Hay quien piensa que los Oscar son un camelo, unos premios que están más o menos amañados y tal y cual... Bueno, supongo que cada cual es libre de
Hay quien piensa que los Oscar son un camelo, unos premios que están más o menos amañados y tal y cual... Bueno, supongo que cada cual es libre de pensar lo que quiera, pero la noticia que acabo de leer acerca de Jeff Bridges, favorito al premio al mejor actor, me hace pensar que al menos la Academia se aplica con el máximo rigor aquello de que “la mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo”.
Resulta que uno de los anuncios patrocinadores de la gala de los Oscar, corresponde a los automóviles coreanos Hyundai. Y la voz que se escucha es, justamente, la del protagonista de Corazón rebelde, quien viene haciendo anuncios para Hyundai desde 2007. "¿Cómo, que se escuche la voz de un posible ganador en la noche de los Oscar? Puede sonar a favoritismo, a apoyar a un actor, a yo qué sé", ha pensado un guardián de la imparcialidad de la Academia. Así que los siete anuncios de los vehículos coreanos que se emitirán durante la gala, irán sin la voz del actor. Y ya puestos, Hyundai ha tirado la casa por la ventana a la hora de fichar sustitutos, quizá pensando que todo este lío es publicidad adicional gratis para ellos: Catherine Keener, Kim Basinger, David Duchovny, Richard Dreyfuss, Michael Madsen, Mandy Patinkin y Martin Sheen se dejarán oír en la noche mágica de los Oscar.
