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Biografía

Jon Hamm

Jon Hamm

49 años

Jon Hamm

Nació el 10 de Marzo de 1971 en St. Louis, Missouri, EE.UU.

Vuelve el hombre

25 Mayo 2011

Se quedará en el inconsciente colectivo como prototipo de uno de esos hombres que beben whisky como si fuese agua, fuman a destajo, presumen de mujeriegos y se comportan al estilo 'machistoide'. Jon Hamm ha bordado el papel de Don Draper, publicista que protagoniza la serie Mad Men, que hasta ha puesto de nuevo en el mapa de la moda el estilo retro.

Nacido en San Louis (Missouri), el 10 de marzo de 1971, Jonathan Daniel Hamm es hijo de una secretaria y un empresario del sector de los camiones. Su infancia fue bastante desgraciada, porque primero sus padres se divorciaron, y se fue a vivir con su madre, que murió de cáncer cuando tenía 10 años. Pasó una temporada con su padre, que también falleció prematuramente. Sus profesores y algunos amigos de sus progenitores le ayudaron a salir adelante.

En el instituto, Hamm resultó ser un excelente deportista, y salió con la futura actriz Sarah Clarke. Descubrió su potencial como actor cuando interpretó a Winnie the Pooh, en una representación estudiantil. Mientras se licenciaba en Lengua inglesa por la Universidad de Missouri acudía a castings de compañías teatrales y acabó interpretando diversos personajes.

Empezó como profesor de interpretación en el mismo instituto donde él había estudiado, y tuvo como alumna a Ellie Kemper, que triunfó con la serie The Office. Gran amigo del actor Paul Rudd, solía ir frecuentemente a Hollywood para verle, y seducido por las posibilidades para su carrera que le daba esta ciudad, acabó mudándose permanentemente en 1995. Llegó con un coche y 150 dólares, y para poder pagar el piso que compartió con otros aspirantes a actores se buscó un trabajo como camarero. Pero el éxito se le resistió y no le daban papeles de su edad porque parecía mayor. A los 30 años, sólo había salido en Miedo y asco en Las Vegas, Space Cowboys y alguna cinta más, en papeles nimios.

Su carrera empezó a despuntar, cuando interpretó al inspector de policía Nate Basso en la serie The Division. A continuación, le ofrecían muchos más papeles en series como The Unit, Numb3rs y ¿Qué hacemos con Brian?, pero su vida cambiaría definitivamente cuando fue elegido entre más de 80 candidatos para interpretar al protagonista de la serie Mad Men. Le correspondió ser Don Draper, ejecutivo del mundo de la publicidad mujeriego y alcohólico que guarda cauteloso silencio en torno a su pasado.

Ganó el Globo de Oro por su trabajo en 2008, y después le nominaron tres veces seguidas. Además, la serie ha obtenido una inmejorable respuesta de la crítica que la compara con hitos como Los Soprano y The Wire. Alterna el rodaje de cada temporada de la serie con apariciones en diversas películas, como Sucker Punch, donde interpretaba a un doctor, y The Town, ciudad de ladrones, en la que era el sabueso del FBI que perseguía a los protagonistas.

En el plano personal, Jon Hamm mantiene una relación con Jennifer Westfeldt, actriz principal y coguionista de Besando a Jessica Stein.

Filmografía
Wild Mountain Thyme

2020 | Wild Mountain Thyme

Top Gun: Maverick

2020 | Top Gun: Maverick

Después de más de treinta años de servicio como uno de los mejores aviadores de la Armada, Pete "Maverick" Mitchell (Tom Cruise) se encuentra dónde siempre quiso estar, sobrepasando los límites como un valiente piloto de prueba y esquivando el avance en su rango que lo emplazaría en tierra. Durante el entrenamiento a un destacamento de graduados de Top Gun para una misión especializada, Maverick se tropieza con el Teniente Bradley Bradshaw (Miles Teller), distintivo: "Rooster", el hijo del difunto amigo de Maverick, y el Oficial de Intercepción de Radar, el Teniente Nick Bradshaw, conocido como "Goose". Enfrentándose a un futuro incierto y a los fantasmas de su pasado, Maverick se ve envuelto en una confrontación con sus miedos más profundos, culminando en una misión que exige el máximo sacrificio de aquellos que serán elegidos para volar.

The Report

2019 | The Report

Recién graduado en derecho en Harvard, el joven y ambicioso Daniel J. Jones tiene ante sí un futuro muy prometedor. Pronto pasa a formar parte del Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos. Y la senadora demócrata que preside ese comité, Dianne Feinstein, le encomienda que trabaja en un informe sobre las prácticas de interrogación y detención de sospechosos de terrorismo por parte de la CIA, que se adoptaron tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Serán años de trabajo, en que un pequeño equipo de personas debe revisar millones de documentos que podrían evidenciar que los servicios secretos estadounidenses acudieron a la tortura para sonsacar a los prisioneros, conculcando su dignidad y derechos más elementales. La postura de la Agencia consiste en señalar que esos métodos de interrogación mejorada habrían logrado información sustancial sobre atentados, y salvado muchas vidas, pero las conclusiones de Jones no corroboran esta idea. Scott Z. Burns, director y guionista al que le gustan las historias basadas en hechos reales, que cuestionan la pragmática y cínica idea de que “el fin justifica los medios” –suyos son los libretos de Efectos secundarios, sobre la industria farmacéutica, y The Laundromat. Dinero sucio, sobre la crisis financiera y los paraísos fiscales–, se mueve como pez en el agua con esta historia que describe minuciosamente la investigación de Jones, y los obstáculos con los que se encuentra, en la CIA, en la Casa Blanca con las administraciones de Bush y Obama, e incluso con su valedora Feinstein, que trata de hacerle ver que a veces hay que llegar a fórmulas de compromiso. También se recuerda varias veces que Jones puede convertirse en un nuevo Edward Snowden, considerado por muchos como un traidor, y que está reclamado por la justicia estadounidense, por filtrar información sobre el programa de vigilancia casi universal que realizaba la CIA. La narración es casi de estilo documental, de hecho nada llegamos a saber de la vida privada de Jones, interpretado por Adam Driver, ni de los otros personajes, más secundarios, ya sea la senadora a la que da vida Annette Bening, los directores y agentes de la CIA, o de los detenidos sometidos a tortura. El desafío del film es lograr que este enfoque no resulte tedioso, y en gran parte lo logra, aunque sea inevitable enterrar al espectador con abundantes datos que pueden serle de difícil digestión. La idea es no dejar duda acerca de la inmoralidad de la tortura, que se muestra con imágenes ciertamente desagradables, incluidas las ya tristemente célebres de ahogamiento simulado. Y mostrar las dificultades para lograr que la verdad salga a la luz, aunque resulte vergonzante; sin dejar de preguntarse si no hay aspectos sobre los que resulta un enfoque más prudente hacer borrón y cuenta nueva. El film tiene la honradez de señalar cómo los obstáculos para reconocer y publicar los errores provienen del campo demócrata y republicano, y deja un resquicio de esperanza recordando que el informe final contó con el respaldo de Feinstein y el republicano John McCain.

6/10
Lucy in the Sky

2019 | Lucy in the Sky

Good Omens

2019 | Good Omens | Serie TV

Azírafel, ángel que vigila la puerta del este del Jardín del Edén, conoce al demonio Azirafel, en el Paraíso, pero éste se convierte en la serpiente que tentó a Eva. Con el paso de los años se hacen amigos, tras lo que trazan un plan para evitar la destrucción del mundo cuando llegue el Apocalipsis, tutelando al Anticristo. Cuando éste llega a la Tierra por una confusión acaba habiendo un intercambio de bebés, por lo que acaba siendo educado por una familia inglesa de lo más corriente. Adaptación televisiva en seis capítulos de la irreverente novela coescrita en 1990 entre el gurú de los comics Neil Gaiman (American Gods), que ejerce como productor y guionista, y el ya fallecido Terry Pratchett, creador de libros cómicos como la saga de “Mundodisco”, más apreciado en el mundo anglosajón, por los numerosos juegos de palabras de sus libros, aunque no le faltan seguidores en el resto del mundo. Ha habido varios intentos de llevar el volumen al cine; entre otros autores interesó a Terry Gilliam, lo que no resulta del todo sorprendente, pues su humor irreverente y surrealista remite a los Monty Python, formación a la que éste perteneció al principio de su carrera, en títulos como la polémica La vida de Brian. Esta versión audiovisual resulta bastante fiel al material original, se ha añadido algún elemento innecesario y poco más. Visualmente tiene tramos potentes, y tienen gracia algunos golpes de humor, siempre negro, y bastante británico. Pero esta parodia del apocalipsis (básicamente parece una versión cómica de La profecía, de Richard Donner) no da para tantos episodios, acaba agotando, y sus giros acaban dando lugar a situaciones demasiado disparatadas, lo que acaba desinteresando al espectador de los personajes. La voz de Dios (Frances McDormand), en función de narradora, ofrece un discurso que resulta reiterativo, o que trata de subrayar el humor de pasajes que carecen de gracia. En el apartado actoral, Michael Sheen (Aziraphale) y Andy Tennant (Crowley) sostienen la mayor parte del metraje, pero pese a su carisma y la química entre ambos, resultan sobreactuados en demasiados pasajes. Aunque brilla algún actor, sobre todo la pizpireta Adriá Arjona (la bruja Anatema), se desaprovecha no sólo a la citada McDormand (que se limita a locutar), sino también a Jon Hamm (el arcángel Gabriel), Benedict Cumberbatch (que le pone la voz a un Satán que apenas sale), Brian Cox (como Muerte, uno de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, que ni siquiera muestra su rostro), o Miranda Richardson (la episódica casera de un veterano cazador de brujas).

4/10
Richard Jewell

2019 | Richard Jewell

Richard Jewell sueña con formar parte de la policía, e incluso se diría que tiene cualidades naturales para ello, pero debe conformarse con trabajos como el de guardia jurado, en los que despierta suspicacias por lo que algunos consideran como exceso de celo. Podría llegar su oportunidad durante la Olimpiada de 1996 en Atlanta, en que las fuerzas de seguridad deben reforzarse. Su actuación en un atentado con bomba durante un concierto en el Centennial Park, que permite salvar muchas vidas, le convierte en héroe... por poco tiempo, pues el FBI y los medios de comunicación acaban poniéndole en el punto de mira de la opinión pública, al considerarle sospechoso principal de un ataque que ha causado dos muertos y un centenar de heridos. Formidable película de Clint Eastwood, quien a punto de cumplir 90 años demuestra una libertad creativa absoluta, rueda lo que le da la gana y sin complejos, y lo hace maravillosamente bien, sin efectismos facilones. Como viene ocurriendo en sus últimos trabajos, parte de hechos reales, y han servido de base al guion de Billy Ray el artículo “American Nightmare: The Ballad of Richard Jewell” de Marie Brenner, y el libro “The Suspect” de Kent Alexander y Kevin Salwen. Ray ha demostrado su solvencia para este tipo de relatos en sus libretos para El precio de la verdad y Capitán Phillips, entre otros, y aquí entrega un relato modélico, que a Eastwood le sirve para perfilar una historia al estilo de Sully, pero con un protagonista que más fácilmente se puede convertir en chivo expiatorio para quien busca rápidamente un culpable. En efecto, Jewell no ganaría un concurso de popularidad en redes sociales: blanco y con sobrepeso, no cuida demasiado su aspecto, y se toma tan en serio su trabajo que puede molestar a los que tiene a su alrededor; es soltero, tiene 34 años y aún vive con su madre, y le encantan las armas y la caza. Sorprende lo bien que funciona la narración, entregada al estilo clásico, y con un arriesgado protagonista, por su falta de atractivo, que le sirve al desconocido Paul Walter Hauser para entregar el trabajo de su vida, puede que no tenga otra oportunidad como esta para descollar, y es que se mimetiza con el auténtico Jewell, si comparamos una foto suya con el auténtico personaje, sería difícil acertar quién es quién. Compone muy bien a alguien corriente y moliente, algo friki y buena persona, pero gris y algo bocazas, que desea sinceramente ayudar a los demás haciendo bien su trabajo. Y funciona a la perfección la relación con su madre, también muy bien interpretada por Kathy Bates. Estamos ante una película profundamente humana, con una estructura bien armada alrededor del modo en que se tratan las personas, y el peligro de dejarse arrastrar por el orgullo y los prejuicios, ignorando la presunción de inocencia. Richard Jewell puede aguantar la presión gracias a su madre Bobi, su abogado Watson Bryant –gran trabajo de Sam Rockwell– y su ayudante Nadya, y su amigo Dan, que son un firme apoyo en las horas amargas. En cambio, quien no ve personas, sino primeras páginas en los periódicos o casos resueltos, caso de la periodista que publica de modo irresponsable una noticia, filtrada por un agente federal con aún más irresponsabilidad, puede causar daños difícilmente reparables. El film pone en la picota a la cultura del éxito, que piensa que cualquier medio sirve para triunfar, aunque se lleva a personas concretas por delante. Quizá los personajes de Olivia Wilde y Jon Hamm podían haber sido más sutiles, pero con ellos se ha querido mostrar arquetipos en una sociedad paradójica, que quiere héroes y villanos, a los que alza y vapulea con lamentable despreocupación y sin solución de continuidad. El film contiene momentos cinematográficos maravillosos, como los de los atentados, pero sobresalen dos de los interrogatorios del FBI, en que se impone la dignidad de la persona frente a los atropellos, señalados por quien hasta entonces admiraba y deseaba ser como uno de esos agentes de la ley.

7/10
Nostalgia

2018 | Nostalgia

Malos tiempos en El Royale

2018 | Bad Times at the El Royale

Thriller deudor del mejor cine de los hermanos Coen y Quentin Tarantino, perfectamente ejecutado, con humor negro, misterio, perdedores en busca de redención, villanos grotescos, violencia operística, buenos golpes de efecto. Drew Goddard, como en Una cabaña en el bosque, vuelve a concentrar la acción en un lugar en medio de la nada, y sorprende su manejo del espacio y los conflictos, con personajes muy bien perfilados e interpretados por un gran reparto. La acción transcurre en El Royale, un hotel situado junto al lago Tahoe entre los estados de Nevada y California, hasta el punto de que los huéspedes pueden elegir habitación entre uno y otro estado, según gustos y deseos de ahorrar unos dólares. En tan pintoresco hotel recalan diversos personajes. Allí está el padre Daniel Flynn, que de cura no tiene nada, simplemente ha venido a recuperar el botín de un atraco, que escondió bajo el suelo de una habitación, antes de que se viera obligado a pasar una temporada en prisión. Darlene Sweet es una cantante afroamericana, que lucha por abrirse camino en su profesión. Seymour "Laramie" Sullivan es un supuesto viajante, muy charlatán, que vende aspiradoras. Emily Summerspring es una misteriosa mujer, que tiene secuestrada a su hermana Rose, a la que ha rescatado de una secta, cuyo líder les pisa los talones. Y como anfitrión ejerce el joven conserje del hotel, Miles Miller, católico cuya conciencia le atormenta por ciertas actividades de espionaje, y por un pasado violento que se irá esclareciendo. Con esta grupo de variopintos personajes, a los que seguimos sobre todo a lo largo de una noche, saltando de habitación en habitación, con los necesarios flash-backs para entender su trayectoria y presencia en el hotel, Goddard, director y guionista, logra entregar una película dinámica, con elementos de thriller y humor negro, que verá con sumo gusto cualquier espectador al que le guste este tipo de filmes con el justo punto bizarro. El coral reparto es fantástico, tanto los actores más conocidos –Jeff Bridges, Dakota Johnson, Jon Hamm, Chris Hemsworth– como los menos –Cynthia Erivo, Lewis Pullman...–.

7/10
¡Tú la llevas!

2018 | Tag

Baby Driver

2017 | Baby Driver

Una sorpresa. Edgar Wright, director y guionista, ha logrado algo ciertamente increíble, una especie de milagro: un equilibrio de géneros, maridaje perfecto de acción, criminal a lo Tarantino con humanidad, romántico con un punto de inocencia, musical… No es fácil explicarlo con palabras, hay que verlo para creerlo. Baby es el apodo de un joven de aspecto aniñado, siempre con gafas de sol y auriculares con los que escucha música adecuada a la acción en la que se encuentra inmerso. De pocas palabras, parece estar en babia, pero es listo, muy listo, y capta todo lo que le dicen. Es además un mago del volante, y el misterioso Doc ejerce una extraña y misteriosa influencia, pues esta mente criminal le obliga a ejercer de conductor en los vehículos con los que planifica audaces atracos, cada vez con un equipo humano distinto. A pesar de todo Baby parece buen chico, vive con su negro y discapacitado padre adoptivo, le encanta grabar conversaciones, que colecciona con fines misteriosos, y ahorra lo que le pagan por sus “trabajos”. Acaba de conocer a una dulce camarera, Deborah, flechazo a primera vista, y sueña con una nueva vida, que sería posible tras un último golpe. El británico Wright ya había apuntado imaginativas maneras narrativas en cintas muy dinámicas y con puntos de humor, como el film que le puso en el mapa, Zombies Party, aunque incurriera en desparrames como la apocalíptica Bienvenidos al fin del mundo. Aquí da pruebas de lo que puede dar de sí su talento cuando no se deja llevar por las gracietas fáciles. Baby Driver es divertida, emocionante y muy brillante, con un ritmo asombroso, el uso de la música como columna vertebral, con la que se orquestan coreografías que incluyen persecuciones automovilísticas, carreras por las calles, o personajes simplemente moviéndose en interiores, es de matrícula de honor, decididamente la película da lo que no esperas. Además, cuenta con un reparto perfecto, están muy bien escogidos los actores: Ansel Elgort, conocido por la saga distópica juvenil Divergente, y el dramático y romántico film Bajo la misma estrella, la última Ceniciente Lily James, un Kevin Spacey al que le basta la contención para hacer a su villano memorable, los compinches de atracos Jon Hamm, Jamie Foxx, Jon Bernthal, Eiza González, cada uno con rasgos propios, el padre adoptivo y sordo en la vida real CJ Jones.

8/10
El rehén

2017 | Beirut / High Wire Act

En 1972, el diplomático estadounidense Mason Skiles abandona El Líbano, por entonces una ciudad próspera, traumatizado tras una acción terrorista durante una fiesta en su residencia, en la que ha muerto su esposa, y han secuestrado a Karim, su hijo adoptivo, hermano de un terrorista. Pese a que cae en el alcoholismo, una década más tarde, la CIA le pida que vuelva a la localidad, ahora en ruinas, para hacerse cargo de una misión que sólo él puede cumplir: su viejo amigo y colega Cal ha sido secuestrado, a manos de Karim. La compleja situación en Oriente Medio da lugar continuamente a cine de interés, ahí están para demostrarlo largometrajes de estilos muy diversos, como Munich o Paradise Now; casi todos durísimos aunque a veces aparece alguno esperanzador, como La banda nos visita. Está más cerca de los primeros este trabajo del realizador Brad Anderson, que rodó en Barcelona y alrededores El maquinista. Con una puesta en escena un tanto convencional, pero que da la talla, le saca partido a un guión bien elaborado de Tony Gilroy, prestigioso escritor de la saga iniciada con El caso Bourne, si bien en ocasiones puede resultar un tanto enrevesado, incluso para quienes conozcan más o menos lo ocurrido cuando El Líbano acogió a la OLP, de Yasir Arafat, después de que la organización fuera expulsada de Jordania. El texto no tiene mucho que ver con la franquicia protagonizada por Matt Damon, aquí se incluyen secuencias de acción, pero de importancia secundaria, ni siquiera existe una mínima voluntad de que resulten especialmente frescas o memorables. Cobra más importancia analizar el contexto socioeconómico que dio lugar a la Guerra de El Líbano, y subrayar las diferencias de intereses entre los servicios secretos de los países implicados, se diría que el modelo han sido las novelas de John le Carré. Pinta un mundo muy oscuro, donde reina la corrupción, y se diría que casi todo el mundo va a lo suyo, da igual que estén en juego vidas humanas y el destino de la región. La cinta no tiene complejos a la hora de criticar a todos los bandos en liza, incluidos los norteamericanos, que parecen desdeñar el país, y ni se han esforzado en aprender el idioma. Impecable trabajo de Jon Hamm, inolvidable Don Draper, de Mad Men, que trata de lograr el reconocimiento en la gran pantalla con un personaje desesperanzado y autodestructivo. Cumplen también, en roles más desdibujados Rosamund Pike, que tras Perdida encarna a una dura agente de la CIA, y Dean Norris, cuñado de Breaking Bad, como funcionario 'brutote' con un look que dificulta reconocerle.

6/10
Aardvark

2017 | Aardvark

Marjorie Prime

2017 | Marjorie Prime

Las apariencias engañan

2016 | Keeping Up with the Joneses

Una pareja con una vida muy normal (Zach Galifianakis e Isla Fisher) descubre que no es fácil seguir el ritmo de los Jones (Jon Hamm y Gal Gadot), sus nuevos, maravillosos y extremadamente sofisticados vecinos… Especialmente cuando se dan cuenta de que el Sr. y la Sra. “Jones” son espías.

Absolutamente fabulosas

2016 | Absolutely Fabulous: The Movie

La serie de BBC Absolutamente fabulosas obtuvo un enorme éxito a principios de los 90 en Gran Bretaña, donde causó cierto impacto que tuviera como protagonistas a dos mujeres maduras, sin pelos en la lengua (son capaces de decir auténticas salvajadas, siempre acompañadas de un “querida”), obsesionadas con el sexo y la moda, y adictas al tabaco y el alcohol. La versión fílmica recupera a las dos actrices principales, Joanna Lumley y Jennifer Saunders, también creadora de la ficción audiovisual que aquí ejerce como guionista. De nuevo interpretan a la relaciones públicas Edina Monsoon (Saunders), y a su mejor amiga, la transexual editora de revistas fashion Patsy Stone (Lumley). La primera intenta convertirse en representante de la supermodelo Kate Moss, pero cuando intenta conversar con ella en una fiesta, acaba empujándola desde la barandilla al río Támesis. Odiada por los medios de comunicación y las redes sociales, no tiene más remedio que irse lejos, al sur de Francia, junto a Patsy… Como cabe esperar, no se puede calificar precisamente esta película de comedia sofisticada. Priman los chistes básicos y groseros, junto a otros ininteligibles para quien no sea británico o incondicional del original televisivo. De interpretaciones exageradas, acompañan a Lumley y Saunders su habitual comparsa de secundarios catódicos, y diversos famosos al estilo Torrente. No sólo la citada Moss se interpreta a sí misma, sino que también aparecen interpretándose a sí mismos la cantante y presentadora Emma Bunton, los diseñadores Stella McCartney y Jean-Paul Gaultier, y actores como Gwendoline Christie (Juego de tronos), Jon Hamm (Mad Men), y la veterana Joan Collins, la única cuya aparición tiene cierta gracia. Por lo demás, enervará a la mayor parte del público, por las situaciones disparatadas pero poco ingeniosas, y la simpleza del argumento, defectos que no puede remontar la realizadora Mandie Fletcher, autora de algunos capítulos de la serie. Todo esto da al traste con el único valor de Absolutamente fabulosas: su denuncia de la vacuidad y los excesos del mundo de las relaciones públicas y el famoseo.

4/10
Unbreakable Kimmy Schmidt

2015 | Unbreakable Kimmy Schmidt | Serie TV

Las aventuras en la gran ciudad de Kimmy (Ellie Kemper), una joven optimista que ha pasado los últimos 15 años de su vida bajo tierra, atrapada por una secta en Indiana. Tras su liberación, decide emprender una nueva vida en Nueva York, donde su determinación puede más que cualquier obstáculo que se cruce en su camino.

Mad Men (7ª temporada)

2014 | Mad Men | Serie TV

La séptima y última temporada de la gran serie creada por Matthew Weiner, ambientada en el mundo de la publicidad de la década de los 60, y que le sirve para hablar de la condición humana urbanita en tiempos de profundos cambios sociales en Estados Unidos y el resto del mundo. La acción arranca con Don Draper suspendido de empleo tras la dramática confesión de sus traumas de infancia, lo que empujó a los demás socios de Sterling & Cooper a sugerirle que se tomara un período de descanso. Don no ha comunicado a nadie su nueva situación, de modo que Megan. su segunda esposa, actriz en Los Ángeles, está en la inopia. El descubrimiento casual de la verdad por parte de su hija adolescente Sally le llevará a saborear de nuevo la agradable sensación de sincerarse con alguien. Una cena con Roger Sterling hace creer a Don que al fin puede regresar, pero cuando se presenta en la agencia nadie le espera y se produce una violenta situación, que le lleva además a volver a sus inicios, como creativo, a las órdenes de Peggy. Parece claro que Weiner deseaba acabar muy bien lo que bien empezó, de modo que hasta fichó como consultor creativo al mítico Robert Towne. para seguir sobre todo al personaje encarnado tan maravillosamente por Jon Hamm, aunque también, por supuesto, al resto. Con el telón de fondo de acontecimientos como la llegada del hombre a la Luna o el movimiento hipyy, se desarrollan interesantes subtramas sobre los dramas personales de unos y otros, desorientados vitalmente como es habitual en la serie, y las luchas empresariales, donde no faltan las puñaladas traperas para hacerse con el poder. A la vez, hay audacias formales muy estimables, como el pasaje musical con el veterano Robert Morse como cantante y bailarín estelar. Y las reuniones creativas, véase la presentación de Peggy de la campaña de una cadena de hamburguesas, son realmente vibrantes y creíbles.

8/10
El chico del millón de dólares

2014 | Million Dollar Arm

Recreación de la historia real de J.B. Bernstein, representante de deportistas de élite. El chico del millón de dólares comienza cuando el protagonista está en horas bajas, después de que fracase su intento de que le contrate Popo, joven crack del béisbol. Mientras cambia los canales del televisor, topa con una retransmisión de cricket que le inspira una idea que podría reflotarle económicamente. Así, acaba viajando a La India para organizar un concurso en busca de jóvenes 'crickettistas', con el fin de reconvertirles en jugadores de béisbol en Estados Unidos. Topará con dos prometedores chicos... Enésimo film de béisbol sobre superación personal, El chico del millón de dólares también reivindica como suele ser bastante habitual en este tipo de cine los valores deportivos por encima de intereses comerciales. Podría ser una architípica cinta deportiva, pero Walt Disney ha acertado al encomendarle el guión a un peso pesado, Thomas McCarthy, con experiencia en el género por Win Win, ganamos todos, sobre el entrenador de un equipo de lucha escolar. Aquí su trabajo podría definirse como más convencional, pero se esfuerza por darle aires novedosos al desarrollo, centrándose en elementos como la adaptación de los jóvenes indios a la sociedad estadounidense, los intentos de Bernstein por arreglar su desordenada vida personal tras fijarse en su atractiva inquilina, etc. El libretista encuentra un aliado en el realizador del film, Craig Gillespie (autor de la 'indie' Lars y una chica de verdad), que también contribuye a darle cierta frescura al conjunto. Lo mejor, un reparto muy bien escogido. A Jon Hamm, el conocido Don Draper de Mad Men, le va al pelo un perdedor un tanto impresentable que transita hacia la madurez. Le secundan los ideales 'chicos del millón de dólares' Rinku Singh (La vida de Pi) y Dinesh Patel (Slumdog Millionaire), así como Bill Paxton (el entrenador que se hace cargo de ellos). Sobresale especialmente a pesar de la brevedad de su papel el veteranísimo Alan Arkin, ojeador en apariencia un tanto perezoso.

6/10
Black Mirror. Blanca Navidad

2014 | Black Mirror. White Christmas | Serie TV

Especial navideño de la la popular serie distópica creada por Charlie Brooker, que anticipa un futuro muy próximo e inquientante. En esta ocasión el trabajo en una zona remota y aislada de Joe y Matt propicia que intercambien el relato en confidencia de historias que les han ocurrido, y que habrían propiciado su huida del mundanal ruido a su actual destino laboral. Rompe el hielo Matt, contando cómo con varios amigos daba consejos para ligar a jovencitos tímidos perpetrados de cámaras y micrófonos, para recibir el consejo apropiado para conquistar a la chica de turno. Como Joe sigue siendo reacio a hablar, le contará otra historia en que sus conocimientos psicológicos y tecnológicos le hacen lidiar con Greta, o mejor dicho con su alter ego, replicado en software para comodidad de la original. Aunque este relato provoca el rechazo de Matt, acabará hablándole de la traumática separación de su esposa Beth, que le bloquea con un sofisticado software una vez que sabe que está embarazada y no quiere tener el bebé. Es la tercera historia que la propicia sobre todo la sorpresa y redondea el conjunto, brillantemente contado. Este "Blanca Navidad" contó además con actores más conocidos que los de los anteriores entregas, sobre todo el popular de Mad Men Jon Hamm.

6/10
Clear History

2013 | Clear History

Larry David es Nathan. Harto de su jefe (Jon Hamm) y tras una discusión, decide abandonar y vender las acciones de la compañía de automóviles eléctricos en la que trabaja. El problema es que, justo después, la empresa se convierte en un negocio multimillonario. Nathan, humillado por ser el único que no se ha beneficiado del éxito de la compañía, decide cambiar de identidad y mudarse a una isla. Diez años después, y con la vida rehecha, su antiguo jefe vuelve a aparecer en su vida mudándose a la isla. Es entonces cuando Nathan planea su venganza...

El congreso

2013 | The Congress

Desigual película del cineasta israelí Ari Folman (Vals con Bashir), que adapta libremente “Congreso de Futurología”, novela de uno de los autores clave de la ciencia ficción, el polaco Stanislaw Lem. Aporta una reflexión acerca de la naturaleza del oficio de los actores, el papel que las películas juegan en la vida de las personas, y más allá de todo, acerca de la existencia humana y el sentido de la vida. En un juego que trata de aproximar realidad y ficción, Robin Wright se interpreta a sí misma. Se supone que la actriz que saltó a la fama con La princesa prometida ya no goza de la popularidad de antaño: cuarentona, le ofrecen pocos papeles y éstos de muy escaso interés. Hasta que un estudio le propone que siga la estela de otros actores que venden sus derechos digitales, o sea, renuncian a actuar en el futuro, y convenientemente escaneados con todas sus expresiones posibles, están listos para ser replicados en nuevas películas gracias a los ordenadores; una idea que ya exploró en cine Andrew Niccol en S1m0ne. Aunque reacia a un acuerdo semejante, Robin, que está criando a sus hijos Sarah y  Aron, éste con una grave enfermedad, podría llegar a un acuerdo pensando en ellos. El congreso consta de dos partes bien diferenciadas, separadas por un intervalo de 20 años, el tiempo que dura el contrato que el estudio le ofrece a Robin. La primera, rodada con actores de carne y hueso, atrapa, y contiene secuencias tan intensas como aquella en que el agente de la actriz –estupendo Harvey Keitel– le logra arrancar emociones mientras ella se prepara para ser escaneada. En cambio el segundo tramo del film, realizado con técnicas de animación, resulta mucho más confuso y pesado, la acción se torna reiterativa. Folman trata de mostrarnos un mundo alternativo, al estilo Matrix, en el que algunos aceptan vivir porque reporta ciertas ventajas, aunque con el precio de renunciar a la realidad. Imágenes de una especie de gurú estilo Steve Jobs, o de unos rebeldes montando una especie de revolución, resultan algo delirantes y se dirían deudoras del anime, aunque sin la fuerza y lirismo que tantas veces consiguen los cineastas japoneses. Queda la impresión de que se podía haber logrado un film mucho más emotivo y cercano, por ejemplo la relación de la madre con su hijo no tiene toda la fuerza deseable. Y los dibujos con personajes famosos acaban cansando, cualquiera diría que Folman está jugando a los Simpson incorporando celebrities a su paisaje animado.

5/10
Mad Men (6ª temporada)

2013 | Mad Men | Serie TV

Época de Navidad y Año Nuevo. Don Draper pasa unos días de asueto con Megan en la idílica Hawai, aunque sigue dando tumbos con sus interrogantes existenciales a cuestas, mientras su esposa goza de una fama relativa como actriz televisiva de una “soap opera”. Betty, la ex de Don, se encuentra con una contestataria hija adolescente, sigue con sobrepeso, y presta una inesperada atención a indigentes y desfavorecidos. Peggy sigue labrándose su prestigio de creativa en una nueva compañía. Y los compañeros de Don lucen a la moda patillazas, mientras pesa sin ser mencionado más que en pequeños cenáculos el reciente suicidio de Pryce, uno de los socios. Éstos son algunos de los hilos narrativos con que arranca la sexta temporada de Mad Men, la espléndida serie televisiva creada por Matthew Weiner, que explora en los 60 las andanzas de hombres y mujeres ligados a una agencia de publicidad neoyorquina. De nuevo destacan sus pulidos guiones con personajes muy bien trazados e interpretados, y la mirada desesperanzada a la condición humana, nunca nadie acaba de ser feliz y estar medianamente satisfecho moviéndose entre la mentira y el engaño, e incluso tras la máscara de cinismo –pensamos en Roger Sterling–, pueden saltar las lágrimas ante la caja con las herramientas de trabajo de un limpiabotas, momento magnífico que hace pensar sobre la vida y la muerte.

6/10
Mad Men (5ª temporada)

2012 | Mad Men | Serie TV

Quince premios Emmy y cuatro Globos de oro son suficiente garantía para asegurar que Mad Men es una de las series de prestigio. Su quinta temporada ofrece emociones fuertes, cambios bruscos y nuevos personajes que entran a formar parte del mundo de la agencia Sterling Cooper Draper & Pryce. El mundo de la publicidad visto desde sus orígenes como negocio en el Nueva York de los años 60, una época de grandes cambios sociales que la serie refleja a través de unos personajes complejos, ambiciosos, llenos de dudas, miedos y muchos problemas. El trabajo actoral es excelente, desde Jon Hamm, su atractivo protagonista, pasando por Elisabeth Moss, Christina Hendricks, January Jones y John Slattery, hasta la última incorporación, Jessica Paré. Un trabajo redondo para una serie redonda. Seguimos pues de nuevo a la agencia de publicidad de Sterling, Cooper, Draper & Pryce, de las más fuertes del mercado. En el día a día en la oficina, donde se lidia con exigentes clientes, buscando estrategias para conseguir ampliar mercado, creando los anuncios más innovadores e intentando arrebatar a su competencia parte del pastel, también existe la competencia interna. Los ejecutivos y los creativos son ambiciosos, y no dudan en pasar por encima de sus compañeros para conseguir nuevas cuentas o mejor imagen en la empresa. Don Draper, genio creativo y carismático, pretende olvidar su pasado. Su vida personal es un desastre, aunque en esta temporada le irá un poquito mejor. Acompañan a Don los conocidos Peggy Olson, su ex secretaria reconvertida en importante creativa, Joan Holloway, la voluptuosa jefa de secretarias, el entrañable Bert Cooper, el divertido Roger Sterling, y Peter Campbell, un joven ambicioso con ganas de crecer en la empresa. La temporada arranca con la recién estrenada maternidad de Joan y sus miedos a la hora de reincorporarse al trabajo, y la guerra de egos entre Campbell y Sterling.

8/10
Sucker Punch

2011 | Sucker Punch

Tras la muerte de su madre, una joven sufre el odio de su malvado padrastro, que desquiciado por haber perdido la herencia, acusará a la joven injustamente de haber matado a su hermana pequeña. Finalmente, llegará a un acuerdo fraudulento con una institución mental para que den por loca a la joven y le practiquen una lobotomía. La chica tiene tres días para intentar escapar del horrible lugar e imaginará otras realidades paralelas para mantener intacta su libertad. En ese estado la joven adoptará el nombre de Baby Doll (muñequita).               Zack Snyder, uno de los cineastas modernos con mayor proyección debido a su impactante estilo visual, dirige este film de planteamiento rebuscado y efectos especiales apabullantes. Como ya hizo en 300 o Watchmen, Snyder se recrea –quizá excesivamente– en el envoltorio formal, ofreciendo imágenes de estilo muy personal, como si de un cómic realista se tratara, con una paleta de colores oscura, densa, irreal, que recuerda a la de otros filmes como Sky Captain y el mundo del mañana. Y la cámara lenta, las aceleraciones efectistas, la omnipresente música cañera a todo volumen, los movimientos de cámara a lo Matrix, etc., son el complemento a esas imágenes. Pero además Snyder se muestra muy audaz esta vez, pues el propio planteamiento le da la posibilidad de crear tres mundos distintos, cada uno con su look particular: el que se supone real, con su llegada a la institución mental; el imaginado por la protagonista, al transformar el manicomio en una especie de club de alterne en el que las reclusas reciben clases sobre el arte de entretener a los clientes; y finalmente, pero mucho más desconcertante y surrealista, el que Baby Doll imagina cuando actúa para los clientes, consistente en un inmenso escenario bélico, apocalíptico a lo Terminator, donde ella y otras reclusas, convertidas en guerreras expertas, deben cumplir con una misión para acabar con el enemigo, una especie de nazis en versión zombis-futuristas. Como se puede imaginar, el gran peligro de tal mejunje narrativo y visual es el desconcertar demasiado, de modo que el interés por el argumento acabe por desaparecer. Y eso ocurre, por desgracia. A mitad del film es inevitable preguntarse por qué esa parafernalia, por qué tantos fuegos artificiales para... nada. Snyder intenta, claro, rellenar la trama de sentido con algunas frases sugerentes, pero que suenan a eso, a puro relleno. Sólo se salva la idea principal, la de que, pase lo que pase, nadie nos puede arrebatar la libertad interior, el poder de nuestra imaginación para huir de la realidad. De cualquier forma, quizá el público más joven disfrute de este epatante espectáculo digital pero desde luego resulta un film vacío, fallido en su conjunto. También podría haber un serio fallo de casting en la elección de Emily Browning (Presencias extrañas) como protagonista; probablemente cualquiera de sus compañeras hubiera tenido más tirón: Abbie Cornish, Jena Malone, Vanessa Hudgens e incluso Jamie Chung.

4/10
Un plan perfecto (Amigos con hijos)

2011 | Friends with Kids

Jennifer Westfeld escribe, dirige, produce y protagoniza esta comedia que pretende, sin conseguirlo, ser una reflexión sofisticada e ingeniosa sobre las razones por las que funciona una relación de pareja. Sigue en Nueva York a tres parejas, inicialmente solteras, pero enseguida han pasado cuatro años, y dos de ellas se han casado y tienen hijos. En cambio Jason y Julie mantienen una relación la mar de peculiar: son amigos, y él un mujeriego que le cuenta sus cuitas con sus mujeres; pero visto el ejemplo de los otros, tienen la idea de tener un hijo juntos, pero sin los inconvenientes del matrimonio, pues entre ellos no hay compromiso y no están enamorados. Todo el entramado argumental intenta sostenerse sobre una idea completamente artificial, imposible de ser aceptada por el espectador. Sólo puede calificarse de "ocurrencia disparatada" la idea que tienen Jason y Julie para ser padres. A partir de ahí, todo lo que se cuenta son un conjunto de lugares comunes para dirigir las cosas hacia ahí donde incluso el espectador más obtuso puede imaginarse. El film cuenta con un reparto apañado, pero nadie parece acabar de creerse lo que Westfeld tiene entre manos. Y muestra sus limitaciones el "partner" de la directora y coprotagonista, Adam Scott.

4/10
La boda de mi mejor amiga

2011 | Bridesmaids

La vida de Annie es un completo desastre: sexo sin compromiso con un tipo odioso, un trabajo que no le gusta nada, y una tremenda capacidad para herir a los que tiene alrededor. La noticia de que su prima y mejor amiga Lillian se casa le llena de satisfacción, y sueña con hacer del día de la boda el más feliz de su vida, ocupándose de los preparativos. Pero entre las damas de honor se encuentra Helen, a quien Lillian ha conocido hace apenas ocho meses, y que ha ocupado un puesto de gran amiga; lo que provoca los celos de Annie, pues su rival es la típica mujer perfecta, con las mejores y más originales ideas para la organización del enlace. Divertido film del subgénero comedia con boda, pergeñado en la factoría del prolífico Judd Apatow, que aquí ejerce de productor. En realidad el alma de la cinta es la coguionista y protagonista Kristen Wiig, todo un descubrimiento, respaldada por la también guionista Annie Mumolo y el director Paul Feig. Como cabe imaginar, contiene algunas de las señas de identidad de las comedias Apatow, como el lenguaje obsceno, con la particularidad en esta ocasión de que está en boca de mujeres. En lo visual hay en cambio cierta contención, sin duda con vistas a recibir una calificación por edades benigna; no es tan salvaje como Resacón en Las Vegas, de la que se ha venido a decir que era su versión femenina, una indudable simplificación. Aunque algunas bromas son bastante elementales, groserías del tipo “caca-culo-pis” –véanse los efectos secundarios de comer en un restaurante brasileño–, hay un buen puñado de pasajes desternillantes que funcionan, como el “duelo” en la cena de pedida entre Annie y Helen, o los intentos desesperados de Annie por recabar la ayuda del agente Rhodes, un policía por el que siente cierta atracción no confesa. Por tanto un guión bien escrito, más un personaje central bien construido –el de Annie–, más buenos secundarios –qué divertida resulta, por citar un ejemplo, la dama de honor “mulier fortis” Megan, compuesta por Melissa McCarthy–, más un disparatado sentido del humor, componen una película razonable, que funciona, y que incluso los tópicos de las películas de bodas –los obstáculos que amenazan que que el día clave no sea tan feliz como se espera, los mil y un preparativos...– sabe retorcerlos, riendo de las cursiladas que pueden surgir en tales ocasiones.

6/10
The Town, ciudad de ladrones

2010 | The Town

Charlestown, Boston. Una barriada, criadero innegable de criminalidad. De ahí ha salido la banda que lidera Doug, especializada en el asalto de bancos y furgones blindados pertrechados con máscaras. Jem, recién salido de la cárcel y miembro del grupo, es como un hermano para Doug, pero su confinamiento ha desatado su vena más violenta y asocial. Lo que aflora sin tapujos en su último golpe, donde hiere gravemente al subdirector del banco y toma como rehén a Claire, directora de la entidad. Tras liberarla se dan cuenta del error cometido, pues esta mujer vive en su barrio y podría tal vez identificarles. Doug asumirá la tarea de comprobar que Claire no puede aportar ninguna pista al FBI sobre la banda, pero no cuenta con que se va a enamorar de ella. Lo que le empuja aún más en serio en la idea que le ronda de abandonar su carrera delictiva. Adaptación de una novela de Chuck Hogan, cuyo nombre puede sonar porque firmó junto a Guillermo del Toro la novela de terror Nocturna. Se trata de una agilísima película perteneciente al subgénero de robos y atracos, cuyo oscuro guión sabe conjugar la ejecución de los distintos golpes con la perfecta definición de los personajes, una auténtica golosina para los actores. Ben Affleck no sólo dirige y coescribe el guión –tareas que aunó en la valiosa Adiós pequeña adiós–, sino que asume el papel protagonista de tipo cansado de la vida delictiva, que trata de salir de la charca inmunda donde se encuentra enfangado, en busca de redención y algo parecido a la normalidad. Se trata de un personaje rico en matices, también en lo referente a la ausencia materna en su vida, que marcó la distancia con el padre; y su reflexión final, servida con voz en off, tiene muchísima enjundia. Pero hay más roles de interés. Sobresalen los del brutal Jem, encarnado por Jeremy Renner (En tierra hostil), que da miedo, pero que es humano, sobre todo en su sentido de la lealtad; el de Rebecca Hall, muy bien como mujer con el canguelo en el cuerpo, y que cree descubrir el amor; y el de Jon Hamm (que debe su popularidad a la serie televisiva Mad Men), como antagonista sabueso del FBI. Hasta las brevísimas pero intensas composiciones de Chris Cooper y Pete Postlethwaite son de las que dejan huella. Estamos ante una película muy violenta, pero en la que es preciso reconocer su sólida dirección de las escenas de acción, con persecuciones automovilísticas brillantes y atracos impactantes. Se trata desde luego de una historia de género, con personajes arquetípicos, pero donde junto a la idea de que el entorno te puede empujar a no hacer lo correcto, aletea también la de que la libertad puede llevarte a sacar cabeza y cuerpo del fango; aunque, claro está, hay que pagar un precio.

6/10
Howl

2010 | Howl

Rob Epstein y Jeffrey Friedman son conocidos fundamentalmente por El celuloide oculto, documental que analizaba el tratamiento de la homosexualidad, a veces de forma muy velada, a lo largo de la historia del cine. En esta ocasión, reinciden en la temática gay, con una cinta dramática en torno a la figura del célebre poeta homosexual Allen Ginsberg, destacado representante del movimiento 'beat'. Los cineastas reconstruyen el juicio al que fue sometido el librero y editor de Ginsberg, Lawrence Ferlinghetti, por divulgar el poema "Howl", la principal obra de este autor, que se recuerda especialmente por su frase de apertura: "He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura". La fiscalía consideraba obsceno el poema por su crudo y explícito lenguaje, sobre todo en la estrofa "que se dejaron follar por el culo por santos motociclistas, y gritaban de gozo", una clara celebración de la promiscuidad homosexual, aunque en la película se enfoca como defensa de la libertad en general. El film tiene su interés, por su tema central: la creación artística en tela de juicio, sus límites éticos, etc., aunque se deduce finalmente que “todo vale”, y que la libertad debe prevalecer sobre todo, lo que sería bastante discutible. Además, el asunto que se trata ha quedado desfasado, en la medida en que en la sociedad occidental hoy no se procedería contra un autor por un poema de esas características. No es una obra fácil, pues no se trata de un biopic, sino que parece exactamente un documental sobre este episodio que a falta de imágenes reales de lo que ocurrió, está compuesto a base de reconstrucciones dramatizadas de las mismas. Es una buena jugada por parte de los realizadores, pues trascienden de su público habitual –los documentales tienen una repercusión limitada–, sobre todo al recurrir como protagonista a un actor de moda, James Franco, que realiza un gran trabajo encarnando a Ginsberg. También tienen una gran presencia David Strathairn –el fiscal– y Jon Hamm (Mad Men), como abogado defensor. Por desgracia, la cinta acaba siendo reiterativa y premiosa. Se salvan los sugerentes fragmentos con el texto de la obra de Ginsberg acompañado de correctas animaciones.

5/10
Mad Men (4ª temporada)

2010 | Mad Men (4ª Season) | Serie TV

Después de divorciarse de Betty, Don Drapper no maneja bien su nueva vida de “soltero”; alejado de sus hijos, con los que no podrá compartir la Navidad, sus nuevas relaciones sentimentales parecen poco consistentes. Ella se ha casado con el político Henry Francis, y sus rasgos de mujer dominante e insatisfecha, incapaz de conectar con los niños, se acentúan. La nueva empresa publicitaria Sterling Cooper Draper Pryce tiene que esforzarse por conseguir nuevas cuentas y mantener a sus clientes; lo que no es sencillo, una crisis pondrá en peligro la recién creada compañía. Cuarta temporada de Mad Men, la exitosa serie televisiva creada por Matthew Weiner que pinta el día a día de un compañía publicitaria en los Estados Unidos de los años 60. Continúan las características de las otras temporadas, o sea guiones y personajes sólidos para pintar un mundo profesional profundamente machista, donde las mujeres pugnan por sobresalir, consiguiéndolo sólo hasta cierta punto. Los actores se han hecho con sus personajes, y parecen asumirlos con la facilidad con que la mano se adapta a un guante. Y sigue presente cierta mirada desesperanzada del ser humano, que lleva el egoísmo en sus genes, las motivaciones son inmediatas y algo efímeras, sólo la paternidad o una ternura muchas veces efímera, o un gesto de lealtad y reconocimiento, suavizan la omnipresente mirada de los personajes al propio ombligo. No obstante resulta obligado reconocer la calidad de la serie, y el esfuerzo por insuflar de cierta complejidad a los comportamientos cuestionables, ya sea la infidelidad, el acoso sexual, el aborto, la ocultación de información a los otros socios, etc. Y para los empresarios y creativos del mundo de la publicidad parece una serie de obligado visionado, resulta muy sugerente ver a los personajes presentando sus ideas, creando y planificando campañas.

6/10
Vidas robadas

2009 | Stolen Lives

Recreación de las investigaciones acerca del asesinato de un niño 50 años atrás en los Estados Unidos. El film entrelaza diversas historias para ofrecer luz sobre los hechos. El resultado es discreto, pues la puesta en escena es tristona y tiene cierto aire de telefilm. Además, aunque hay seriedad en narrar los hechos el conjunto no acaba de cuajar, de despertar verdadero interés. Dirige el debutante Anders Anderson y sorprende el estupendo y variado reparto con el que cuenta, con nombres como Jon Hamm, Jessica Chastain, Rhona Mitra o Josh Lucas.

5/10
Mad Men (3ª temporada)

2009 | Mad Men (3ª Season) | Serie TV

Don Draper se entera accidentalmente de un secreto de la vida personal de Salvatore durante un viaje de negocios a Baltimore. Y Don tendrá que adaptarse a los cambios de la empresa, tras la llegada del nuevo responsable financiero, Lane Pryce, y su secretario, John Hooker, que imponen nuevos métodos de trabajo. Tercera entrega de la serie más premiada del momento, gracias a su mirada ácida al mundo empresarial y de la publicidad en los años 60, donde abundan los comportamientos egoístas que sólo consideran el bienestar personal. Se incorporan al elenco Jared Harris (Medidas extraordinarias) y Ryan Cartwright (Bones). Uno de los puntos de interés es el embarazo de Betty, el descubrimiento de cierto secreto de su esposo y la consiguiente crisis conyugal. También los cambios empresariales dan lugar a un desenlace que anuncia cambios importantes para la cuarta temporada.

6/10
Mad Men (2ª temporada)

2008 | Mad Men (2ª Season) | Serie TV

Segunda temporada de las andanzas en los 60 de los publicistas de Sterling Cooper Advertising, a cuyo equipo creativo se ha sumado una mujer, Peggy. Continúa la mirada vitriólica de Matthew Weiner a una época y unas personas que, bajo la fachada de ‘todo es perfecto’, ocultan un buen cúmulo de frustraciones. Así, van a acentuarse los problemas matrimoniales de Don y Betty, y un miembro del staff va a ‘salir del armario’. También están presentes elementos de la época, como la crisis de los misiles de Cuba. Esta apasionante segunda temporada logró hacerse con 10 nominaciones a los premios Emmy, entre ellos el de mejor serie dramática.

6/10
Ultimátum a la Tierra

2008 | The Day the Earth Stood Still

Ultimátum a la Tierra (1951) es uno de los grandes clásicos del cine de ciencia ficción. En su primera incursión en el género, Robert Wise advertía de los riesgos del peligro nuclear mediante la historia de un extraterrestre, Klaatu, que aterriza en Washington. Su misión, advertir de que si continúa la proliferación nuclear, los humanos se convertirán en una amenaza peligrosa y el resto de planetas se verán obligados a destruirles. El mensaje pacifista era tan sencillo como contundente. Ahora, el director Scott Derrickson, responsable de El exorcismo de Emily Rose, acomete la tarea de adaptar el film a los nuevos tiempos, y de hecho cambia el fondo nuclear por un mensaje ecológico. Keanu Reeves ha heredado el papel de Klaatu (Michael Rennie) en el original, que esta vez aterriza en Central Park, en pleno Nueva York, junto con Gort, un robot letal que le sirve de guardaespaldas, y que se desactiva con la orden ‘Klaatu barada nikto’. Herido por el ejército, Klaatu es transportado a un hospital, donde le reaniman. Tras advertir a los humanos de que van a ser eliminados, escapará del centro ayudado por Helen Benson, una científica viuda, y su hijo. Helen averigua que Klaatu está en la Tierra para evaluar si los humanos –que van a ser eliminados por destruir el planeta– tienen alguna posibilidad de cambiar, pero realmente no cree que sean capaces. Tras un inicio prometedor –la científica es reclutada con gran misterio junto con otros científicos, en unas secuencias que recuerdan muchísimo a Encuentros en la tercera fase–, lo cierto es que la historia se estanca tras la fuga del hospital. Derrickson se ha dejado seducir por las posibilidades de los modernos efectos especiales, y se decanta por mostrar grandes destrucciones, en detrimento de la historia. Quizás ha sido alentado por los productores, pues en algunos momentos parece que el objetivo es una exhibición de efectos al estilo de cintas catastrofistas como El día de mañana. Éstos no están a la altura del film de Roland Emmerich, pero son lo bastante eficaces. Tanto Jennifer Connelly como el jovencísimo Jaden Smith, hijo del Príncipe de Bel-Air, son bastante expresivos. Por contra, esta vez Keanu Reeves parece bastante perdido con su personaje. Se supone que Klaatu tiene una pinta amenazadora, aunque en realidad es un personaje con un fondo bondadoso. Hacia la mitad, la trama es un tanto confusa, y no se sabe exactamente cuáles son las verdaderas intenciones de Klaatu, lo que ha debido desconcertar bastante al protagonista de Matrix.

4/10
Los diez locos mandamientos

2007 | The Ten

Comedia de reparto coral con rostros conocidos, se divide en diez disparatados segmentos, que aunque dedicados a cada uno de los mandamientos, al final siempre acaban derivando al sexo. Que nadie espere reflexiones hondas en la línea del Decálogo del polaco Kieslowski, aquí lo que tenemos es un humor zafio a lo Judd Apatow, más que la línea estilo Monthy Python. Un narrador que sufre una crisis de pareja sirve de ligazón a las diez historias. Entre los actores se reconoce a Jessica Alba y a Winona Ryder.

3/10
Mad Men

2007 | Mad Men | Serie TV

Lo más importante son las ventas. Eso lo saben a la perfección en Sterling Cooper Advertising, una puntera empresa de publicidad. Primera temporada de esta original serie, creada por Matthew Weiner, que hace un retrato del día a día en una empresa de publicidad de los años 60, con sus manipulaciones, sus prejuicios sexuales, sus escándalos, etc. En aquella época se produjo un despegue de este sector y los creativos se convirtieron en estrellas de la noche a la mañana. Guiones trabajados y reparto desconocido.

6/10
Cuando éramos soldados

2002 | We Were Soldiers

Tras el revisionismo a que ha sido sometido el tratamiento fílmico de la Segunda Guerra Mundial (Salvar al soldado Ryan y La delgada línea roja sumaban, a la seguridad del cine de antaño de que se combatía por una causa justa, el a veces obviado horror de cualquier guerra), le toca el turno a la Guerra de Vietnam. Acostumbrados a personajes tarados, sobre los que pesan mil y un traumas, sorprende gratamente Cuando éramos soldados, una película que viene a recordar que el comportamiento heroico es posible en cualquier conflicto bélico. Incluso en aquél cuyas motivaciones de fondo son discutibles. El material perfecto para este nuevo punto de vista lo proporciona "We Were Soldiers Once… and Young", libro escrito al alimón por el teniente general ya retirado Harold G. Moore y el corresponsal de guerra Joseph L. Galloway. Ambos fueron protagonistas de una acción de guerra en la Zona de Rayos X, en el valle de Drang, y plasmaron sobre el papel su experiencia y la de los hombres con los que combatieron. Randall Wallace, guionista de Braveheart y Pearl Harbor, y que había dirigido la entretenida El hombre de la máscara de hierro, filma con aplomo su historia, y la insufla de un tono épico. Sin ocultar el horror –algunas escenas bélicas son sencillamente espeluznantes–, calan en la humanidad de sus compañeros, en su heroísmo cotidiano. Los soldados son personas normales, con familia, que rezan y aman, que se esfuerzan por vivir el espíritu de las viejas virtudes castrenses. Esto no quita para que haya muerte y destrucción por doquier (se menciona expresamente la masacre que sufrió el general Custer, como referencia), o momentos en que los nervios se rompen. Pero se evita el sadismo que se había convertido en “marca de la casa” del subgénero vietnamita. Humanizar no significa dulcificar o suavizar el infierno bélico. Es dar la “foto” completa.

6/10
Mad Men (6ª temporada)

2013 | Mad Men | Serie TV

Época de Navidad y Año Nuevo. Don Draper pasa unos días de asueto con Megan en la idílica Hawai, aunque sigue dando tumbos con sus interrogantes existenciales a cuestas, mientras su esposa goza de una fama relativa como actriz televisiva de una “soap opera”. Betty, la ex de Don, se encuentra con una contestataria hija adolescente, sigue con sobrepeso, y presta una inesperada atención a indigentes y desfavorecidos. Peggy sigue labrándose su prestigio de creativa en una nueva compañía. Y los compañeros de Don lucen a la moda patillazas, mientras pesa sin ser mencionado más que en pequeños cenáculos el reciente suicidio de Pryce, uno de los socios. Éstos son algunos de los hilos narrativos con que arranca la sexta temporada de Mad Men, la espléndida serie televisiva creada por Matthew Weiner, que explora en los 60 las andanzas de hombres y mujeres ligados a una agencia de publicidad neoyorquina. De nuevo destacan sus pulidos guiones con personajes muy bien trazados e interpretados, y la mirada desesperanzada a la condición humana, nunca nadie acaba de ser feliz y estar medianamente satisfecho moviéndose entre la mentira y el engaño, e incluso tras la máscara de cinismo –pensamos en Roger Sterling–, pueden saltar las lágrimas ante la caja con las herramientas de trabajo de un limpiabotas, momento magnífico que hace pensar sobre la vida y la muerte.

6/10
Mad Men (5ª temporada)

2012 | Mad Men | Serie TV

Quince premios Emmy y cuatro Globos de oro son suficiente garantía para asegurar que Mad Men es una de las series de prestigio. Su quinta temporada ofrece emociones fuertes, cambios bruscos y nuevos personajes que entran a formar parte del mundo de la agencia Sterling Cooper Draper & Pryce. El mundo de la publicidad visto desde sus orígenes como negocio en el Nueva York de los años 60, una época de grandes cambios sociales que la serie refleja a través de unos personajes complejos, ambiciosos, llenos de dudas, miedos y muchos problemas. El trabajo actoral es excelente, desde Jon Hamm, su atractivo protagonista, pasando por Elisabeth Moss, Christina Hendricks, January Jones y John Slattery, hasta la última incorporación, Jessica Paré. Un trabajo redondo para una serie redonda. Seguimos pues de nuevo a la agencia de publicidad de Sterling, Cooper, Draper & Pryce, de las más fuertes del mercado. En el día a día en la oficina, donde se lidia con exigentes clientes, buscando estrategias para conseguir ampliar mercado, creando los anuncios más innovadores e intentando arrebatar a su competencia parte del pastel, también existe la competencia interna. Los ejecutivos y los creativos son ambiciosos, y no dudan en pasar por encima de sus compañeros para conseguir nuevas cuentas o mejor imagen en la empresa. Don Draper, genio creativo y carismático, pretende olvidar su pasado. Su vida personal es un desastre, aunque en esta temporada le irá un poquito mejor. Acompañan a Don los conocidos Peggy Olson, su ex secretaria reconvertida en importante creativa, Joan Holloway, la voluptuosa jefa de secretarias, el entrañable Bert Cooper, el divertido Roger Sterling, y Peter Campbell, un joven ambicioso con ganas de crecer en la empresa. La temporada arranca con la recién estrenada maternidad de Joan y sus miedos a la hora de reincorporarse al trabajo, y la guerra de egos entre Campbell y Sterling.

8/10

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