"La mayor discapacidad no es llevar una prótesis, sino el odio y el rencor", ha declarado Irene Villa, superviviente de un atentado de ETA, que supone todo un ejemplo de superación personal. Ha triunfado como esquiadora alpina paralímpica, ganando varias medallas de oro, y se licenció en Comunicación Audiovisual, Humanidades y Psicología. Colabora con diversos medios, como "La linterna", de COPE, donde transmite un cariño y optimismo que pocas personas logran irradiar.
Su último libro, "Nunca es demasiado tarde, princesa" (Espasa Narrativa) supone todo un ejemplo de su enorme vitalidad, pues se compone de siete historias entrecruzadas de personajes que tienen que enfrentarse a complicados retos.
En la misma línea, cuando habla de cine, elige fundamentalmente títulos que puedan dar un buen ejemplo a los espectadores. "Creo que las películas obligadas son las que nos ayudan a ver una realidad más humana, más bonita, más feliz. Aunque tengan su lado amargo". Así, se queda con las sobradamente conocidas El club de los poetas muertos y La vida es bella, pero también con El estudiante, un film mexicano quizás menos difundido en España, en torno a un jubilado que con todo en contra ingresa en la universidad, para cumplir su sueño de licenciarse en Literatura.
Pero además, Irene Villa demuestra tener gustos muy amplios. "También marcaron mucho mi adolescencia las del maestro del suspense, Alfred Hitchcock, y tres que no tienen nada que ver pero que habré visto mil veces Grease, Dirty Dancing y Ghost". Muy probablemente, la elección de estas últimas no sorprenderá a quienes tengan entre 30 y 40 años.
Guarda también un hueco en su corazón cinéfilo para el cine español. "Ya en la carrera me impresionó, enganchó y encantó Tesis, de Alejandro Amenábar. Creo incluso que es de mis preferidas, así como otras de Álex de la Iglesia".
También me encantó Lo imposible", explica. ¿Quizás por su retrato de la maternidad de la que ella misma presume continuamente con una enorme sonrisa? Cita a continuación a otra madre muy distinta, la madre Teresa, porque demuestra "que el amor lo puede todo". "Siempre ha sido mi gran referente, pero más aún desde que vi la gran película Teresa de Calcuta". Se refiere al film que cuenta con un gran trabajo de la actriz Olivia Hussey encarnando a la fundadora de las Misioneras de la Caridad.
Por último, demuestra estar bastante al día en estrenos cinematográficos. "La última que he visto es Invencible y salí atónita". Parece encantada con el film dirigido por Angelina Jolie. "Es brutal y las imágenes de los aviones de la guerra, insuperables, aunque habría ahorrado algo de sufrimiento tan explícito al protagonista", comenta. Y que conste que estos días, ha debido estar muy atareada, pues la Fundación Irene Villa ha donado 7.000 euros recaudados con la venta del bollo 'Flor de Dulce de Navidad", a la Asociación Síndrome de Down de Asturias.
