Las huellas corporales que le han quedado a Jessica Alba tras el embarazo y el parto no son ningún problema para la actriz, que es feliz con estos vestigios que le ha dejado la maternidad.
Jessica Alba será portada en noviembre de la edición inglesa de la revista GQ. La actriz luce palmito a pesar de que no se considera la más guapa. La oficial fronteriza en Machete dice que compañeras como Natalie Portman, Jessica Biel, Jennifer López, Halle Berry, Scarlett Johansson, Jennifer Garner o Beyoncé Knowles, “se ven mejor que yo. Las he visto sin maquillaje y lo sé”. Y ya que el tema se encarrila por el aspecto físico, Alba no ha querido dejar pasar la oportunidad de presumir de cuerpo de mamá. Hace dos años que dio a luz a su hija Honor. “Mis pechos están caídos, tengo celulitis y mis caderas son más anchas, pero me encanta”, ha confesado la actriz. Dice que desde que es madre ha ganado en confianza y que se siente mejor.
Sin embargo, Jessica reconoce que no siempre se ha sentido tan cómoda con su cuerpo. Dice que al principio lo pasaba muy mal en las sesiones fotográficas porque no estaba acostumbrada a vestir así. “No llevaba tacones, ni siquiera vestidos, antes de hacer películas”, recuerda. Pero ahora está tan contenta con lo que tiene que también ha desechado la idea de pasar por quirófano, pues defiende el paso del tiempo de manera natural.
