mo señalaban los pronósticos, la cinta alemana “Toni Erdmann” ha sido la máxima triunfadora en los Premios del Cine Europeo.
La comedia ácida de tres horas de duración, en torno a un padre bromista y una hija amargada, de la realizadora Maren Ade hizo pleno, pues se llevó los cinco galardones a los que optaba: Película, dirección, guión, actor (Peter Simonischek), y actriz (Sandra Hüller), lo único que resultó sorprendente, pues desbancó a la imparable en todas las entregas de premios Isabelle Huppert, que pujaba por Elle.
La institución fundada por germanos, que tiene a uno, Wim Wenders, como presidente, cuyos compatriotas conforman la mayor parte de sus miembros, dejó que la española Julieta, de Pedro Almodóvar, se fuera de vacío, aunque optaba a tres reconocimientos, al igual que Javier Cámara, nominado por Truman. Había otra representación patria, en ese caso en largometraje de animación, Psiconautas (Los niños perdidos), de Alberto Vázquez y Pedro Rivero, desbancado por la coproducción franco-suiza La vida de Calabacín, de Claude Barras.
Fuocoammare (Fuego en el mar), escrito y dirigido por el italiano Gianfranco Rosi, sobre la crisis migratoria que vive la isla de Lampedusa, ganó el premio al mejor documental.
