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Los niños perdidos

Nombres como Harvey Stephens o Barret Oliver no tienen por qué decir nada al lector. Todo cambia cuando se añade que fueron el malvado Damien en La profecía y el entrañable Bastian en La historia interminable. Unos rostros infantiles inolvidables, que viven alejados de la carrera que les dio la fama.

Los niños perdidos

No siempre es cierto eso de que “una imagen vale más que mil palabras”. En este caso, la imagen actual de los protagonistas servirá de muy poco al lector. Sus rostros adultos esconden una mirada que suena familiar, pero difícil de identificar. El motivo es que ahora son personajes anónimos. Sin embargo, todo cambia radicalmente si la imagen se acompaña con una frase tan simple como: cuando era niño interpretó a Bastian en La historia interminable. La memoria visual no necesita apenas un segundo para saber a quién corresponde el rostro de ese adulto. Conquistaron la fama y a los espectadores con sus caritas de niños, pero desde entonces viven una vida alejada de las cámaras.

Si usted vive en Londres puede recurrir a los servicios de Harvey Stephens para comprar una casa. El maléfico Damien de La profecía, dejó a un lado lo de ser la encarnación del anticristo para estudiar y trabajar en Bolsa. Después de esto cambió de registro y se convirtió en promotor inmobiliario, tarea que desempeña en la actualidad. Tiene 38 años, pero sólo 6 cuando interpretó al diabólico niño. Sólo ha abandonado su retiro para hacer un pequeño cameo en la nueva versión de la película. Karen Dotrice también era muy pequeña cuando conoció la fama. Tenía 9 años y fue gracias al personaje de Jane Banks en Mary Poppins. Ahora tiene 53 años y trabaja en una galería de arte. A diferencia de Stephens, su carrera duró unos años más e incluso llegó a trabajar en teatro, pero desde hace más de 20 años vive centrada en su trabajo en la galería, a pesar de que proviene de una familia de actores.

Si unos venden pisos y otras obras de arte, los hay también que venden motos. Se trata de Noah Hathaway, el intrépido Atreyu de La historia interminable. El héroe de 37 años tiene una tienda de motos en Miami. Mucho han cambiado las cosas en 24 años, cuando en vez de motos, montaba dragones de la suerte. Sin embargo, su caso es distinto al del resto de nombres que aquí se citan, pues acaba de rodar la película de fantasía Troll. Puede suponer su vuelta al cine, o una mera excepción en su actual vida profesional, después de quince años sin participar en una película. El que no tiene en mente volver a trabajar como actor es su compañero de reparto Barret Oliver, el esperanzador Bastian. Tiene 35 años y cuando acabó el instituto decidió estudiar fotografía. Desde entonces vive volcado en esta profesión, que le permite también ejercer como profesor en la materia. Pero tampoco se puede decir que viva alejado del cine, pues por su trabajo ha colaborado con la industria en varias ocasiones y es que se le debe dar bien, pues su labor como fotógrafo ha sido reconocida con distintos premios.

El que también está relacionado con el cine es Jonathan Ke Quan. Con 13 y 14 años conoció la fama gracias a sus simpáticos personajes de Data y Tapón en Los Goonies e Indiana Jones y el templo maldito. Ahora tiene 37 años y aprovecha sus conocimientos en artes marciales para trabajar en la coordinación de especialistas en títulos como X-Men. En 2002 tuvo una incursión interpretativa en una película hongkonesa, pero desde entonces no ha vuelto a dejarse ver delante de las cámaras. Uno de los benjamines de este grupo, con 19 años, es Jake Lloyd, quien a los 10 años fue la versión infantil y dulce de Anakin Skywalker en La amenaza fantasma. Es pronto para asegurar que Lloyd ha dejado de lado su carrera como actor, aunque no para afirmar que su vida profesional estará ligada al cine, pues estudia en el Columbia College de Chicago, una prestigiosa escuela de artes plásticas y comunicación, relacionada estrechamente con el cine y la televisión. Curiosamente, Adam Hann-Byrd, estudió psicología y cinematografía. Un buen psicólogo es lo que necesitaba su personaje superdotado de El pequeño Tate. Tenía entonces 9 años y ahora da rienda suelta a sus conocimientos cinematográficos gracias a su blog http://twocentcinema.blogspot.com/.

También en suelo español hay varios ejemplos de este tipo de niños. Entre los más conocidos están Marisol y Joselito. Los dos conocieron las mieles del éxito y los rigores de la fama, especialmente Joselito, que hasta pasó por la cárcel. Su vuelta a la vida pública se ha producido en el programa de Tele 5 Supervivientes. En el caso de Marisol, se produce todo lo contrario. Joselito ha hecho por volver a la vida pública en varias ocasiones, pero la que fuera también niña prodigio vive retirada en el más completo ostracismo –sólo se deja ver en contadísimas ocasiones- en su Málaga natal. Un caso bien distinto es el de Miguel Ángel Valero, Piraña en Verano azul. El simpático chaval es ingeniero y doctor en Telecomunicaciones, y ejerce como profesor en la Universidad Politécnica de Madrid. Quien también cambió la interpretación por los estudios fue Lolo García, el entrañable Tobi y el simpático Quico en La guerra de papá. Se licenció en económicas y desde entonces no volvió a tener nada que ver con la interpretación.

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