Muchos se subirán a un tren este fin de semana cinematográfico, para disfrutar de un rato de intriga, aunque los que prefieran pasar un divertido rato en familia, tal vez busquen la compañía de uno oso.
Vuelve uno de los más famosos detectives de todos los tiempos, el belga Hércules Poirot, el personaje creado por la novelista Agatha Christie investiga un crimen en Asesinato en el Orient Express, una revisitación a cargo de Kenneth Branagh de la trama llevada al cine cuatro décadas atrás por Sidney Lumet.
El cine familiar tiene un peso pesado en un simpático oso que demuestra que las secuelas pueden ser muy buenas. Paddington 2 es la prueba de que se puede hacer un cine que encandile simultáneamente a los niños y a los adultos. Lo que no cabe decir igualmente de El bosque de Haquivaqui, cine animado por stop-motion nórdico, en tono de fábula, amable pero demasiado infantil.
Impacto por su brutalidad producen dos filmes, uno mucho más logrado que el otro. En realidad, nunca estuviste aquí nos permite seguir la pista a un justiciero brutal, con cierto sentido del bien y del mal, pero que a los villanos relacionados con una trata de blancas menores de edad les pega un repaso no apto para el visionado de todas las retinas, protagoniza la potente cinta Joaquin Phoenix. Saw VIII es una entrega más de la saga que parece querer reinventarla cuando pensábamos que el psicópata protagonista estaba muerto, y bien muerto.
El romance homosexual llega por partida doble y pegado a la tierra en sus títulos. Tierra firme es una cinta española que pretende ser fresca y no lo es, con pareja lesbiana donde una quiere ser mamá y la otra no tanto, pero acuerdan acudir a un amiguete para que aporte su “semillita”. Mientras que bastante sórdida y deprimente resulta ser Tierra de Dios, con una familia con granja todo el día a cara de perro, e hijo amargado al que repugna la llegada de un trabajador rumano, hasta que inicia una relación con él.
Se basa en la realidad y es resultona 6 días, thriller sobre el asalto terrorista de la embajada iraní en Londres en 1980, los hechos se reconstruyen con una meticulosidad que se agradece.
Combina delincuencia y secuencias automovilísticas El fiel, cinta belga que da menos de lo que promete. Y La higuera de los bastardos es una cinta atávica española de sempiternos conflictos familiares en el medio rural.
Finalmente dejamos constancias de tres estrenos menores de los que no se ha organizado pase de prensa, se trata de El latido de Urdabai, Indestructible, el alma de la salsa y Cortar: Las 1001 novias, última entrega de la trilogía “noviera”.
