Un día para la gloria. En que el manchego pudo tomarse su pequeña revancha por los comentarios de la prensa acerca de su relación con los papeles de Panamá, definiendo su relación con ellos como la de mero comparsa.
Julieta fue sin duda la película más comentada y aplaudida en la última jornada del Festival de Cannes. La mirada de Pedro Almodóvar a la evolución de una mujer logra convertirse en una obra de madurez, más sólida que los destellos de genialidad que pueblan sus otros filmes. El manchego no tiene miedo a competir en un festival en el que se siente a gusto, y por lo que se ha visto hasta el momento, tiene muchas opciones al triunfo, incluso tal vez podría agarrar la ansiada Palma de Oro.
En cambio quien lo tiene más difícil para ser premiado es Olivier Assayas, su segunda colaboración con Kristen Stewart en no tiene la categoría de Viaje a Sils Maria, e incluso provocó abucheos por parte del exigente público festivalero, lo que desde luego no es una buena señal. Curiosamente, de alguna forma, sigue en el mundillo de la fama y los ayudantes, pues Personal Shopper se centra en un personaje, el de Stewart, que se encarga de comprar trapitos y accesorios a una glamourosa famosilla, y que se escribe whatsapps... ¡con el fantasma de su hermano! Sí, lo han leído bien, fantasma, espíritu.
Y ya se ve que la jornada reunió películas protagonizadas por mujeres, porque la brasileña Aquarius contaba con el protagonismo de Sonia Braga, actriz de carácter que se convierte en seria aspirante a ser premiada. Su retrato de una mujer mayor, con cáncer, que ve cómo su casa a pie de playa corre el peligro de serle arrebatada por la inmobiliaria de turno, sirve para destilar con sensibilidad sentimientos y añoranzas. Dirige con razonable pulso Kleber Mendonça Filho.
