Los asistentes a la entrega del Premio Honorífico de American Film Institute (AFI) a Diane Keaton no esperaban a Woody Allen, que fue su pareja, y con la que ha rodado ocho películas. El neoyorquino ni visita Los Ángeles ni suele intervenir en actos públicos, con pocas excepciones como cuando apareció en los Oscar para homenajear a su querida Nueva York tras los terribles atentados del 11/S.
Por esta razón, la audiencia del Teatro Dolby angelino enloqueció cuando vio que el cineasta salía al escenario para presentar a la mujer de la noche. “Diane Keaton y yo nos conocemos desde hace mucho”, declaró el realizador, que después recordó cuando la conoció. En aquel momento ella era una joven aspirante a actriz Californiana que se presentó al casting para interpretar en los escenarios neoyorquinos a la protagonista de Sueños de seductor, escrita por Woody Allen, que iba a ser el protagonista. “Me recordaba a Eve Harrington en Eva al desnudo”, bromeó. “Con esto no quiero decir que fuera despiadadamente ambiciosa, sino que buscaba a un joven autor como yo para que le sirviera de trampolín”. Ambos lograron un enorme éxito teatral, y posteriormente protagonizaron la versión cinematográfica.
Cuando apareció le impresionó su particular estilo de vestir. “Se parecía a la mujer que salía al final de Un tranvía llamado deseo para llevarse a la enloquecida Blanche”, comentó entre risas.
Visiblemente emocionada, la actriz de 71 años salió al escenario a recoger el galardón de manos de su viejo amigo. “Oh, Dios, me entran ganas de llorar”, dijo antes de darle un emotivo abrazo a Allen. “Esta noche ha sido una experiencia asombrosa para mí”. Como no se sentía con ganas de dar un discurso decidió cantar a capella “Seems Like Old Times”, el tema musical que interpretaba en Annie Hall, por la que ganó el Oscar a la mejor actriz.
Entre las invitadas destacó la mismísima Meryl Streep, que se presentó vestida con sombrero y corbata, al estilo de Keaton. Definió a la homenajeada como "posiblemente la persona más transparente de la historia. Nadie está más dispuesto a mostrarse a sí misma por dentro y por fuera".
