Ha cruzado a nado el Canal de la Mancha, el Estrecho de Gibraltar y hasta demostró que podría haberse fugado de Alcatraz, al cubrir la distancia desde la isla de la famosa prisión hasta la bahía de San Francisco, con grilletes y sin protección contra el frío o los tiburones. David Meca está considerado uno de los grandes de la natación de larga distancia de todos los tiempos, y ha sido campeón del mundo en los Mundiales de Aguas Abiertas en Honolulu y Montreal. Pronto estará presente en la I Travesía a Nado isla de La Palma.
Resulta que el gran deportista tiene muy buen gusto para el cine. Eso explica que David Meca (Sabadell, 1974) haya ejercido como actor en diversas ocasiones, en la cinta de terror de Brian Yuzna Bajo aguas tranquilas, en la comedia Sitges-Nagasaki, y en uno de los habituales cameos de la saga del personaje más 'casposo' del cine español inventado por Santiago Segura, en Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal).
El nadador que acomete retos que ponen los pelos de punta escoge en primer lugar un clásico cuyo título le va al pelo: Con la muerte en los talones. Del film de Alfred Hitchcock con Cary Grant acosado por matones al ser confundido con otro destaca una secuencia en concreto. "Memorable la escena cómica en la galería de arte para evitar el protagonista ser apresado por los malos". Al parecer, no se cansa de la cinta. "La veo cada vez que la reponen en TV y me sigue atrapando. Una gran película".
No sorprende demasiado que los otros dos títulos favoritos de David Meca estén relacionados con el agua. Su segunda peli de cabecera sería El río de la vida, dirigida por Robert Redford, donde destaca la interpretación de Brad Pitt. "Muy creíble junto con Craig Sheffer, quien ha tenido después una carrera muy irregular". El deportista habla con pasión de esta "película costumbrista que relata las vicisitudes de una familia norteamericana en los años 20-30. Basada en la novela homónima de Norman Mclean".
Guarda un recuerdo memorable especialmente de la escena final "cuando Norman rememora su vida desde el río, pescando de nuevo con mosca". Y le impactaron sus pensamientos, entre los que resalta la frase "Estoy hechizado por las aguas". "Quizá como yo…", explica.
Y por último, el campeón mundial se decanta por Titanic, por razones muy personales. "En mi familia siempre hemos tenido debilidad por esta película, pues mi abuela siempre nos recordaba su fecha de nacimiento: el mismo día del hundimiento del Titanic, 14.04.1911". Califica el famoso título de James Cameron de "gran película", aunque queda la duda de si el final habría sido distinto en el caso de que el propio David Meca pululara por allí. "Quizá yo hubiera salvado a la chica", bromea con simpatía "y me la habría llevado nadando hasta la costa de Halifax o incluso a Nueva York".
