Decine21

In memoriam

Adiós a Stan Winston

Stan Winston era uno de los grandes maestros en el campo de los efectos especiales. Trabajó en numerosas películas que han hecho historia por sus innovaciones técnicas. Winston ha fallecido el 15 de junio a los 62 años de edad rodeado de su familia, en su residencia de Washington, como consecuencia del cáncer, enfermedad contra la que luchaba desde hacía siete años. Le sobreviven su mujer, Karen, sus dos hijos y cuatro nietos.

Adiós a Stan Winston

Winston estaba considerado uno de los grandes por los técnicos de efectos especiales, quizás el más importante de las últimas décadas. Con él desaparece una forma de entender los efectos en cine muy tradicional, pues Winston usaban ‘animatronics’ (muñecos) y maquillajes, para conseguir que los sucesos más increíbles ocurrieran realmente delante de la cámara. Hay una gran diferencia entre las películas que combinaban estas imágenes con los modernos gráficos de ordenador, y las que sólo recurren a estos últimos. Winston ganó cuatro Oscar y fue uno de los primeros técnicos de su campo que han obtenido una estrella en el paseo de la fama.

Nacido en Richmond (Virginia), el 7 de abril de 1946, Stanley Winston se sentía fascinado por las películas de monstruos desde pequeño. Tras licenciarse en Bellas Artes, en la Universidad de Virginia, Winston se dedicó un tiempo a la comedia, pues al parecer, estaba decidido a triunfar como humorista. También intentó ser actor, y con este fin se trasladó a Hollywood, en 1968. Como no le salió ningún trabajo, finalmente decidió incorporarse al departamento de maquillaje de la productora Walt Disney, como aprendiz. Poco antes, había visto en el cine El planeta de los simios, y se había dado cuenta de que su futuro estaba en inventar criaturas como los simios de la famosa cinta. Diseñó unos monstruos tan realistas para cla inta televisiva Gargoyles, que se hizo acreedor de un premio Emmy. También llamó la atención con otro trabajo para la pequeña pantalla, The Autobiography of Miss Jane Pittman, pues hizo creíble que la actriz afroamericana Cicely Tyson encarnara a la protagonista, una esclava sureña, desde los 19 a los 110 años.

A principios de los 80, Winston inició su colaboración con el director James Cameron, muy interesado en el campo de los efectos especiales. Creó para él el célebre exoesqueleto del primer Terminator, imitado hasta la saciedad, pero nunca igualado. También se encargó de las criaturas de Aliens, el regreso, un film que parecía tener un presupuesto mucho mayor del que realmente tenía. Casi todos los efectos de la película consistían en muñecos del propio Winston, tan terroríficos que la Academia le otorgó su primer Oscar. Recibió otros dos por su revolucionario trabajo en Terminator 2: El juicio final, también dirigida por Cameron y otro más por los dinosaurios de Parque jurásico. Y es que su talento encandiló también a Steven Spielberg, que volvió a contar con él para El mundo perdido: Parque Jurásico 2 e Inteligencia Artificial. “Para hacer una buena película lo importante no es la tecnología. Yo he tenido la suerte de trabajar con escritores que han inventado prodigiosas historias, con personajes fabulosos que me han permitido crear imágenes visuales que han sorprendido al público”, comentó el propio Winston.

Stan Winston probó suerte como realizador de subproductos de serie B. Dirigió Pacto de sangre y Gnomo Cop, dos cintas de corte fantástico bastante decepcionantes, a pesar de que tenían efectos especiales de primera. También dirigió a Michael Jackson en el corto Ghosts. Winston ha seguido al pie del cañón, incluso cuando ya estaba muy enfermo. La muerte le ha sobrevenido mientras trabajaba en Shutter Island, de Martin Scorsese, y Avatar, el nuevo y esperadísimo proyecto de su inseparable James Cameron.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot