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In memoriam

Nominada al Oscar

Muere Ann Blyth, inolvidable hija de Joan Crawford en "Alma en suplicio", a los 97 años

La actriz y soprano estadounidense Ann Blyth, una de las últimas grandes estrellas vivas de la edad de oro de Hollywood, ha fallecido a los 98 años por causas naturales. Nominada al Óscar por su memorable interpretación de la despiadada Veda Pierce en “Alma en suplicio” (1945), junto a Joan Crawford, Ann Blyth desarrolló una carrera que combinó el melodrama, el musical y el cine histórico antes de retirarse prematuramente del cine a finales de los años cincuenta. Su muerte pone fin a una trayectoria ligada a algunos de los grandes estudios clásicos de Hollywood.

Muere Ann Blyth, inolvidable hija de Joan Crawford en "Alma en suplicio", a los 97 años

Nacida como Anne Marie Blyth el 16 de agosto de 1927 en Mount Kisco (Nueva York), creció en el Lower East Side de Manhattan tras el abandono de su padre. Desde muy pequeña mostró un talento extraordinario para el canto: con apenas seis años participaba en programas de radio recitando poesía y cantando, mientras recibía formación como soprano.

Su primer gran salto llegó en Broadway. En 1941, con solo 13 años, fue elegida por la dramaturga Lillian Hellman y el productor Herman Shumlin para interpretar a la hija del personaje de Paul Lukas en "Vigilia del Rin", obra que permaneció casi 400 funciones en cartel. Durante la gira nacional incluso tuvo ocasión de visitar la Casa Blanca y conocer al presidente Franklin D. Roosevelt.

En 1943 firmó contrato con Universal, que buscaba una joven soprano capaz de competir con su gran estrella musical, Deanna Durbin. Debutó en una serie de musicales ligeros, entre ellos Chip Off the Old Block, Babes on Swing Street, The Merry Monahans y Bowery to Broadway, varios de ellos junto a Donald O'Connor.

Sin embargo, el papel que cambiaría su vida llegó apenas un año después. En 1945, el director Michael Curtiz la eligió para interpretar a Veda Pierce, la hija ambiciosa, manipuladora y cruel de Joan Crawford en Alma en suplicio. La propia Joan Crawford quedó tan impresionada por la joven actriz durante las pruebas que insistió en actuar personalmente con ella frente a la cámara, un gesto muy poco habitual para una estrella de su categoría. Aquella decisión resultó decisiva.

La película se convirtió en un clásico absoluto del cine negro y del melodrama. Joan Crawford ganó el Óscar a la mejor actriz y Ann Blyth obtuvo una nominación como mejor actriz de reparto con apenas 17 años. Su interpretación fue tan celebrada que algunos críticos llegaron a afirmar que solo el inmenso magnetismo de Joan Crawford impedía que Ann Blyth "robara" completamente la película.

Pocos días después de terminar el rodaje de Alma en suplicio, sufrió un gravísimo accidente mientras descendía en trineo por una ladera helada cerca de Lake Arrowhead, en California. Se fracturó la espalda y pasó siete meses inmovilizada en un corsé de escayola, además de varios meses en silla de ruedas. Aun así, asistió a la ceremonia de los Óscar de 1946 con un vestido diseñado para ocultar el aparato ortopédico que aún debía llevar.

La recuperación fue larga, pero consiguió regresar a la gran pantalla.

Durante la segunda mitad de los años cuarenta alternó papeles dramáticos con producciones de aventuras y cine negro. Fue la esposa del personaje de Burt Lancaster en Forajidos de la prisión (1947), compartió protagonismo con William Powell en la fantasía romántica El señor Peabody y la sirena (948) y participó en títulos como Killer McCoy, Otra parte del bosque, Buenos días, Irlanda o Una vez más, cariño (Once More, My Darling).

Su magnífica voz de soprano la convirtió también en una figura habitual de los musicales de la MGM.

En El gran Caruso (1951) interpretó a Dorothy Caruso, esposa del célebre tenor encarnado por Mario Lanza, estrenando además la célebre canción "The Loveliest Night of the Year". Después llegarían Rose Marie, El príncipe estudiante (The Student Prince) y Kismet (1955), dirigida por Vincente Minnelli, una de las producciones musicales más espectaculares de la década.

En los años cincuenta también participó en producciones como La horda de oro (The Golden Horde), Jamás te olvidaré (I'll Never Forget You), Un minuto para cero (One Minute to Zero), El mundo en sus manos (The World in His Arms), Todos los hermanos eran valientes, El ladrón del rey y Calumnia.

En 1957 protagonizó dos biografías muy distintas: La historia de Buster Keaton, junto a Donald O'Connor, y La historia de Helen Morgan, donde dio vida a la célebre cantante alcohólica frente a Paul Newman.

Sorprendentemente, aquella sería su última película. Aunque estuvo entre las candidatas para protagonizar Las tres caras de Eva, papel que finalmente interpretó Joanne Woodward y le valió un Óscar, Ann Blyth decidió abandonar el cine.

Tras retirarse de Hollywood mantuvo una discreta actividad artística. Actuó en clubes de Las Vegas, participó en producciones teatrales y apareció ocasionalmente en televisión en series como Caravana (Wagon Train), La dimensión desconocida, El nombre del juego, Quincy, M.E. y Se ha escrito un crimen.

Durante los años setenta se hizo muy popular en Estados Unidos gracias a una serie de anuncios televisivos de los famosos pastelitos Hostess, que la dieron a conocer a una nueva generación.

En 1953 contrajo matrimonio con el obstetra James McNulty, hermano del cantante Dennis Day. La pareja permaneció unida durante 54 años, hasta el fallecimiento de James McNulty en 2007, y tuvo cinco hijos: Timothy, Maureen, Kathleen, Terence y Eileen.

Mientras muchas estrellas de su generación protagonizaron vidas turbulentas, Ann Blyth fue conocida por mantener una existencia tranquila, dedicada a su familia y alejada de los escándalos de Hollywood. 

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