Artes Cinemáticas de USC, la Universidad del Sur de California. Allí ambos vaticinaron grandes cambios en breve plazo en la industria del cine que pueden llevar al colapso de la exhibición de salas y al auge del vídeo bajo demanda o VOD.
Cree Spielberg que el momento clave llegará cuando en un mismo año media docena de películas de gran presupuesto de los estudios se estrellen en taquilla, momento en que piensa, “va a cambiar el paradigma”. Cree que en ese momento el precio de las entradas de este tipo de películas de gran espectáculo se incrementará de modo sustancial, “tendrás que pagar 25 dólares por el próximo Iron Man, el precio de 7 dólares quedará reservado para ver películas tipo Lincoln”. George Lucas está de acuerdo con su amigo, y piensa que la explotación de las megapelículas seguirá un modelo semejante al de las producciones de Broadway, o el de las grandes películas del pasado, que podían mantenerse más de un año en cartel, incluso con precios superiores, él habla de 50 o 100 dólares. El director de Star Wars lamentó los costes de marketing de una película, que llevan a pensar en la masa olvidando los nichos de mercado; lo que no llegó a decir es que él es causante, involuntario quizá, del problema del que ahora se hace eco.
Sorprendió Spielberg al revelar que a Lincoln le faltó un pelo para no estrenarse en cine y convertirse en un lanzamiento directo en televisión a través de HBO. Sólo su nombre y ser copropietario de una gran compañía le permitió llegar a las salas de cine. Reconoció el director de E.T., el extraterrestre que las ideas de las ideas de algunos jóvenes realizadores “son arriesgadas para llevarlas al cine”. Lo que corroboró Lucas diciendo que “el sendero que conduce las películas a la sala de cine cada vez es más estrecho”.
