La asistencia a las salas de cine está en crisis, y las películas no tienen el prestigio de antaño. Se hacen más filmes y series que nunca, pero se olvidan a la velocidad del rayo, casi ninguna deja poso. Aquí hago una relación de 5 paradojas sobre el modo en que se reciben y ven las producciones audiovisuales, que me tienen en estado de absoluta perplejidad.
1) Se hacen películas larguísimas, como The Brutalist o Anora, las series conocen múltiples temporadas, con capítulos larguísimos y estirados innecesariamente. Pero curiosamente muchos espectadores, especialmente los jóvenes, ven filmes y series a velocidad 1,5 o superior, si saben cómo, para saciar así una sed compulsiva de terminar tal temporada de Miércoles o lo que sea y poder estar a la última para comentarla con sus amiguetes. O sea, quieren verlas en el menor tiempo posible, lo que sin duda sería facilitado con metrajes menores y menos capítulos por temporada. Con la ventaja de crear menos ansiedad, entre otros trastornos adictivos, oculares y psíquicos, bastante preocupantes. Y por cierto, los jóvenes quieren formatos cortos, o eso sugiere TikTok.
2) Los Oscar nominan y premian muchísimas películas que no tienen demasiado éxito en taquilla, y que vienen precedidas por sus premios en festivales como Cannes y Venecia, porque tienen vitola de cine de autor. ¿Cuándo dejaron de ser los Premios de la Academia premios populares para mimetizarse con los festivales y convertirse en otra cosa?
3) Estos días las crónicas del Festival de Venecia comienzan con el relato de que tal o cual película ha sido recibida por una ovación del público puesto en pie que dura 15 minutos. Sin embargo, el común de los mortales desconoce esas películas, y no es probable que se conviertan en títulos de culto o en rompetaquillas. Lo que antes era un reconocimiento en forma de caluroso aplauso, se ha convertido en rutina sin significado alguno, que se repite a diario. ¿Son todas obras maestras? No parece.
4) Se hacen muchos, muchísimos remakes y secuelas de películas, con frecuencia sin demasiado éxito. Es el caso de Karate Kid: Legends, Nadie 2, Agárralo como puedas o Los Rose. Curiosamente el reestreno de Tiburón en su 50 aniversario ha devorado a Los Rose en su debut americano.
5) Netflix presumió de estrenar series de un tirón, temporadas completas, en vez de seguir la habitual cadencia televisiva de capítulo semanal. Pero han cambiado las tornas, y aunque no se atreven a seguir del todo el ejemplo de los rivales, de publicar uno o dos capítulos semanales, están troceando sus series más exitosas, el caso de El juego del calamar (la segunda temporada se convirtió en temporadas 2 y 3), Miércoles, dos partes en la segunda temporada, y Stranger Things (fueron dos volúmenes en la cuarta temporada, y para la quinta y última habrá dos volúmenes más un episodio final).
