¿Puede un videojuego emocionar tanto como una buena película o novela? Me encantaban los videojuegos. Aunque eso fue más bien
¿Puede un videojuego emocionar tanto como una buena película o novela?
Me encantaban los videojuegos. Aunque eso fue más bien hace mucho tiempo. Cuando tenía 12 años. Por entonces sólo te podías mover a izquierda y derecha y disparar a los alienígenas invasores, pero lo pasabas como los indios. Íbamos en pandilla de 5 ó 6 a los recreativos. Uno jugaba, y los demás miraban e incordiaban un poquillo.
Desde entonces han evolucionado un poco. Ahora, ya no manejas una boca ambulante, como en el Comecocos, sino que todo es muchísimo más realista, y posiblemente más complicado. En cualquier caso, me entra una enorme curiosidad cuando el director de decine21.com me encarga la tarea de probar uno de los últimos lanzamientos para las consolas: Beyond. Dos almas. Lo anuncian con carteles que parecen de una superproducción de cine, y encima tiene como protagonistas a mis adoradísimos Ellen Page y Willem Dafoe.
Así las cosas, he pasado toda una tarde de "duro" trabajo, dándole al mando de la consola. Gran sacrificio, sin duda. Todo sea por los lectores decine21.com que os merecéis todo.
Detrás de Beyond. Dos almas están los creadores del sorprendente “Heavy Rain”, que ya comenté aquí en este blog hace tres años. Como aquél, lo que más llama la atención es que tiene un guión muy coherente, como el de una buena película o novela. La verdad es que los tiempos adelantan que es una barbaridad (el Comecocos no tenía una historia tan trabajada, aunque aún espero la adaptación al cine, quizás con Hugh Jackman como el protagonista y Bruce Willis interpretando al fantasma amarillo).
Este videojuego encantará, ¡a los que no juguéis a los videojuegos! En serio. Hasta tienen el detalle de preguntar al principio si eres un adicto de las consolas o si casi ni las utilizas, supongo que para adaptarte el nivel a la medida. Yo pido el más bajo, lógicamente, pues me asusta bastante que el mando tenga la friolera de dos palancas y lo menos 12 botones. ¡Yo que no había pasado del izquierda-derecha y un botón!
Pero es empezar a jugar Beyond. Dos almas y engancharte cual ludópata empedernido. Pocas veces me lo he pasado tan bien. Intentaré explicarme a ver si se entiende lo que me hizo sentir esta curiosa propuesta. Te metes en la piel del personaje de Ellen Page, una adolescente con poderes telequinéticos tan potentes que puedes montar la marimorena. La primera vez que te das una vuelta por la habitación del laboratorio en el que te tienen encerrada descubres que tiene un peluche de uno de los Totoros de Mi vecino Totoro, así que piensas: este videojuego me va a gustar.
En uno de los primeros capítulos te sacan del laboratorio donde te estudian cual cobaya, bajo la supervisión de Willem Dafoe, que interpreta al hombre que supervisa a los científicos que te están estudiando. Éste te lleva al cumpleaños de una adolescente para permitirte relacionarte, por una vez en tu vida, ¡con chicos de tu edad! Una vez allí, yo intenté comportarme, ser muy sociable, y hasta ligotear con los chicos. Pero o yo soy muy friqui o en el juego impepinablemente acaban riéndose de ti, llamándote bruja a lo Carrie, y encerrándote con enorme crueldad en un armario. Si alguien juega y consigue convertirse en la reina del baile, por favor, que escriba contándome cómo lo ha hecho.
Pero en fin, a lo que iba. Entonces usas tus poderes telequinéticos para escaparte del lugar donde te han metido. Y cuando lo consigues aparecen dos opciones en la pantalla:
1. Irte de la casa.
2. Vengarse.
Pues bien, sí, yo iba de buen rollito, como dije antes. Pero resulta completamente imposible resistirse a escoger la opción número 2. Yo intentaba que mis dedos presionaran para escoger la 1, pero había como una barrera telequinética que me lo impedía.
Total, que tuve que coger la 2. ¡Y te lo pasas como una enana vengándote de los acosadores infantiles que han tenido la estúpida idea de meterse contigo! Aún sonrío cuando lo recuerdo. Pensé un poco que ya les vale a los que diseñan los videojuegos: ¡fomentando buenos valores a la juventud como la venganza! Pero en fin, la experiencia fue absolutamente genial.
