Decine21

Blog de Hildy

Secretos del corazón: a propósito de la nueva temporada de "Mad Men"

Leo que este domingo se estrena en Estados Unidos, en el canal AMC, la sexta temporada de Mad Men . En España, un día después y a

Secretos del corazón: a propósito de la nueva temporada de "Mad Men"

Leo que este domingo se estrena en Estados Unidos, en el canal AMC, la sexta temporada de Mad Men. En España, un día después y a través de Canal +, también podrán seguirse las andanzas de Don Draper y su equipo de publicistas y creativos.

En mi caso me temo que voy un poco retrasado en el seguimiento de esta valiosa serie televisiva creada por Matthew Weiner, todavía me encuentro visionando la quinta temporada. Pero tengo claro que se trata de una de las mejores ficciones televisivas de los últimos años. Cierto que las tramas son desgarradas e incluso cínicas, y que la mayoría de los personajes son terriblemente egocéntricos. Sin embargo reconozco seres humanos, sus pequeñas o grandes mezquindades presentan el sello de la autenticidad, al igual que los momentos en que asoman algunos rasgos de bondad y altruismo (aunque, admitámoslo, éstos no abundan tanto). Y aprendo algo de lo que veo.

Recomiendo vivamente el artículo de David Mermelstein “Su mundo está loco, loco, loco” en The Wall Street Journal, una interesante conversación con Weiner, de quien descubro con sorpresa que tiene mi misma edad, y que asegura, frente a lo que pudiera parecer, que “no tengo un apego personal” a los años 60 descritos en Mad Men.

Quiero insistir en la humanidad de los personajes que pinta Weiner con sutileza como parte esencial en el éxito de su serie. Y pondré pequeños ejemplos concretos de ello. En el capítulo 3 de la 5ª temporada, “Hojas de té”, a Betty (January Jones), la ex mujer de Don Draper (Jon Hamm), que está perdiendo su tipazo, los años pasan, se está descuidando, le descubren un tumor que puede ser maligno. El consejo de la suegra de cuidar el físico, y el pánico ante el posible tumor, que lleva a Betty a telefonear a Don para contar su problema y compartirlo, es algo muy comprensible. Como lo es la reacción de Henry (Christopher Stanley), su actual marido, cuando Don llama por teléfono para preocuparse por la salud de Betty. Es un instante, pero la cara que pone Henry al saber que su esposa ha compartido sus preocupaciones con Don, es como si le hubiera sacudido un rayo; y su decisión despechada de no decirle a Betty que Don ha llamado, es algo mezquino pero entendible. Como lo es el comentario lleno de prejuicios de Megan (Jessica Paré), la nueva mujer de Don, cuando éste le comunica que su mujer está bien, que el tumor era benigno; viene a decir que es incapaz de cortar con él, y le llamó a sabiendas de que lo suyo no era algo grave.

Matthew Weiner, que también participó en la creación de Los Soprano, se revela a mi entender como un buen conocedor de la naturaleza humana, y un buen orquestador de situaciones dramáticas y dilemas morales de entidad. Ello en un contexto de sociedad cambiante –la progresiva incorporación de la mujer al mundo laboral y los prejuicios machistas que subsisten, las actitudes basadas en prejuicios raciales y las marchas por los derechos civiles, el impacto del asesinato de JFK, la guerra...–. Y tiene el sabor de lo real, no como ocurre en otras series interesantes, sí, pero demasiado artificiosas, pienso en Girls o House of Cards. Además, tiene la inteligencia de no juzgar a los personajes, ni para condenarlos ni para justificarlos. Esa función la deja en manos del espectador, que puede preguntarse qué habría hecho él de tener que afrontar situaciones comparables a las que encuentran Don Draper, Pete Campbell, Lane Pryce, Peggy Olson, Joan Harris y compañía, a la hora de entretener a clientes, presentarse la ocasión de ser infiel, asumir la maternidad y el matrimonio, etcétera, etcétera.

No me resisto a mencionar referencias fílmicas sesenteras que menciona Weiner para su Mad Men: El potentado, con James Garner –dice este actor fue su modelo para Draper– y Natalie Wood, divertida mirada a un millonario que quiere comprar una empresa fabricante de plástico; Espejismo, con un Gregory Peck hombre de negocios amnésico; Dear Heart, que sigue la relación de un viudo, Glenn Ford, y una solterona, Geraldine Page, que coinciden en una convención de empleados de correos; y La noche de los maridos, de Delbert Mann como la anterior, donde la influencia de la noche compartida a que alude el título se nota en los muchos momentos de camaradería masculina de Mad Men.

Lo último del mundo del cine

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot