Es la segunda vez que tengo la oportunidad de entrevistar a Michelle Monaghan, quien ya ha probado con creces ser algo más que la chica de Tom Cruise en Misión imposible III. Aunque la chica es retraída, se la ve más segura y dicharachera que hace dos años, y el caso es que poco a poco va consiguiendo papeles de mayor envergadura, como el que nos ocupa en la comedia romántica La boda de mi novia.
Tengo entendido que en la vida real su mejor amigo hizo de dama de honor en su boda.
Sí. Es algo inusual que haga ese papel un hombre, pero todo salió muy bien. ¡Es mi mejor amigo! Además, yo no soy una persona tradicional. Así que cuando llegó el momento de casarme, tenía a muchas mujeres maravillosas en mi vida, pero también estaba Mark, mi mejor amigo, con quien he vivido muchas cosas importantes. Me daba lo mismo que la dama de honor fuera hombre, mujer o perro. Lo que quería es que fuera el mejor de mis amigos. De hecho, no lo llamé dama de honor, sino caballero de honor. Cuando decidí que quería que fuera él, se lo pregunté. Entonces el dijo: “¿qué, qué…?”. Yo le expliqué que le quiero mucho y que deseaba que estuviera a mi lado en la boda. Le dije que lo único que tenía que hacer era abrir su armario y escoger el traje que más le gustase. Aceptó y no hubo ningún problema. Fue un caballero de honor sobresaliente.
¿Qué le atrajo de la película?
Me sentía muy relacionada con lo que contaba la película, con la excepción de que mi amigo Mark no hizo ningún esfuerzo por separarme del que ahora es mi marido. Además quería participar en una comedia romántica. Ésta me pareció muy divertida y me gustó que Patrick Dempsey estuviera en el proyecto. He seguido la carrera de Patrick desde No puedes comprar mi amor y soy seguidora de Anatomía de Grey. Cuando lo conocí me di cuenta de que estábamos en la misma onda, empatizamos enseguida. Así que todo ha sido muy divertido.
En sus últimas películas ha compartido cartel con actores muy atractivos: Tom Cruise, Casey Affleck, Patrick..., y ahora le toca Shia LaBeouf ¿Quién es el que mejor besa?
A los tres primeros les he enseñado todo lo que saben. Si no fuera por mí... (risas). La verdad es que gracias a Anatomía de Grey, Patrick tiene mucha práctica en esto de los besos. Casey es un poco tímido, pero eso hace que sea muy buen actor, porque tiene ese aire misterioso. En cuanto a Shia, es un joven actor brillante. Creo que vais a disfrutar mucho de la película que acabamos de hacer juntos, Eagle Eye. Bueno, sinceramente no la he visto todavía, pero me parece que será muy buena, con D.J. Caruso en la dirección y Steven Spielberg en la producción. En septiembre se estrena y espero poder volver para promocionarla y así aprovecho para ver más Madrid.
¿Cree que en la vida real funciona eso del amor a primera vista?
No para mí. Puede que esas cosas sucedan de vez en cuando, pero en mi caso no. Pero la verdad es que nunca se sabe, porque muchas veces aparecen cosas en las películas que pasan en la vida real. Nunca se sabe.
De las bodas que hay en la película, ¿cuál es su favorita?
Mi favorita es la de la azotea, porque la primera boda, la de Escocia, es demasiado formal. Llevaba un vestido tan enorme que no podía ni ir al baño (risas)..., y el pelo, ¡qué horror de peinado! Pero la boda de la azotea sí que sería mi boda, algo más pequeño, más sencillo, donde están los amigos y la familia.
Ha hecho varias películas relacionadas con bodas. ¿Le gusta este tema especialmente?
La verdad es que he hecho más películas sin bodas que con bodas. Y, por ejemplo, la boda con Tom Cruise en Misión imposible III no es la parte principal de la película. De las 15 películas que he hecho sólo hay dos con bodas en el argumento principal. Es normal que en una película romántica de Hollywood haya una boda, se relaciona con el tema universal de la búsqueda del amor. Y yo, personalmente, sólo por la oportunidad de tener un vestido nuevo y flores..., cogería todas las películas de bodas que pudiera. Simplemente para revivir el día más romántico de mi vida.
¿Cuál es su película favorita sobre bodas?
Creo que mi favorita puede ser Cuatro bodas y un funeral. Ésa sí que tiene muchas bodas (risas).
