Fue uno de esos rostros inconfundibles del cine y la televisión durante seis décadas. El actor británico Michael Byrne ha fallecido el 20 de junio a los 82 años. Deja tras de sí una extensa carrera de más de 170 trabajos en la que destacó por interpretar a militares, villanos y figuras de autoridad. El público lo recordará especialmente por dar vida al anciano Gellert Grindelwald en “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte 1”, al oficial nacionalista Smythe en “Braveheart” y al siniestro coronel Vogel en “Indiana Jones y la última cruzada”, además de participar en títulos tan populares como “Muere otro día”, “Gangs of New York” o “Diana”.
Nacido en Londres el 7 de noviembre de 1943, Michael Byrne desarrolló una sólida formación teatral antes de dar el salto al cine y la televisión. Sus primeros pasos sobre los escenarios los dio junto a la prestigiosa compañía del Teatro Nacional dirigida por Laurence Olivier, donde participó en montajes de clásicos como "Romeo y Julieta", "El jardín de los cerezos", "Mucho ruido y pocas nueces", "La gaviota" o "La muerte y la doncella", compartiendo reparto con intérpretes de la talla de Maggie Smith y Robert Stephens.
Su debut en la gran pantalla llegó en 1963 con La espada escarlata, mientras que en televisión comenzó a hacerse un nombre gracias a series británicas de los años sesenta como No Hiding Place, Silent Playground o ITV Saturday Night Theatre.
Durante la década de los 70 se convirtió en un rostro habitual del cine bélico. Participó en producciones tan importantes como Ha llegado el águila, Un puente lejano y Fuerza 10 de Navarone, consolidando una imagen muy asociada a oficiales alemanes y personajes militares gracias a su presencia imponente y su característico porte.
Los años 80 le proporcionaron algunos de los papeles más recordados de su carrera. En 1989 interpretó al despiadado coronel Vogel en Indiana Jones y la última cruzada, uno de los principales antagonistas de la tercera aventura del arqueólogo creado por Steven Spielberg y George Lucas. Su interpretación contribuyó a convertir al personaje en uno de los villanos más recordados de la saga.
En los noventa volvió a dejar huella gracias a Braveheart, la oscarizada epopeya dirigida y protagonizada por Mel Gibson. Michael Byrne dio vida al brutal soldado inglés Smythe, uno de los personajes más crueles de la película.
Lejos de reducir su actividad con el paso de los años, Michael Byrne siguió participando en importantes producciones internacionales. Formó parte del reparto de Muere otro día, Gangs of New York y Diana, demostrando una versatilidad que le permitió trabajar tanto en superproducciones como en dramas históricos y televisivos.
En 2010 regresó a una de las franquicias más populares del cine al interpretar al anciano Gellert Grindelwald en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte 1. Aunque se trataba de una breve aparición, su personaje resultó clave para el desenlace de la saga y sirvió como antesala de la posterior encarnación del mago oscuro en la serie de películas de Animales fantásticos.
A lo largo de más de sesenta años de profesión acumuló más de 170 créditos entre cine, televisión y teatro, convirtiéndose en uno de esos actores secundarios cuya presencia elevaba cualquier producción sin necesidad de ocupar el primer plano. Michael Byrne deja dos hijas, Tara y Bryony, además de tres nietos. En los últimos años le cuidaba su exesposa, Carole Nimmons, con quien mantuvo una estrecha relación hasta el final de su vida.
