Robert Stigwood, manager de los Bee Gees, fue el productor de los más legendarios musicales de los 70. Spencer Gibb, hijo de Robin, integrante del famoso conjunto discotequero, ha dado a conocer la noticia de su fallecimiento a los 81 años. "Robert fue la fuerza que impulsó la carrera del grupo".
Nacido en Adelaida, Australia, el 16 de abril de 1934, cuando tenía 20 años se trasladó al Reino Unido. Allí se convirtió en manager del grupo Cream, y tras su disolución llevó la carrera de Eric Clapton en solitario. También se convirtió en el mentor de los Bee Gees, a los que convirtió en reyes de la música disco que hizo furor a partir de los años 60.
En los 70 fundó el sello RSO Records, con el que produjo musicales de Broadway, entre los que destacan Jesucristo Superstar, que fue el primero que se animó a llevar al cine, bajo la dirección de Norman Jewison. En 1975 produjo Tommy, versión fílmica de la ópera rock de los Who, y posteriormente estuvo detrás de Fiebre del sábado noche, recordada por el tema musical "Staying Alive", de los Bee Gees, y Grease, que lanzaba una mirada nostálgica a la época del despertar del rock and roll.
En los 80, apoyó a un compatriota, Peter Weir, financiando Gallipoli, reconstrucción de uno de los mayores desastres bélicos australianos, con un jovencísimo Mel Gibson. Pero el resto de la década no estuvo acertado por arriesgar poco, con secuelas de sus mayores éxitos, Grease 2 y Staying Alive, que no acabaron de funcionar. Mucho después recuperaría el favor del público con la adaptación de otro de sus memorables musicales teatrales, Evita, protagonizada por Madonna. Supuso su última incursión en el cine.
Hasta el momento de su fallecimiento se mantuvo activo en el campo de las producciones sobre los escenarios. Residía en la isla de Wright, al sur de Inglaterra.
