Dos películas duras, de Rumanía y Estados Unidos
A la agitación de la noche inaugural, con el tiroteo de los fotógrafos en torno a las grandes figuras del cine, han sucedido dos sesiones, más bien penosas, por la crudeza y la fuerza de los temas abordados. En la segunda jornada del Festival no puede decirse que dominara el cine de diversión, y ello a pesar de la presencia de una película americana producida por un gran estudio, Warner Bros; se trata de Zodiac, de David Fincher, que en 1995 revolucionaba el género policíaco con Seven una de esas raras películas que hacen compatibles el final trágico con el enorme éxito comercial.















