La productora Fox y la empresa exhibidora Cinesa han ofrecido hoy día 21 de agosto un avance de 15 minutos de Avatar, sin duda la película más esperada del año. Las expectativas eran muy altas pero James Cameron no ha defraudado.
En sólo 15 minutos James Cameron nos ha metido en el bolsillo. Había que hacerse una idea de lo que es Avatar, y de lo que va a significar a partir de diciembre, fecha de estreno de la película. Y fe mía que lo consigue con creces. Lo primero que ha aparecido en pantalla ha sido el propio director (ya en 3D) comentando que empezamos una nueva era e introduciendo un poco los minutos de película que íbamos a ver: “Un marine discapacitado es ‘trasladado’ con todas facultades intactas a un mundo nuevo, maravilloso y lleno de belleza”.
De ‘Matrix’ a ‘Apocalypto’
Y ahí está Sam Worthington, primero en su silla de ruedas y posteriormente transformado en una especie de humanoide azul, mezcla de gato-salamandra-duende-pez, que vive mil y una aventuras en un mundo maravilloso, lleno de criaturas fantásticas, feroces y extraordinarias. El cómo se transforma en ese bicho recuerda al mundo de Matrix, pues es como si ese cuerpo ya existiera y lo que es trasladado a él es su cerebro, de modo que pueda subsistir allá afuera, en el mundo exótico que le espera.
El mundo de Avatar es como entrar en el País de las Maravillas, con aderezos de Parque Jurásico y, claro está, de El señor de los Anillos. Y por lo que hemos podido ver es una película de aventuras trepidantes, con luchas continuas contra animales hostiles, a través de un enorme bosque, tupido y verde, que trae a la memoria Apocalypto. Se apunta también un guión con aire ‘new age’, que invita a una especie de comunión con la naturaleza, a la que hay que unirse y respetar, y en este sentido se intuye que los humanos –marines norteamericanos– entrarán en conflicto bélico con ese mundo idílico, que correrá el riesgo de desaparecer.
Lo nunca visto en efectos especiales
Aparte de la tecnología 3D, Avatar es lo nunca visto en efectos especiales. Los humanoides recuerdan totalmente la recreación con la técnica de ‘fotorrealismo’ del Gollum de El señor de los anillos, sólo que aquí todo es más estilizado y suave. Pero los efectos especiales están presentes de modo absolutamente apabullante en todos los fotogramas, ya que la naturaleza que vemos es de un colorido y formas subyugantes, como si fuera un inmenso Jardín del Edén. Y hay que decir que la perfección de la tridimensionalidad es total, y sólo resulta mínimamente desconcertante cuando la rapidez de los movimientos de cámara y la velocidad de la lucha de los personajes es excesiva. En ese momento, sí es cierto que se pierde un poco el efecto y los ojos lo notan.
