Hollywood vive una nueva tormenta política.
Según un informe publicado por Variety, el nuevo director ejecutivo de Paramount, David Ellison, ha impulsado una “lista negra” de intérpretes y cineastas considerados “abiertamente antisemitas”, además de “xenófobos” y “homófobos”. Entre los nombres que suenan con más fuerza figuran Javier Bardem, Emma Stone, Joaquin Phoenix, Mark Ruffalo y Tilda Swinton, todos ellos firmantes de una carta pública que pedía un boicot cultural a instituciones cinematográficas israelíes acusadas de “genocidio y apartheid”.
El documento, promovido por el colectivo Film Workers for Palestine, reunió más de 1.200 firmas de artistas y profesionales del sector, entre ellos Yorgos Lanthimos, Olivia Colman, Andrew Garfield, Ava DuVernay, Adam McKay o Rooney Mara. Paramount fue el primer gran estudio de Hollywood en rechazar públicamente dicha iniciativa, marcando distancias con sus firmantes. Poco después, Warner Bros. adoptó una postura similar.
Desde la llegada de David Ellison —heredero del magnate tecnológico Larry Ellison y aliado declarado del expresidente Donald Trump—, el estudio ha iniciado una profunda transformación ideológica. Según fuentes citadas por Variety, el objetivo es reconfigurar Paramount en una compañía “más patriótica, más americana y más conservadora”, alineada con los gustos del público del centro de Estados Unidos.
David Ellison habría ordenado vetar a ciertos talentos cuya posición pública sobre el conflicto de Gaza se percibe como hostil hacia Israel. Aunque no hay confirmación oficial sobre quiénes integran la lista, varios ejecutivos reconocen que el estudio “no volverá a trabajar” con determinadas estrellas.
El giro cultural de Paramount se ha hecho notar también en su estructura interna. El grupo ha incorporado a Bari Weiss —periodista de línea liberal clásica y defensora de Israel— como nueva editora jefe de CBS News, y ha despedido a buena parte del personal responsable de contenidos progresistas o centrados en diversidad.
Mientras tanto, Ellison sigue ampliando su poder: tras fusionar su empresa Skydance con Paramount, planea adquirir Warner Bros. Discovery y consolidar un emporio mediático de corte “MAGA-friendly”. Entre sus próximos proyectos figuran nuevas entregas de Top Gun y Días de trueno, así como una adaptación cinematográfica de Call of Duty firmada por Taylor Sheridan.
Con esta medida, el Hollywood tradicional —históricamente liberal— se enfrenta a un reordenamiento ideológico sin precedentes, en el que la lealtad política parece pesar tanto como el talento.
