El pueblo británico ha hablado. Tras el Brexit, votación en referéndum sobre la permanencia del país en la Unión Europea, los ciudadanos han escogido decir adiós a la institución.
Las consecuencias no se han hecho esperar. David Cameron, primer ministro, ha dimitido, los pesos pesados del Ibex 35 se dan un batacazo en la Bolsa, y los analistas ponen en tela de juicio la continuidad de una Europa única. Pero, ¿en qué afecta la salida de Reino Unido de la Unión en concreto a la industria audiovisual?
Es pronto para realizar valoraciones, pero en principio lo más afectado sería el propio cine británico. Los productores nacionales pierden el derecho a acogerse al programa Creative Europe, que apoya económicamente al cine y a cualquier iniciativa cultural. Aunque el máximo que se puede conseguir aquí son 185.000 euros, cuando se escoge un proyecto atrae a inversores. Por ejemplo, ha sido clave en el desarrollo de proyectos como Brooklyn, Carol, La oveja Shaun: la película y Amy (la chica detrás del nombre).
Además, existen otras inyecciones de dinero europeas que desaparecerán. Entre las producciones internacionales más famosas, financiadas por entidades europeas, destaca la serie del canal estadounidense HBO Juego de tronos, que tiene como una de sus principales fuentes de financiación al Fondo Europeo para el Desarrollo Regional. La cadena recibe el dinero a cambio de rodar en Irlanda del Norte, que por ejemplo se usó como localización para “La batalla de los bastardos”, que tuvo lugar en el último episodio emitido, el 9 de la sexta temporada. La adaptación de los libros de George R.R. Martin ya no se verá afectada, pues los fondos están aprobados hasta que finalice, en dos temporadas, y además Reino Unido tardará un par de años en salir de la Unión. Pero no habrá más casos similares en el futuro.
En un comunicado, 240 actores de esta nación manifestaron su oposición al Brexit. “Nuestro éxito creativo se vería debilitado si nos vamos. Desde el proyecto más pequeño hasta el blockbuster más ambicioso, muchos de nosotros hemos trabajado en procesos que no se habrían materializado sin el apoyo que viene más allá de nuestras fronteras”, explicaba el texto, firmado por Benedict Cumberbatch, Jude Law y Keira Knightley entre otros.
La salida también tiene sus entusiastas entre algunos rostros populares del cine británico. Algunas personalidades del cine, como el euroescéptico Michael Caine, sólo ven ventajas. “No podemos estar bajo el dictado de burócratas anónimos”, explica el protagonista de La huella, que sólo ve que se van a ahorrar gastos innecesarios.
A nivel de los ciudadanos de a pie, aquellos que vayan a adquirir películas en blu-ray tendrán que someterse a un control de aduanas más estricto. Por ahora, el Brexit tiene un efecto positivo para los turistas, pues la libra se ha desplomado como consecuencia del resultado, así que a corto plazo los precios van a ser más baratos. Pero a la larga, saldrá más caro importar
