El médico favorito de las televidentes de todo el mundo estuvo en Madrid una semana después del estreno en cine de Solaris: la culpa del retraso fue de la gripe. Además, el actor sufría los efectos de una lesión que sufrió jugando al baloncesto. A pesar de todo, George Clooney aguantó estoicamente en la rueda de prensa el aluvión de preguntas sobre su vida privada. Bromeó cuando le preguntaron si tenía pensado contraer matrimonio asegurando: “Me casé ayer”.
La trama de Solaris es muy compleja. ¿El tema central es la existencia de Dios?
Es una película poco convencional, porque trata del dolor, de las creencias, y efectivamente, de la existencia de Dios. Cosas profundas que no suelen tratarse en películas comerciales. Soderbergh y yo pasamos muchas horas hablando de los diferentes sistemas de creencias, y al final lo que ha quedado da pie a que cada espectador saque sus propias conclusiones.
¿Revisó la novela original de Stanislaw Lem y la anterior versión, de Andrei Tarkovsky, para preparar el rodaje?
Hace años que vi la película rusa, que es una magnífica adaptación, y guardo tan buen recuerdo que fue lo que me empujó a participar en este nuevo proyecto. Aún así, durante el rodaje no volví a verla, porque Soderberg siempre hacía hincapié en que no se trataba de un remake, sino que el guión era muy diferente. El libro no lo había leido hasta que acepté el papel, y el director me dijo que era imprescindible, porque todos los temas de los que hablaba estaban ahí.
¿Es cierto que se ofreció a trabajar en la película mediante una carta que le escribió al director, Steven Soderbergh?
La verdad es que le ofrecía dinero en metálico para que contara conmigo (risas). No, lo cierto es que estaba bastante interesado en este proyecto, y quería que supiera que podía contar conmigo como actor, y que incluso rebajaría mi caché para intervenir en esta película. Habitualmente me dirijo a la gente por carta para poner cierta distancia. No quería condicionarle, ni que tuviera que rechazarme a la cara; sólo que me contratara si pensaba que yo era apropiado para el papel. Me gustaba muchísimo este proyecto porque hablaba de la pérdida del amor.
Cuando se presentó la película en Berlín, hubo críticas muy duras y usted mantuvo un enfrentamiento dialéctico con un periodista.
La verdad es que mis declaraciones casi siempre son medio en broma, porque no dejo que me afecten las críticas, y por supuesto que me parece muy bien la libertad de expresión. Es cierto que a ese periodista en concreto le llamé “petardo”, pero pretendía ser una broma, y además, se había metido con mi socio y amigo Steven Soderbergh.
La película ha funcionado mejor en taquilla en Europa, pero en Estados Unidos fue un fracaso.
Creo que en Europa se hacen las cosas de forma inteligente. A veces el marketing está abierto a vender películas diferentes, y a hacer promociones distintas. Creo que en EE.UU. la vendieron mal, como una película de ciencia ficción, estilo Aliens, y por eso los espectadores se sintieron decepcionados, mientras que en Europa la gente es más consciente de lo que va a ver. Creo que por esta misma razón fracasó Tres reyes, aunque era una buena película.
¿Combino el rodaje de Solaris con su debut como director?
Estaba bastante liado, porque me pilló justo cuando estaba montando Confesiones de una mente peligrosa. Así que tenía la sala de montaje al lado del plató, y cuando terminaba allí, me iba a rodar. Luego sólo me quedaban 4 ó 5 horas para dormir en el tráiler del rodaje.
¿Y está satisfecho del resultado de su película?
Estoy orgulloso de ella y de la recepción que tuvo en el Festival de Berlín. El protagonista es un famoso presentador televisivo que escribió un libro diciendo que era un asesino a las órdenes de la CIA, y que había matado a mucha gente. Cuando la rodé, la enfoqué como una película fantástica, pero después la CIA efectuó unas declaraciones oficiales que desmentían la historia, así que ahora estoy convencido definitivamente de que todo es verdad.
¿Entonces va a seguir centrado en la producción y dirección?
Es un paso lógico, e inevitable si quieres tener un mínimo del control creativo de lo que ruedes. Además, Soderbergh y yo hemos formado nuestra propia compañía porque queremos hacer las cosas de forma diferente a las prácticas habituales de Hollywood.
Su productora, Section Eight, va a hacer un remake de Nueve reinas, el film argentino protagonizado por Ricardo Darín. ¿Asumirá el papel de este magnífico actor?
Todavía no sabemos casi nada. Sólo que efectivamente hemos comprado los derechos, y que tenemos pensado rodarla. Y también que supondrá el debut como director de Gregory Jacobs, habitual ayudante de dirección de Soderbergh. Del reparto ni siquiera hemos hablado.
¿Qué opina de la intervención americana en Irak?
Creo que se tiene una imagen equivocada en Europa de lo que sucede en EE.UU., porque creo que la población está mayoritariamente en contra de la guerra, al contrario de lo que piensa el Gobierno. Mi opinión personal quisiera matizarla, para que no me malinterpreten. Me considero una persona muy patriótica, que ama a su país, pero creo que precisamente es un deber patriótico, recogido por los principios fundacionales de mi país, cuestionar las actuaciones del Gobierno. No estoy a favor de Bush, porque creo que se está dando demasiada prisa, y que esto va a ocasionar mucho daño. Pero que no apoye a Bush no significa por supuesto que me parezca bien que Sadam Hussein siga en el poder. Me han alegrado mucho las manifestaciones de la población, que me hacen sentir orgulloso de ser humano.
