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Zona friki

Una cierta tendencia del periodismo de cine digital

"Buenas. No, usted no me conoce. Me llamo François Truffaut y quiero proponerle una pieza para su medio de información de cine".

François Truffaut publicó en el número 31 de "Cahiers du cinema", aparecido en enero de 1954, "Una cierta tendencia del cine francés", donde se dedicaba sobre todo a poner a caldo al equipo de guionistas formado por Jean Aurenche y Pierre Bost, a los que consideraba más anticuados que el abuelo de Tutankamón. Se supone que escribían historias que criticaban a la burguesía, pero en realidad se trataba de dos burgueses que escribían para los miembros de su clase social. El artículo ponía de manifiesto que en aquel momento no existían más de siete u ocho guionistas que trabajaban habitualmente para el cine francés. "Cada uno de estos escritores tiene una sola historia que contar y como cada uno aspira únicamente al éxito de los "dos grandes", Aurenche y Bost, no resulta exagerado decir que las ciento y pico películas francesas producidas cada año cuentan la misma historia". Se salvaban nueve o diez títulos al año, que triunfaban en festivales y mantenían el prestigio del cine francés en todo el mundo. En este escrito, Truffaut también anuncia la política de considerar al director como autor de la película, que seguiría después la revista.

una cierta tendencia del cine francesEstamos ante uno de los artículos sobre cine más importantes de todos los tiempos, pues cambió la crítica para siempre. A la par, generó que un grupo de jóvenes realizadores, entre ellos el propio Truffaut, crearan un movimiento rupturista, la Nouvelle Vague. Pero, ¿qué ocurriría si en lugar de haber iniciado su singladura en los años 50, su autor hubiera nacido más tarde y tratara de sacarlo ahora?

Imaginemos que quisiera escribir su texto para un medio de prestigio, recién creado, como "Cahiers du cinema" en aquel momento. Nadie empezaría a publicar una revista en papel hoy en día, y si lo hiciera, no tendría apenas lectores ni relevancia, así que supondremos que se vería obligado a recurrir a una web. Si tenemos en cuenta el tipo de periodismo cinematográfico que se hace ahora, el futuro creador de Los cuatrocientos golpes lo tendría complicado para que le dieran luz verde a su texto.

Para empezar, le pondrían pegas a su estilo, un tanto intelectual. "Señor Truffaut, cambie algunas palabras y opte por la sencillez. ¿No ha ido hablar del porcentaje de rebote?", le comentaría el director del medio en cuestión. "¿Del porcentaje de qué?". "De rebote. Eso significa que el 90 por ciento de lectores que pinchen en este artículo se irá a otra web tras leer las dos primeras líneas y constatar que no se entiende nada. Y eso nos baja el SEO. No lo podemos permitir".

"Estupendo", podría contestar el ilustre autor. "¿Entonces si lo reviso y le doy una forma más chabacana lo publicarían?". "No, porque el título no vale", le responderían. Nadie se interesaría en un buscador por las palabras "Una cierta mirada al cine francés". Podría usted poner "10 razones por las que el cine francés apesta", y estructurarlo en diez puntos, porque así se indexa mejor en Google". Si preguntara por qué, no sabrían qué decirle, ni siquiera podemos estar seguros de cómo establece el algoritmo del motor de búsqueda la relevancia de cada publicación. "Escribimos de esta forma porque vino un gurú un día a la redacción y dijo que su bola de cristal le había chivado que así era".

Llegados a este punto, Truffaut quizás ya habría desistido de escribir de cine hasta el fin de sus días. Pero en el hipotético caso de que optara por tragar y seguir adelante, todavía tendría que tener en cuenta otro factor. "Ah, una cosa más, señor Truffaut". "Sí, dígame". "Debe usted saber que los problemas del cine francés no tendrían ningún tirón en redes sociales". "Vaya, ¿y qué hacemos?". Olvídese de todo lo que quería usted poner y vamos a cambiarlo por "10 escándalos del cine francés". ¡Eso sí que invita al clickbait!". "Pero, ¿y de dónde saco esa información? Perdone usted, pero, ¿han ocurrido diez escándalos?". "¡Eso da igual! Los puede crear usted mismo. Vaya a Twitter, le pone un buen zasca a algún actor de moda y ya tenemos uno, aunque no le conteste, ni le lea". Ah, y que sean estrellas de Star Wars o de pelis de superhéroes, a ser posible.

hitchcock truffaut"Pues déjelo", señalaría al fin un resignado Truffaut. "Ya no sé si quiero elaborar este trabajo. Estoy pensando en que mejor dedico mi tiempo a otra cosa, no sé, siempre quise analizar el cine de Alfred Hitchcock, por ejemplo". "¡Genial! Qué buena idea. Pero no hable de sus películas, mejor le ponemos como un depredador sexual, predecesor de Harvey Weinstein. ¡Lo petamos!".

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