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Biografía

Javier Cámara

Javier Cámara

53 años

Javier Cámara

Nació el 19 de Enero de 1967 en Albelda de Iregua, La Rioja, España

Premios: 2 Goya (más 1 premios)

El hombre talentoso

19 Octubre 2010

Cuenta siempre con el favor del público, que le conoce más por su registro cómico. Sin embargo, resulta especialmente solvente para los papeles dramáticos. Javier Cámara es uno de los actores españoles más populares del cine y la televisión.

Nacido el 19 de enero de 1967, en Albelda de Iregua (La Rioja), Javier Cámara Rodríguez empezó a interesarte por la interpretación durante sus años de secundaria, cuando conoció a un grupo de aficionados del Teatro Pobre, cuyo director, el profesor Fernando Gil, le recomendó ir a Madrid a estudiar en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD). Las pruebas eran duras y había muchos más aspirantes que plazas, pero él pasó la selección sin problemas. Para poder pagarse los estudios tuvo que trabajar como acomodador en el madrileño teatro Fígaro.

Empezó desde abajo, literalmente ‘sujetando una lanza’, ya que su primer trabajo fue como figurante en “El caballero de Olmedo”, de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, a las órdenes de Miguel Narros, uno de los ilustres de las tablas, que había escogido como protagonista a un joven actor que ya despuntaba: Carmelo Gómez. Por aquel entonces lo cierto es que Cámara no tenía mucha oportunidad de mostrar su talento en escena, ya que su aparición en la obra era anecdótica, pero era un hombre dicharachero, que llamaba la atención, y que cuando llegaba al teatro solía tocar el piano.

Tras varios años sin muchas perspectivas, hizo un casting para Rosa Rosae, de Fernando Colomo, que le escogió para un pequeño papel. Pero Colomo se percató de que no se le daba mal esto de actuar, por lo que le ofreció otro rol secundario en Alegre ma non troppo, y posteriormente protagonizar un ambicioso proyecto televisivo. “Uy, voy a hacer una serie en la que tengo bastante papel. Somos dos curas: Pajares y yo”, me comentó el propio Cámara en persona por aquella época. La serie se titulaba ¡Ay, Señor, Señor! y efectivamente, Cámara tenía tanto papel que se convirtió en un rostro popular. Después interpretaría personajes en las series Éste es mi barrio, Hostal Royal Manzanares y Periodistas.

En cine alcanzó el éxito como fiel compañero del protagonista en Torrente, el brazo tonto de la ley, que se convirtió en la película española más taquillera de todos los tiempos. Y aunque rodó títulos como Cuarteto de La Habana o Lucía y el sexo, su consagración a nivel popular le llegó con la serie Siete vidas.

Quizás su primer gran reto profesional fue interpretar a Benigno, enfermero enamorado de una paciente en coma, en Hable con ella, de Pedro Almodóvar, que apostó fuerte por él al darle el protagonismo del film. El manchego volvió a pensar en Cámara para un papel mucho más pequeño, en La mala educación, donde encarnaba a un travesti, pero llamaba mucho la atención, primero porque es un papel muy distinto a los anteriores, y porque en muy pocos planos es capaz de expresar que su personaje no ha tenido una vida fácil. Y es que aunque ha destacado en el campo de la comedia, a Cámara se le dan muy bien los personajes dramáticos, como ha demostrado encarnando al cocinero de La vida secreta de las palabras –otro papel breve, pero al que el actor lograba dotar de humanidad–.

Fue también un convincente Conde Duque de Olivares, el hombre más poderoso de España, en Alatriste, amigo de un director de cine en Ficción, un ex drogadicto que regresa a su hogar asturiano en La torre de Suso, y marido obligado por las circunstancias económicas a rodar películas porno con su esposa, Candela Peña, en Torremolinos 73. A Cámara suele acompañarle el éxito, como lo demuestran la serie Lex o las películas Los girasoles ciegos o Que se mueran los feos. Volverá a ponerse a las órdenes de Tom Fernández, director de La torre de Suso, en ¿Para qué sirve un oso?.

Goya
2016

Ganador de 1 premio

Goya
2014

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Concha de Plata al mejor actor Truman
Filmografía
Sentimental

2020 | Sentimental

Julio y Ana hace más de quince años que son pareja. Una pareja que ya no se mira ni se toca y que ha hecho del combate diario el lenguaje y la esencia de su relación. Esta noche Ana ha invitado a sus vecinos Salva y Laura. Una pareja más joven que ellos y que desde el primer día les acogió con mucha amabilidad y simpatía. Aunque sus “ruidos” se han convertido en una molestia para Julio y Ana...o quizás en un estímulo. Esta noche los vecinos serán causantes y víctimas de un tsunami con una inusual y sorprendente propuesta. Los cuatro no podrán evitar una velada excesiva y catártica.

Vamos Juan

2020 | Vamos Juan | Serie TV

Han pasado dos años desde que este ministro de agricultura tocara las más altas cimas del poder. Ahora, alejado de la actividad política, lleva una vida sencilla trabajando como profesor de biología en un instituto de Logroño. Sin embargo, ni su ambición política ni su vocación de servicio público se han apagado. Consciente de lo mucho que aún le queda por aportar, Juan Carrasco decide dar un paso adelante: reunir a su equipo de confianza, volver a Madrid y fundar un nuevo partido.

El olvido que seremos

2020 | El olvido que seremos

La trayectoria de Héctor Abad Gómez, médico y activista en pro de los derechos humanos, que asesinado en Medellín por los paramilitares el 25 de agosto de 1987.

The New Pope

2019 | The New Pope | Serie TV

Más de lo mismo. The New Pope confirma lo que ya se intuía en The Young Pope. Que el creador de ambas series papales, el italiano Paolo Sorrentino, tiene entre manos una única idea, que estira innecesariamente como un chicle, y que daba como máximo para una película. Una película que ya filmó años atrás con más modestia y talento un compatriota suyo, Nanni Moretti, con el título de Habemus Papam. El papa estadounidense Pío XIII, Lenny Belardo en la vida civil, está en coma, y no parece que vaya a salir de este estado. Lo que preocupa al todopoderoso secretario de estado, el cardenal Angelo Voiello, que piensa que el pontífice se está convirtiendo en objeto de idolatría, mientras no se afrontan problemas acuciantes, como el fundamentalismo islámico o los escándalos sexuales. Urge elegir un nuevo papa, y nadie mejor que él para acceder al puesto. Pero se encuentra con la oposición en el cónclave de otro papa latino con su misma cara, y al final es escogido alguien que se espera que sea un hombre de paja, pero que con el nombre de Francisco II, empieza a tomar medidas como la de regalar objetos valiosos a los pobres y acoger refugiados en el Vaticano. Comienza una nueva intriga para colocar en la sede papal al británico sir John Brannox, admirador del cardenal Newman, y que acabará accediendo a la sede papal con el nombre de Juan Pablo III. Con The New Pope, Paolo Sorrentino acaba hundiéndose en las aguas de las más inane vacuidad. Se suceden las escenas de corte surrealista e irreverente, con impostado tono envarado y solemne, subiendo el tono erótico de las relaciones de monjas y curas, empujados por la pasión y el tirón sensual. A veces uno tiene la sensación de que el creador y director de la serie se limita a hilar una colección de chistes tontos –la huelga de las monjas y su encierro en la capilla Sixtina, los padres de Brannox en silla de ruedas y con respirador, el fantasma de Pío XIII pululando por ahí, los monjes franciscanos asaltando los desvanes del Vaticano...–, mientras da rienda suelta a su vocación de esteta, con escenarios suntuosos y vistosas vestiduras eclesiásticas. En The Young Pope aún colaba la idea de que, entre bromas y veras, Sorrentino hablaba de la angustia existencial del ser humano, que se agarra como a un clavo ardiendo a un sistema de creencias, a la fe cristiana. Aquí la mirada a la fe está vacía de contenido, el italiano no tiene ni idea ni quién es Jesús, ni de qué va eso de rezar. Y por supuesto, el papel de obispos, cardenales y pape se ve como simple ejercicio de poder, nunca como verdadero servicio a los fieles, grandes ausentes de esta propuesta. Incluso los actores parecen moverse con desconcierto irónico en sus interpretaciones, especialmente John Malkovich y Cécile de France, esta última luciendo con frecuencia una sonrisita que vale más que mil palabras.

4/10
Vota Juan

2019 | Vota Juan | Serie TV

Juan Carrasco, ministro de Cultura marginado por su propio gobierno, descubre que su guardaespaldas y chófer tiene información privilegiada: se ha enterado por sus compañeros que trabajan para el presidente del gobierno de que éste no se presentará a la reelección, por la enfermedad que sufre su esposa. Como el dato no ha salido a la luz pública, Carrasco pondrá en marcha un astuto plan, con ayuda de su jefa de gabinete, su jefa de prensa y su asesor personal, para ganar las primarias de su partido. Diego San José, que ha sabido quitarle hierro al independentismo y al terrorismo, como guionista de Ocho apellidos vascos y Fe de etarras, aborda en esta serie –que ha creado con Juan Cavestany, responsable de Dispongo de barcos– la cuestión política, tema bastante tabú hasta el momento para la ficción televisiva nacional, incluso para el cine, hasta la llegada de El reino, pues todo indica que los productores temían ofender a unos u otros. El producto resulta bastante meritorio, pues pone el dedo en la llaga de las miserias humanas, sin referencias que permitan asociar a los personajes a uno u otro partido; es más, se da a entender que para los individuos sin escrúpulos lo de menos es su filiación, ya que les trae al fresco cualquier ideología o deseo de ayudar mínimamente a los ciudadanos. Tiene un nivel muy superior al de las telecomedias nacionales, pues para empezar los capítulos duran media hora, no se eternizan obligando a meter subtramas totalmente innecesarias, como ocurría hasta ahora. No existe ningún miedo a entrar en terrenos dramáticos, y tiene una elegancia que retrotrae a las grandes producciones británicas, como Sí, señor ministro. Javier Cámara, de racha en la pequeña pantalla, pues encadena el rodaje de esta cinta con el de Narcos y The Young Pope, crea aquí un Juan Carrasco memorable, espejo de todo lo malo de los políticos, y está muy bien acompañado por María Pujalte, directora de comunicación y socia en la conspiración que a ratos parece una versión hispana de la Claire Underwood de House of Cards, o Joaquín Climent, el duro enlace del protagonista con La Moncloa, que da pie a las mejores escenas de la serie.

6/10
Ola de crímenes

2018 | Ola de crímenes

Película vertebrada en torno a la confesión de Leyre a un sacerdote de los crímenes que han ocurrido a su alrededor, con ocasión de la visita de su ex Cosme, corrupto empresario, que viene a su casa con intención de desahuciarles a ella y a su hijo adolescente Asier. Éste acaba matando al progenitor, y el intento de ocultar el crimen lleva a un encadenado de más muertes violentas, que parece no tener fin. Sorprende ver a la directora Gracia Querejeta embarcada con el guionista Luis Marías en esta insulsa comedia negra. La colaboración resulta completamente fallida, la película está pidiendo a gritos un alocado ritmo dinámico, pero a cambio entrega un conjunto de sinsordadas sin chispa, que no logran arrancar apenas la sonrisa. Lo mejor del film es Maribel Verdú, que inasequible al desaliento, trata de imprimir gracia a su personaje. Peor paradas salen las compañeras femeninas de reparto, Juana Acosta y Paula Echevarría no tienen las pobrecitas nada que hacer. Mientras que a los dos actores adolescentes, Asier Ricarte y Miguel Bernardeau, les tocan unos personajes bobos, el segundo resulta especialmente soso como chaval guaperas con las hormonas disparadas por la atracción que siente por la mamá de su amigo, hasta dos veces repiten la misma gracieta zafia a cuento de su incontinencia. Los otros actores masculinos de más peso son puros comparsas, Raúl Arévalo, Javier Cámara, Antonio Resines y Luis Tosar, en este último resulta especialmente patética su intervención de apenas cinco líneas, en que escuchamos salir de su boca cerca de una docena de veces la palabra "cojones".

3/10
El milagro

2018 | Il miracolo | Serie TV

La policía descubre en casa de un capo de la mafia una estatuilla de la virgen María que llora sangre. El fenómeno se produce, además, en una Italia convulsa, a punto de decidir su futuro dentro de la Unión Europea a través de un referéndum. A partir de aquí, Iglesia y Estado miden sus fuerzas ante un misterio que podría tener una explicación mucho más terrenal de lo que parece, y que obligará a los protagonistas a cuestionarse personalmente quiénes son y cuáles son sus principios, dejando de lado las razones científicas.

Es por tu bien

2017 | Es por tu bien

Arturo vive uno de los mejores días de su vida, pues su hija, que ha seguido sus pasos como abogada, se casa con uno de sus subordinados del bufete, el chico ideal. Pronto llegarán los ansiados nietos, que heredarán la fortuna tejida poco a poco con esfuerzo. Pero ella le deja plantado en el último momento por un joven antisistema que, para colmo de males, no quiere tener descendencia. Sus cuñados, Poli y Chus tienen el mismo problema, pues sus pequeñas han iniciado relaciones poco recomendables, con un “nini”, y… ¿un fotógrafo? El trío decide unir fuerzas para librarse de los novios indeseados. Nueva comedia de Telecinco Cinema pensada muy en la línea de su descomunal éxito Ocho apellidos vascos, con resultados artísticos similares. También se explotan con humor sano las diferencias entre españoles, pero aquí en lugar de las provinciales, las intergeneracionales, y si aquella se inspiraba en Bienvenidos al norte, ésta parece fijarse en Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?, otro film francés. El guión de Manuel Burque, coautor de Requisitos para ser una persona normal, y Josep Gatell, responsable de textos para los programas de José Mota y Andreu Buenafuente, está cuidado al milímetro para retratar a personajes muy representativos de la mayoría de ciudadanos del país, con cierta saña, pero amabilidad de fondo, pues subyace el mensaje de que a la familia se tiene que aprender a quererla, a pesar de cualquier cosa, y como anticipa el título, además se habla de la inconveniencia de la sobreprotección de los retoños. Ambos libretistas, que también aparecen interpretando pequeños papeles, se las arreglan para incorporar hallazgos que funcionan bastante bien durante todo el metraje. De esta forma poco importa que la realización de Carlos Therón (Fuga de cerebros 2) sea más bien plana. O que José Coronado, Javier Cámara y Roberto Álamo se pasen tres pueblos con sus imitaciones de respectivamente Arturo Fernández, José Luis López Vázquez y Álvaro de Luna, en consonancia con el resto del reparto, en líneas generales un poco exagerado. Se podría usar de hecho el eslogan, le devolvemos el dinero si es usted compatriota y no se ríe sintiéndose identificado con ningún personaje o discusión sobre Venezuela. Diseñada para el éxito, merece tenerlo, porque en las comidas familiares por unos días no se hablará de política, sino de esta película.

6/10
Narcos (3ª temporada)

2017 | Narcos | Serie TV

1993. Aunque Pablo Escobar ha caído, el narcotráfico sigue más vivo que nunca en Colombia, a través de la actividad del Cartel de Cali, dirigida con mano férrea y exquisitas maneras empresariales por Gilberto Orejuela y los hermanos Rodríguez. Aunque tan criminales y desalmados como Escobar en el manejo de la cocaína, su estilo es diferente, de hecho se les conoce como "los caballeros de Cali", pues evitan que la violencia que practican tenga demasiada exposición, lo suyo son los negocios. Tan es así que han llegado a una suerte de acuerdo con la recientemente empezada presidencia de Bill Clinton para desmantelar su imperio en un plazo de seis meses, lo que les garantizaría una condena carcelaria mínima, y un placentero retiro con la fortuna que han amasado, que todavía puede adquirir un tamaño mayor en el tiempo que les queda. Pero a los hombres de la ley, como el agente de la DEA Javier Peña, que fue decisivo para la caída de Escobar, no les caen en gracia estos tejemanejes, se les escapa la política de altos vuelos que ve indeseable que los narcos financien a las FARC, los guerrilleros que combanten a las autoridades democráticas de Colombia. Y tratan de aprovechar esos seis meses en que Gilberto y compañía son fugitivos de la justicia. Una vez desaparecido de Narcos el carismático personaje de Pablo Escobar, cabía pensar que sus creadores Carlo Bernard, Chris Brancato y Doug Miro se encontraran más limitados. Pero saben mantener un ritmo narrativo excelente y despertar el interés por la nueva organización, que ya competía con la de Medellín en las otras temporadas, y por los criminales que pululan en ella, algunos ya conocidos como el homosexual Pacho, interpretado Alberto Amman, otros recién incorporados como el eficaz contable interpretado por Javier Cámara, o el experto en seguridad que desea dejar atrás su servicio a los mafiosos. La idea de algún modo es jugar con la "clase" de estos personajes, aunque basta una mirada mínimamente atenta para detectar la misma depravación e inmoralidad, por ejemplo con la poligamia festiva de Gilberto. Como ocurrió en las otras temporadas, se está atento también a los que están del lado de la ley, aquí con la voz en off de Peña, muy bien interpretado nuevamente por Pedro Pascal, donde no faltan los tipos de dudosa moral en el ejército colombiano o en la CIA. Aunque no se escatima el sexo y la violencia, claramente hay más contención en estos episodios, en coherencia con la "elegancia" de los narcotraficantes de Cali.

6/10
Fe de etarras

2017 | Fe de etarras

Comedia para Netflix de Borja Cobeaga con guión de Diego San José, que se arriesga a hacer risas con el tema del terrorismo de ETA, cuestión de alta hipersensibilidad, todo resulta aún muy cercano, con heridas todavía no cicatrizadas del todo. Los responsables del film, son lo bastante conocedores de la realidad de su tierra, y tienen la suficiente elegancia y sentido común para guardar cierto equilibrio, pero en este caso moverse en el filo de la navaja es muy complicado. Su película describe la espera de un comando etarra para cometer un atentado en una innombrada ciudad de provincias, y entretanto deben aparentar normalidad con los vecinos, en plena efervescencia del Mundial de Fútbol de Sudáfrica, donde inesperadamente España está haciendo un buen papel. La película, de actores muy graciosos, Javier Cámara, Julián López, Miren Ibarguren, Gorka Otxoa, contiene algunos buenos gags desternillantes, en el fondo los que más se alejan de ETA y se acercan al humor de Ocho apellidos vascos. El final, humor negro, deja un poco perplejo y se presta a diversas interpretaciones, pero se diría que es el modo de expresar el rechazo de la violencia y el asesinato para defender las ideas que pueda tener uno sobre el País Vasco.

6/10
La reina de España

2016 | La reina de España

Dieciocho años después, cabía esperar que La niña de tus ojos hubiera alcanzado la mayoría de edad, que una cinta ocurrente aunque discreta, hubiera crecido en risas y sana memoria histórica con La reina de España. Pero no, esta secuela nuevamente dirigida por Fernando Trueba, con gran parte del reparto del film original, cine dentro del cine donde los rodajes en la Alemania nazi dan paso a las superproducciones americanas en la España de Franco, resulta decididamente fallida, un querer y no poder. En parte puede haberle pesado a Trueba firmar el guión en solitario, no contar con el apoyo de su entonces coguionista Rafael Azcona. Macarena Granada se ha convertido en una gran actriz de Hollywood, con Oscar incluido y la adjudicación de numerosos romances además de un matrimonio de un año de duración que remeda el de Sara Montiel con Anthony Mann. Y la España de Franco, en los años 50, quiere estrechar lazos con Estados Unidos, lo que propicia facilidades financieras para filmar una gran superproducción en inglés, pero patriótica, pues se trata nada menos que de contar la historia de Isabel la Católica, un papel ideal para Macarena, que estará a las órdenes de un legendario director. Al mismo tiempo regresa del extranjero Blas Fontiveros, director de cine y antiguo amor de Macarena, al que todo el mundo daba por muerto. Hasta el punto de que su esposa, supuesta viuda, se ha casado con un pez gordo del régimen. Éste quiere que todo siga igual, así que con nocturnidad y alevosía, la policía franquista lo detiene y le lleva a realizar trabajos forzados en el Valle de los Caídos, donde la idea es que tenga "un accidente". Por supuesto, sus viejos compañeros de fatigas fílmicas intentarán el rescate. La idea podía tener gracia, con amable mirada nostálgica a un tiempo irrepetible, pero no la tiene. El director y guionista no da con el timing alocado que exigiría una comedia de estas características, además de que los mimbres de la trama son muy, muy endebles, con bromas hetero y homosexuales sonrojantes, más el cansinismo del director borrachín y senil, o el maquinista macizo del que se enamora la diva. La idea de planear la fuga de Fontiveros tampoco resulta convincente. Y malgastar los veinte primeros minutos de la cinta en la sorpresa que se llevan unos y otros de que su amigo Fontiveros está vivo resulta un error colosal. Algunas ideas –Macarena sorprendida por lo nefasta que era la reina Isabel, o su penita porque su padre murió en las cárceles del Caudillo– están metidas de clavo, no fluyen con naturalidad, les pesa su pequeña carga ideológica, en la que por fortuna no se insiste demasiado. Hasta algunos cabos quedan demasiado sueltos. De modo que sólo una mirada indulgente ayuda a ver la película, seguir a un plantel de buenos actores, aunque demasiado numeroso, lo que lleva a la dispersión. Resulta curioso decirlo, pero el mejor momento del film, casi mágico, asoma al final, cuando ya es demasiado tarde, con un Francisco Franco interpretado de maravilla por Carlos Areces.

4/10
The Young Pope

2016 | The Young Pope | Serie TV

Mirada personalísima del italiano Paolo Sorrentino a las bambalinas del Vaticano y la Iglesia Católica en forma de miniserie. Arranca con el recién elegido Papa Pío XIII, el joven estadounidense Lenny Belardo, cuyas intenciones para el nuevo pontificado son un enigma, se aguarda con expectación su primera alocución desde el balcón de San Pedro, que de momento ha diferido. De hecho el primer doble episodio está enmarcado por dicho discurso, pues arranca con él como parte de una pesadilla del Papa, y termina con la pronunciación real de dicho discurso. Entremedias seguimos a un Papa de modos decididamente diferentes, fumador y amante de la cherry coke, que rompe el saque al cardenal secretario de estado ignorando sus consejos y trayendo junto a sí a la monja que le educó de niño, cuando era huérfano y ella ejerció un papel casi materno. La serie encaja bien en el personal universo de Sorrentino, un esteta nato que cuida siempre de modo sorprendente todo lo formal, visual y sonoro, abordando cuestiones serias, el sentido de la existencia, la búsqueda de la felicidad, el anhelo de amor, con una mirada irónica con tintes surrealistas. Parece evidente que el cineasta italiano no tiene fe, no exhibe desde luego maneras de católico de comunión diaria, pero sí se encuentra fascinado por el papel espiritual de la Iglesia y guardián de ciertos valores, a menudo a contracorriente de modas. Y se sumerge en la paradoja de lo bello y bondadoso que hay en la Iglesia, que conviviría con luchas de poder, escándalos y comportamientos hipócritas. Se diría que hay un esfuerzo sincero por explorar lo que no entiende, pero no deja de ser la suya una mirada mundana, algo superficial, con un afán de provocación demasiado forzado, inspirado en algunos escándalos que han minado el multisecular prestigio de la Iglesia. El director ignora quién es Jesús o qué son los sacramentos, algo que no dejará de observar el espectador creyente. Sorrentino tiene junto a sí a un atractivo reparto internacional encabezado por Jude Law, pero pesa una sensación de artificial pose, el juego de la contradicción vuelve una y otra vez, componiendo así un entramado argumental que reposa sobre arenas movedizas. Quizá es el deseo del cineasta, hablar desde la modernidad de lo vano que resulta buscar seguridades de fe, doctrinales, en las personas, para decir una y otra vez "no sabemos", nos movemos en un misterio donde tal vez haya un Dios, pero donde la angustia no nos deja en paz ni un segundo. Y para sobrellevar tan sombrío panorama, apenas puede ofrecer algo más que un humor un tanto socarrón, con una puesta en escena que no deja de rendir todo el tiempo una especie de muda admiración a la liturgia católica, más mil intrigas que parecen insistir en la pequeñez y mediocridad del ser humano.

6/10
El tiempo de los monstruos

2016 | El tiempo de los monstruos

Víctor, que afirma ser autor de películas sin estrenar, reúne en una lujosa mansión de su esposa, la millonaria Clara, a sus colaboradores habituales, con objeto de rodar una más. Se trata de Raúl, el guionista, que viene con su esposa, una dibujante en crisis creativa, Andrea, la primera actriz, acompañada de su pareja, Raúl, mecánico dentista, y Fabián y Marta, miembros del servicio. Sin embargo, no se usan cámaras ni nada de equipo, y lo que idea el realizador con su libretista, parece hacerse realidad. Y existe otro grupo de cineastas que les observa desde otro punto del inmueble… Primer largometraje en solitario de Félix Sabroso, tras el fallecimiento en febrero de 2014 de Dunia Ayaso, su pareja, y compañera en las tareas de realización, con quien había empezado a idear este proyecto, su regreso conjunto al cine tras La isla interior, de 2009. Presenta variopintos personajes, bien interpretados por norma general, que luchan por no encasillarse en la vida, cual personajes de ficción que no podrían salirse del guión establecido. Sin embargo, no resulta fácil entender las conexiones entre la vida real y el cine que el realizador quiere establecer, y gran parte de los diálogos resultan pedantes, muy poco naturales, y en el fondo vacíos. No parece asequible ni mucho menos para parte del público, pues su juego no queda muy claro. Y faltan risas donde se supone que las debe haber. Además de incluir numerosas referencias fílmicas que van desde La cena de los idiotas a Buscando a Nemo, se trata de imitar el tono surrealista de Luis Buñuel, mencionando expresamente El ángel exterminador. Pero esto acaba siendo un error, por lo mismo por lo que todos los homenajes al personalísimo aragonés naufragan: no se puede imitar.

4/10
Perdiendo el norte

2015 | Perdiendo el norte

Hugo, economista, y su amigo Braulio, científico, cuentan con una excelente formación universitaria, pero no consiguen trabajo en España. Inspirados por un emigrante que ha triunfado en Alemania, que aparece en un programa televisivo, deciden probar fortuna en Berlín, donde sobrevivir no será tan sencillo como creían. El aragonés Nacho G. Velilla escribe y dirige su tercer largometraje, que no se aporta mucho del sendero marcado por los otros dos, Que se mueran los feos y Fuera de carta. Este nuevo trabajo parece por momentos una revisión de Vente a Alemania, Pepe, de 1971, adaptada a los nuevos tiempos, en la que el gran José Sacristán, que aparece como secundario, tiene un personaje que casi podría ser el que encarnó en aquella, muchos años después. Perdiendo el norte aparenta buenas intenciones; en su arranque parece que quiere denunciar la complicada situación para los jóvenes universitarios sin perspectivas laborales, que se ven obligados a emigrar. Pero rápidamente queda claro que Velilla sólo pretende un divertimento menor, con un humor facilón y en muchos casos previsible o soez, que acaba resultando excesivamente superficial. No es un absoluto desastre gracias a la espontaneidad y dominio del género de los actores, todos ellos muy bien escogidos, desde los protagonistas (Yon González, Blanca Suárez y Javier Cámara) hasta los secundarios, donde repiten actores asociados a la filmografía del realizador, como el citado Cámara y Carmen Machi. Paradójicamente el único error de casting consiste en haber fichado al mencionado Sacristán, tan por encima del resto que hasta les deja en evidencia. Por sí solo eleva claramente a otro nivel las secuencias en las que aparece, que también introducen unas agradecibles notas dramáticas.

4/10
Truman

2015 | Truman

Truman podría haberse titulado también Días contados, aunque ese título ya lo utilizó Imanol Uribe. Porque cuatro, ni uno más ni uno menos, son los días que va a pasar en Madrid Tomás, que aunque afincado en Canadá con su familia, emprende viaje para acompañar a su amigo Julián, actor argentino que padece un cáncer terminal. Separado y con un hijo universitario, Julián cuenta con la compañía de su fiel perro Truman, a quien piensa que hay que buscarle dueño para cuando él no esté, pues ya no le queda mucho tiempo. Cesc Gay dirige y coescribe con su guionista habitual, Tomàs Aragay, un drama muy humano sostenido por la columna vertebral de la amistad, el gran tema, y punteado de pasajes con humor que suavizan el duro e inevitable trance de la muerte. Así, gracias a la ayuda inestimable de dos grandísimos actores, Javier Cámara y Ricardo Darín, van asomando con agilidad los miedos, las despedidas, los preparativos, servidos en un ramillete de emotivas escenas muy trabajadas, alguna tan lograda como la del que se presume un incómodo encuentro con quien tendría motivos para insultar o al menos ignorar a Julián, y que toma en cambio otros derroteros. De modo que la cinta llega al corazón, tiene eso tan buscado por las películas que es "capacidad para conectar con el espectador". En una sociedad que ha perdido en gran medida el sentido de la trascendencia, puede no extrañar la falta de hondura en las consideraciones sobre la otra vida, sólo levemente apuntadas al hablar del deseo de reencontrarse con los seres queridos ya fallecidos. Al final lo que se aprecia sobre todo es el apoyo humano e inmediato de los amigos, un estar ahí amablemente y sin quejas, a veces con un silencio bien elocuente. Los personajes no son perfectos, sobrellevar esa muerte les cuesta, e incluso expresar la no-conformidad con alguna decisión, por una mezcla de miedo y respeto, a veces mal entendido, a la libertad del otro. Algo que se nota cuando se sugiere que podría aquella llegar a ser una situación insoportable, indigna de ser vivida, cuando la enfermedad incapacite para valerse por uno mismo. Se pone así en valor supremo el ejercicio de la libertad, sea cual sea su objeto, prestando menos atención al sentido del bien y del mal. El sufrimiento de los seres queridos es sugerido con la obra que Julián está representando en los escenarios, “Las amistades peligrosas”, subtexto nada inocente que recuerda que ser amigo de los amigos implica amar y sufrir.

6/10
Ayer no termina nunca

2013 | Ayer no termina nunca

2017. Europa es un caos, y la crisis sigue golpeando con enorme dureza a España. Una pareja que lleva 5 años sin verse se reencuentra en un lugar apartado, una especie de nave industrial, la excusa es firmar unos papeles de no se sabe qué... Las heridas que propiciaron la ruptura matrimonial se reabren, surgen los reproches y los interrogantes existenciales acerca de si vale la pena vivir el día a día, tal como se sienten ambos, náufragos arrojados por el mar de la vida a situaciones insoportables. Hay que reconocer valor a Isabel Coixet, directora y guionista, y a sus productores. El esfuerzo es notable para contar una historia sobre una crisis personal que tiene el telón de fondo de la otra crisis, la económica, aunque tal vez ambas estén más imbricadas de lo que parece. Se supone, porque la realidad es que lo que se cuenta podía ocurrir y desgarrar con o sin ese telón de fondo. Dos actores, largas parrafadas, sin concesiones que hagan la experiencia del visionado de la película más llevadera, configuran la propuesta de una cinta que, en presupuesto, también parece acorde con los tiempos de penuria económica. Ayer no termina nunca podía ser una obra de teatro. Pero Coixet ha organizado su historia con ciertas coordenadas cinematográficas, la más visible los insertos en blanco y negro en una cueva, para mostrar los pensamientos no expresados verbalmente por los protagonistas. Hay también algo de cámara en mano, y cierta intención de lograr que la película aplaste al espectador, al igual que la vida puede aplastarle, hasta lograr algo lo más parecido posible a una catarsis, dentro de lo que cabe. Y pese a todo... La sensación es de una historia alargada en exceso, demasiado plúmbea, aunque la grisura y el cansinismo sean hasta cierto punto conscientes. Sobra verborrea victimista, aunque sea para evidenciar la falta de recursos en los personajes para sobreponerse a lo que les sucede. Mucho marear la perdiz, variaciones sobre el mismo tema no demasiado brillantes, dosificación de la poca información que se nos va a dar sobre la tragedia de la pareja. Los actores, Javier Cámara y Candela Peña están bien, intentan aguantar el tipo e imprimir algo de emoción a los pasajes que la demandan.

4/10
Vivir es fácil con los ojos cerrados

2013 | Vivir es fácil con los ojos cerrados

Vivir con los ojos cerrados de David Trueba transcurre en 1966. La cinta rezuma nostalgia, más allá de los nubarrones que se apuntan por la situación política, donde el director y guionista es capaz de sutileza -las ventanas abiertas en el coche para limpiar la atmósfera contaminada por un puro- y de tosquedad -la foto de Franco donde un chaval limpia sus manos grasientas-. Hay muchos elementos reconocibles para quien haya vivido la época y alrededores -las familias numerosas, el peluquero que viene a cortar el pelo a casa, el rigor educativo en casa y en el colegio...-, traspasados de evocación romántica, y sin acritud en los pasajes, pocos, con aristas. Dice Trueba que se inspira en la canción de John Lennon que da título a la película, pero también parece una adaptación de la canción emblemática de la transición, “libertad, libertad, sin ira libertad, guárdate tu miedo y tu ira”. Con buen rollito. La idea es hablar de anhelos de libertad, con la juventud que necesita respirar, y los mayores que han asumido el estado de las cosas tras una guerra. Un poco Cuéntame cómo pasó, vaya. La cinta sigue a Antonio, un profesor de inglés, que enseña el idioma a sus alumnos con las letras de las canciones de su admirado John Lennon. Sabedor de que el mítico cantante de los Beatles está en España rodando una película mientras afronta cierta crisis personal, decide viajar hasta Almería, y en el camino recogerá primero a una joven de veinte años, Belén, que espera un niño, y que ha huido del lugar donde debía dar a luz lejos de las miradas de sus conocidos; y luego a Juanjo, joven de 16 años, el mayor de 6 hermanos, hijo de un “gris”, que tras la última pelotera con su padre también se ha dado la fuga. Vivir es fácil con los ojos cerrados desprende encanto en gran parte gracias al trabajo de Javier Cámara, pues su Antonio, maestro sobre todo en humanidad, está lleno de matices y te lo crees. El modo en que afronta las diversas situaciones de su periplo, y el modo en que sabe tratar a los chicos, es sencillamente sensacional. Trueba le ha dado un magnífico personaje. La recién llegada Natalia de Molina es carne de cañón para ser nominada al Goya a la mejor actriz revelación, la chica tiene frescura, recuerda a María Valverde. Precisamente Francesc Colomer, más soso, ganó ese premio en su momento por Pan negro. Los secundarios tienen gracia, incluso los simples figurantes, véase el conserje del “hotel”. Pensando en los Beatles, es mucho mejor el trabajo de David Trueba que el de Manuel Gómez Pereira en El amor perjudica seriamente la salud, también inspirado nostálgicamente en los Beatles. Lo que no significa que sea perfecto, el film podía haber sido mejor pulido, y pierde parte de su inocencia encantadora con el modo en que evoluciona la relación de Belén y Juanjo. Quiere ser delicado Trueba, pero no hay color entre la escenas de Molina y Cámara, y la que viene a continuación entre ella y Colomer.

5/10
La vida inesperada

2013 | La vida inesperada

Un guión original de Elvira Lindo, inspirado claramente en sus experiencias neoyorquinas. Sigue sobre todo a dos personajes. Juanito, que vino a la Gran Manzana persiguiendo su sueño de ser actor, pero que debe ganarse la vida dando clases de cocina española. Y su primo Jorge, inversor de postín a punto de contraer matrimonio, que ha venido a pasar una temporada indeterminada con él, y que en el fondo no está muy seguro del rumbo que ha impreso a su vida. La experiencia compartida de estar en un país distinto al propio, las posibilidades amorosas y profesionales, conformarán la “vida inesperada” a que alude el título. El film dirigido por Jorge Torregrossa –director de Fin y numerosos capítulos de series televisivas– trata sobre todo de captar esa atmósfera del pez navegando en nuevas aguas en las que puede surgir cualquier cosa, y ello con el característico costumbrismo y sentido del humor de Elvira Lindo. El resultado es desigual, porque si bien hay escenas muy auténticas y con gracia –las conversaciones con la madre vía Skipe–, la foto en su conjunto se diría “movida” o “borrosa”, en tal sentido responde bien a una sociedad de pensamiento “líquido”, poca segura de sus valores, si es que los tiene, donde todo se reduce a cierto buen “rollito”, a sentimientos epidérmicos que vienen y van. Todo dentro del esfuerzo por madurar y situarse en la vida, y reconocer las propias cualidades para seguir adelante. En cualquier caso La vida inesperada es una cinta de agradable visionado, con buenos trabajos de Javier Cámara y Raúl Arévalo.  

5/10
Una pistola en cada mano

2012 | Una pistola en cada mano

El siempre interesante realizador barcelonés Cesc Gay (En la ciudad, Ficción) estructura su sexto film, Una pistola en cada mano, como una sucesión de encuentros de dos personajes distintos por escena, en diferentes localizaciones de su ciudad natal. De nuevo describe a urbanitas representativos de la España actual, con la diferencia de que éstos han ido madurando, como el propio realizador, y ahora andan en torno a la cuarentena. Una pistola en cada mano se compone de varios segmentos, que finalmente se unen. J., que no se siente feliz a pesar de tenerlo todo, se encuentra casualmente con E., que por problemas económicos se ha visto obligado a volver con sus padres. S. lleva a su hijo a casa de su ex mujer, a la que no ha olvidado un par de años después del divorcio. Mientras persigue a su esposa a la que supone infiel, G. se reencuentra con un conocido, L., que pasea a su perro. A pesar de que está casado, P. intenta llevarse a la cama a Mamen, una compañera de trabajo. Durante un breve trayecto en coche, María mantiene una conversación sin tapujos sobre sus intimidades matrimoniales con el marido de su mejor amiga, Sara, que a su vez les espera con el cónyuge de ella. Gay reflexiona sobre el dolor que causa la infidelidad, el desconcierto que provoca la ruptura familiar, la soledad, y otros temas que en mayor o menor medida han ido apareciendo en su cine, centrándose sobre todo en los personajes masculinos, aunque uno de los temas más recurridos sea la dificultad de éstos para comprenderlas a ellas. El título, Una pistola en cada mano, es una referencia simbólica a las dificultades del individuo para mantenerse fiel y 'atender a un único arma'. El lujoso reparto reúne casi por completo a los más destacados intérpretes de mediana edad del cine en español (con Javier Bardem, Sergi López y Carmelo Gómez estarían prácticamente todos). Aunque se nota la mano del realizador en la dirección de actores, su gran especialidad, no todos están a la misma altura, lo que provoca cierta descompensación en los diferentes tramos de los que consta Una pistola en cada mano. Una vez más, Cesc Gay se asegura de rodar con cámara, Javier Cámara, impresionante como ex marido desesperado en el que quizás sea el mejor tramo, junto a la menos conocida pero sorprendente Clara Segura (Los niños salvajes). El mano a mano entre Leonardo Sbaraglia y Eduard Fernández (otro actor recurrente de Cesc Gay), viene a ser sencillamente increíble, al igual que el duelo de titanes que se establece entre Luis Tosar y Ricardo Darín, sin duda dos pesos pesados. La conversación entre Eduardo Noriega y Candela Peña funciona, más por la labor de ella, aunque el santanderino está bastante correcto. El último episodio acaba siendo inferior, a pesar del inmenso talento de Leonor Watling, que se mide con un Alberto San Juan que da lo justo, y posteriormente con un contenido pero insulso Jordi Mollà y una Cayetana Guillén Cuervo decepcionante en su regreso a la pantalla de cine, tras ocho años centrada en la televisión.

6/10
Los amantes pasajeros

2012 | Los amantes pasajeros

El vuelo de la compañía aérea Península despega desde Madrid en dirección a México. Pero por problemas con el tren de aterrizaje deberán abortar el viaje. Durante varias horas se mantendrán volando por el espacio aéreo español a la espera de tener luz verde para un aterrizaje de emergencia. Con el fin de evitar problemas, la mayoría de los pasajeros han sido drogados convenientemente. El piloto es un bisexual que está enrollado con uno de los tres azafatos homosexuales que completan la tripulación, junto con el copiloto, éste también con líos de género. Entre los pasajeros están una dominatrix de alto standing, un pobre tipo que huye de una chica enferma, una vidente medio tarada que quiere perder la virginidad, un misterioso hombre de negro, un empresario corrupto y una pareja de recién casados. Todos tendrán sus minutos de historia. Dentro del surrealista y disparatado universo de Pedro Almodóvar Los amantes pasajeros es a la comedia lo que La mala educación es al drama. En otras palabras, estamos ante una de las peores películas del director manchego, al menos de los últimos tiempos. Fracasa estrepitosamente en su intento por encontrar la tecla para meterse al público en el bolsillo, cosa que es la verdadera especialidad de Almodóvar y la clave de su éxito. Sin ese don para llegar a la gente, sus argumentos estrafalarios, erótico-festivos y rebuscadamente inverosímiles se vienen abajo. Y aquí ocurre justamente eso. La trama de toda la película es un monumento a la ligereza, la zafiedad, la exageración del mundo de locas homosexuales y conversaciones vanas de portera, tan típico de su filmografía; pero al contrario que otras veces en Los amantes pasajeros nada adquiere consistencia, todo es anecdótico, trivial, tonto: al final el espectador tiene la sensación de haber estado viendo una gigantesca nada, un conjunto de sketches televisivos de muy baja ralea, montañas de chistes verdes, ejercicio de locazas que en otros tiempos darían que hablar y hoy en día no producen risa, sino más bien aburrimiento. Es como si Almodóvar hubiera querido regresar a los 80, con una bomba de frescura escandalosa, y el trasnochado experimento le hubiera explotado en la cara. Hay lógicamente algunos momentos, contados, en que es imposible no sonreírse (o reírse de la pura vergüenza), tales son las esperpénticas situaciones “amaneradas”, así como ciertos coscorrones a las corrupciones del poder y de los negocios que funcionan momentáneamente. También destaca, claro, el numerito musical, por lo insólito y artificioso de la ocurrencia, y ese aire kitch del conjunto, con la luminosa fotografía de colores claros, limpios, de pintura warholiana. Pero, al fin, todo es tan demente y ridículo que ni un impresionante elenco de actores y actrices de enorme renombre –hay cameos hasta de Antonio Banderas, Penélope Cruz y Paz Vega– es capaz siquiera de evitar la catástrofe de la vacua y procaz farsa que inunda cada uno de los minutos del film. Y, si hay que salvar algo, el trabajo de Blanca Suárez en las pocas tomas de exteriores sería una buena opción.

2/10
¿Para qué sirve un oso?

2011 | ¿Para qué sirve un oso?

A Alejandro y Guillermo les fascina la naturaleza desde que eran unos tiernos infantes. Hermanos, el primero es un excéntrico naturalista conocido como “El señor de los osos”; vive en un bosque asturiano, empeñado en salvaguardar la belleza del paraje con la excusa de que hay que proteger a unos osos que no se ven por ahí desde hace años. El otro es un prestigioso científico, eterno candidato al Nobel, preocupado por el imparable cambio climático. Tras muchos años van a convivir juntos en plena naturaleza. Comedia amable con ribetes ecologistas de Tom Fernández (La torre de Suso), director y guionista, con uno de los actores españoles más dotados para el género, Javier Cámara. Aunque el arranque en la Antártida es poderoso –Guillermo descubriendo un brote verde en medio del hielo, sintomático de que algo está cambiando en el planeta–, lo cierto es que la trama discurre torpemente, no goza el film del timing que está pidiendo a gritos. Se acumulan personajes y subtramas de escaso interés –la mujer que crió a los hermanos, el ayudante de Alejandro y la maestra de que está enamorado, la propia veterinaria y su niña...–, y algunos elementos ingeniosos –la película muda que inspiró la dedicación profesional de los hermanos– están metidos con calzador. De modo que se salva algún gag aislado –es muy divertida la secuencia de la clase que el célebre Guillermo da a los niños del pueblo–, pero no basta para que el film levante el vuelo. Incluso un momento como el del hacha incrustado en la cabeza de Alejandro, que debería ser tronchante, resulta, simplemente, desconcertante. Así que no sabemos para qué sirve un oso, pero todavía menos sabemos para qué sirve una película como ésta, que se pregunta para qué sirve un oso.

3/10
Que se mueran los feos

2010 | Que se mueran los feos

Eliseo tiene el apodo en el pueblo de “el feo”, y desde luego este tipo cojo, calvo y desdentado, que regenta una carnicería, no es el más guapo del lugar. Él soñaba con ir a la ciudad y dedicarse a la música –con otros tres mozos tenía y tiene una banda–, pero no pudo ser. Además, después de morir su madre, debe ocuparse de la granja, pues su hermano “pasa del tema”. Hasta tiene la cara dura de no acudir al sepelio materno, y mandar a cambio a Nai, su mujer. Eliseo acabará encamándose con ella. Comedieta del zaragozano Nacho G. Velilla, quien ya dirigió a Javier Cámara en Fuera de carta. Intenta ser una comedia amable, pero todo es rancio y con muy poquita chispa. Pese a los esfuerzos por explotar la gracia natural de Cámara y Carmen Machi, no hay demasiado espacio para las risas. Asusta un poco la superficialidad con que se trata la infidelidad –está bien en el caso de Eliseo, está mal en el caso de un amigo suyo casado y ligón–, la maternidad, la religión y la homosexualidad –la lesbiana que quiere tener un hijo, y elige de padre al cura–; se puede exhibir, por supuesto, la excusa de que se trata de una comedia, pero sería más honrado decir que sigue los presupuestos de lo políticamente correcto.

3/10
Fuera de carta

2008 | Fuera de carta

Burda y grosera comedia española que exprime el asunto gay y se suma a la moda creciente de películas ambientadas en el mundo de los fogones. La historia se centra en Maxi, chef de un restaurante de moda en el barrio madrileño de Chueca, que ejerce de homosexual amanerado y de fachada bastante "loca". Su vida cambia cuando se ve obligado a acoger en su casa a sus dos hijos, fruto de un matrimonio del pasado, justo antes de enamorarse de su nuevo vecino, un ex futbolista argentino. El guión mezcla la puesta en escena de películas como Chuecatown con situaciones al estilo Deliciosa Martha (es un decir, claro), para fabricar un mejunje estereotipado y bastante indigesto, en donde el lenguaje barriobajero y el encefalograma plano de los personajes es el lamentable y único leitmotiv. Ni siquiera tienen gracia los chistes, casi siempre muy subidos de tono, pese al esfuerzo que hace Fernando Tejero por mostrarse natural. Pero no hay que darle más vueltas: todo lo que vemos es una vulgaridad, un tonto despropósito, vacío y obsceno. El director Nacho G. Velilla aporta al film cierto aire almodovariano, aunque acentuando sólo la vis cómica y dando protagonismo el desmadrado personaje de Maxi, que parece salido de la época de Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón. Al final, lo único que uno saca en claro es que es una verdadera pena que un actorazo como Javier Cámara se esté anquilosando una y otra vez en el mismo personaje extravagante.

2/10
Lex

2008 | Lex | Serie TV

Mario Estrada es un abogado cínico y sin escrúpulos. Aunque ha obtenido un gran prestigio profesional, sus métodos de trabajo rozan la ilegalidad. Comparte despacho con Dani León, su socia, que también es su novia. El otro componente del bufete es Gonzalo Xifré, el mejor amigo de ambos. Javier Cámara y Santi Millán muestran una vez más su valía para la comedia en esta serie televisiva española.

4/10
Lex (2ª temporada)

2008 | Lex | Serie TV

La actriz Paz Vega se incorpora a la serie. Interpreta a Rocío Janer, abogada amiga del brillante Mario Estrada y sus compañeros del bufete. Rocío es una mujer fatal, acusada de matar a sus amantes. Este personaje está claramente inspirado en el de Sharon Stone en Instinto Básico. Además, en esta temporada los protagonistas sufren las consecuencias de la crisis económica y deben renunciar a su cara vida social.

4/10
Los girasoles ciegos

2008 | Los girasoles ciegos

  Una trama muy novedosa en el cine español. Ambientación en la época inmediatamente posterior a la guerra civil, represión implacable de los vencedores, policías sádicos con las familias de los vencidos, curas libidinosos, curas manipuladores... El “Cara al sol” por partida doble... En fin, por si alguien no lo ha pillado, lo del párrafo anterior pretendía ser una ironía, pues estamos ante la enésima incursión de la cinematografía patria en la triste guerra fraticida, y como es habitual, desde una óptica de los vencidos muy poco sutil. Ignoramos si la trama original de la novela de Alberto Méndez se aguantaba sobre el papel, pero podemos constatar que no lo hace sobre el celuloide. El film describe la tragedia que le toca vivir en Orense a una familia, los padres Ricardo y Elena, los hijos Elenita y Lorenzo, tras el final de la guerra. El padre es un hombre significado de izquierdas, se oculta en un escondite secreto de la casa familiar. La hija huye con su novio fuera de España (o eso pretende), así que Elena vive la ficción de ser una viuda con un niño. Mientras Salvador, diácono que tiene intención de ordenarse sacerdote, vive una cierta crisis después de los horrores que ha visto en el campo de batalla. Sus dudas vocacionales conviven y se alimentan con su obsesión lasciva por Elena desde el primer momento en que la ve. Firman el guión del film el fallecido Rafael Azcona y José Luis Cuerda, quien también dirige. Una vez planteada la situación, con la metáfora de "los girasoles ciegos", que alude al desconcierto de los personajes, el conjunto resulta tremendamente reiterativo, y muy poco creíble. Que nadie detecte los deseos lujuriosos de Salvador hacia Elena resulta complementa inverosímil, y que éste la siga por la calle como un tímido colegial, que cuenta “trolas” al superior del “cole” donde da clases, producirá sonrojo en cualquier espectador inteligente. Y ver a Ricardo blasfemando a grito pelado por la ventana, en un momento en que se viene abajo, resulta sencillamente patético. Muchos episodios se añaden al metraje sin que contribuyan a la progresión –los avatares de hija y novio, el registro nocturno…– y el gran drama que debiera ser el obligado encierro, en ningún momento parece tal. Con tal panorama, lo mejor del film es Maribel Verdú, que aguanta el tipo en un film que hace aguas por todas partes.  

2/10
La torre de Suso

2007 | La torre de Suso

Cuando su mejor amigo muere por sobredosis, Cundo regresa al sitio donde nació, un pueblecito minero de Asturias. Allí se reencuentra con sus padres, a los que no ve desde que partió hacia Argentina, diez años atrás. Su madre es una mujer que se siente muy sola, porque el padre está más interesado en tomar sidras que en estar con ella. Además, el hijo recién regresado no le inspira ninguna confianza, porque fue un adolescente muy conflictivo, enganchado a las drogas. Suso asegura que ha cambiado, que ha tenido una hija en Argentina y que todo le va bien, aunque no se atreve a llamar a su teórica esposa... Tras reunirse con los amigos de su infancia, Cundo les pide que le ayuden a construir una torre de madera, tal como deseaba por razones incomprensibles Suso, el fallecido. Prometedora opera prima de Tom Fernández, uno de los guionistas de Siete vidas, que precisamente ha escogido como protagonistas a Javier Cámara y Gonzalo de Castro, dos de los actores de esa serie televisiva. Ambos realizan un gran trabajo, al igual que otros jóvenes desconocidos y algunos veteranos, como Emilio Gutiérrez Caba. El director, asturiano de nacimiento, recoge la situación actual de tantos pueblos del Principado, anteriormente dedicados a la minería, y que a pesar de su inigualable belleza natural sufren la emigración masiva de muchos jóvenes que no tienen claro a qué pueden dedicarse en sus localidades natales, fuera de la albañilería y el pastoreo. Los protagonistas pertenecen a una generación que fue devastada por la heroína, un problema que en muchos casos se saldó con un agudo distanciamiento familiar. Tom Fernández filma una cinta con un fondo muy positivo, que anima a luchar por salir adelante, y a superar como sea los más complejos problemas. Gracias a eso, se disculpan los pequeños arranques de humor grosero, y algún que otro error de principiante. Por ejemplo, intenta abarcar demasiados temas y alarga el metraje innecesariamente, o a veces introduce demasiado humor, lo que está a punto de dar al traste con el tono tragicómico. Curiosamente, el film se estrena unos meses después de Bajo las estrellas, en la que otro director debutante, el navarro Félix Viscarret, narraba también el regreso al norte de España de otro joven impresentable con problemas para sentar la cabeza.

5/10
Paris, je t'aime

2006 | Paris, je t'aime

Mosaico formado por dieciocho historias cortas, rodadas por cineastas excepcionales, que giran en torno al amor. Cada una transcurre en un barrio de París diferente, que sirve como título a cada segmento. El principal escollo es que los cineastas tienen entre cinco y seis minutos por corto, lo que supone un reto para muchos de ellos, acostumbrados a desarrollar sus historias. Sintetizar un relato no es tarea fácil, menos en el cine moderno, en el que por ejemplo son necesarias tres horas de King Kong para contar lo mismo que la película clásica, de 100 minutos. Esta dificultad deriva en que pocos de los autores son capaces de desarrollar una historia de entidad, y los que salen mejor parados son en su mayor parte los que se decantan por narrar una anecdotilla. Es el caso de Joel y Ethan Coen, que mezclan suspense y comedia en ‘Tuileries’, aunque no muestran París, pues transcurre en su totalidad en la estación de metro. Steve Buscemi interpreta a un turista que descubre a una pareja magreándose en el andén de enfrente, lo que causará imprevistas reacciones de los observados. Tiene también su gracia ‘Tour Eiffel’, en la que Sylvain Chomet reivindica el derecho a la diversidad, a través de la historia de amor de dos mimos. Isabel Coixet realiza su primera incursión en el género cómico, pues en ‘Bastille’ parodia sus propios dramones lacrimógenos, a través de la historia de un hombre a punto de dejar a su mujer por una amante más joven. Resulta al menos curiosa ‘Père Lachaise’, en la que el especialista en terror Wes Craven  cuenta con simpatía la visita de una pareja a la tumba de Oscar Wilde. El propio Craven interviene brevemente como actor en ‘Quartier de la Madeleine’, donde Vincenzo Natali convierte a Elijah Wood en protagonista de una historia de vampiros. Esto no significa que no hayan tenido éxito algunos cineastas que han optado por la vía dramática. Destaca Gurinder Chadha, con ‘Quais de Seine’, que apunta con pocos trazos una historia de amor interracial. En ‘Loin du 16ème’, los brasileños Walter Salles y Daniela Thomas han elegido una entrañable historia de amor maternal, recordando que el amor puede ser de diferentes clases. Frédéric Auburtin se ha encargado de rodar imágenes de París, que sirven de transición entre los cortos, y de ‘Quartier Latin’, homenaje al cine de John Cassavetes, con dos de los actores habituales del neoyorquino, su esposa Gena Rowlands y Ben Gazzara. Como en todos los trabajos colectivos, es inevitable que el nivel sea desigual. Desentonan parcialmente algunos pasajes, como ‘Porte de Choisy’, relato surrealista en torno a unas peluquerías chinas. Lo mismo le ocurre a ‘Le Marais’, pues a pesar de la fuerza visual de Gus Van Sant, su narración de un encuentro que podría dar lugar a una relación homosexual no acaba de arrancar. 

5/10
Ficción

2006 | Ficció

Cuarto largometraje del barcelonés Cesc Gay (1967), que adquirió notoriedad gracias al éxito de su anterior film, En la ciudad, nominado a varios Goya y ganador del correspondiente al mejor actor secundario para Eduard Fernández. Pues bien, no sería raro que Fernández volviera a llevarse el premio, aunque esta vez como actor principal. En su nuevo film, Gay abandona su historia 'en la ciudad' para ambientarla 'en el campo'. Hasta allí llega Álex, un director de cine de 39 años que, con la excusa de escribir el guión de su próxima película, deja a su mujer y sus dos hijos por unos días, y se retira a una lejana casa rural de montaña, donde vive su buen amigo Santi. También entablará relación con una lugareña, vieja conocida, y con Mónica, una amiga suya que al igual que él está pasando unos días fuera de la ciudad. Ojalá todo el cine español fuera como el que ofrece esta película, de guión serio, realista, romántico, maduro. Álex, el protagonista –un claro trasunto del propio Gay–, es un hombre en crisis, inseguro, reconcentrado, con un punto de tristeza (ese tipo de papeles que tan bien le van a Eduard Fernández) y que encarna a la perfección esa frase que dice uno de los personajes: "Quizás ahora, nuestra edad, es más triste que hace diez años. Miras hacia atrás... miras hacia adelante y...". Pese a la economía de medios (o quizá gracias a ella), la cámara se mueve sutilmente, con la elegancia y la sobriedad que uno demandaría en la contemplación de los parajes que presenta, preciosos, limpios, a veces desolados y siempre solitarios. El guión de Tomás Aragay y del propio director recuerda –con su leve trama y sus múltiples silencios– a In the Mood for Love (Deseando amar), aunque lo que en Wong Kar Wai son colores y virtuosismo técnico, en Gay se resuelve con sencillez abrumadora y gran naturalidad, y también con un punto menos de, digamos, contención... Ficción destaca sobremanera por una soberbia dirección de actores, con algunas escenas primorosas, inolvidables, implacablemente reales, como la que tiene lugar en el bar, cuando Álex y Mónica entran para guarecerse de la lluvia. Claro que sería mucho más difícil si Gay no hubiera contado con un reparto sensacional: que Fernández y Cámara son seguramente los mejores actores españoles de la actualidad es bien sabido, pero Montse Germán es todo un descubrimiento.

7/10
Malas temporadas

2005 | Malas temporadas

Gonzalo es un chaval de instituto, que ha decidido encerrarse en su cuarto y sumergirse en su ordenador. Su madre, que trabaja en una ONG, no le entiende; problemas de comprensión de otra índole tiene por su profesión, pues aunque derrocha simpatía, no logra resolver los peliagudos casos que los inmigrantes le plantean. Uno de ellos, cubano, trafica clandestinamente con obras de arte, y está liado con la esposa discapacitada de su mejor cliente. La mujer querría una relación formal, el otro tiene complejo de culpa, y se ve como el juguetito caribeño de ella. Un tipo sale de la cárcel, y busca a su antiguo compañero de celda, que le rehúye, no sabemos por qué; por fin sabremos que mantuvieron una relación homosexual, que el otro, casado y con una hija, no desea reanudar. Al tiempo, es vecino del cubano, y da clases de ajedrez al chaval ‘autista’. Segundo film de  Manuel Martín Cuenca, que esta vez no cuenta con un texto literario previo como el aportado por Lorenzo Silva en  La flaqueza del bolchevique. Y se nota, para mal, por el artificio y las frases grandilocuentes, difíciles de imaginar pronunciadas en la vida real. El formato de historias cruzadas (al estilo de Crash y Magnolia) permite dibujar situaciones y personajes de modo más o menos ocurrente, con una inclinación al exceso. Llamativa es en este sentido la montaña rusa de situaciones fuertes (paliza al homosexual, carrera de cochecito de la paralítica, arrebato violento del moro), la inclusión casi promocional de canciones de Marlengo o el exhibicionismo a que se presta Leonor Watling.

3/10
Alatriste

2005 | Alatriste

Adaptación de las aventuras del célebre personaje creado por el escritor Arturo Pérez-Reverte. Se ha realizado un enorme esfuerzo de producción para recrear aquella época en que España era un imperio que empezaba a mostrar sus primeros signos de decadencia. La ambientación es perfecta, se pintan bien las circunstancias políticas, aunque quizá llama la atención la presencia folclórica de algún elemento –Velázquez, por ejemplo–, o la escasa presencia de la religión católica –la religión es algo más que la Inquisición–. No obstante, el solo hecho de abordar una ambiciosa película de aventuras y época, merece un aplauso a Antonio Cardenal y sus socios por su arriesgada apuesta, poco frecuente en España. Dicho esto, hay que decir que el film no acaba de funcionar. Agustín Díaz Yanes ha tomado la decisión de usar elementos de todas las novelas de Pérez-Reverte, con la intención de abarcar la vida completa del capitán Diego Alatriste. Esto da al film un carácter episódico, como de ir avanzando a salto de mata, de escenario en escenario, introduciendo muchos personajes, demasiados. ¿Realmente es necesario sacar medio minuto a Pilar Bardem caracterizada de monja? Quizá habría sido más inteligente seguir la opción de Peter Weir en Master and Commander. Al otro lado del mundo al abordar la saga del capitán Jack Aubrey, creación de Patrick O´Brian; o sea, centrarse en una novela, y tomar si acaso elementos puntuales de otras; pues al film de Díaz Yanes le falta una meta, un lugar al que llegar y que el espectador aguarde con impaciencia. En su modestia, funciona mejor El maestro de esgrima que este film. Destaca el esfuerzo de Viggo Mortensen, Aragorn en El Señor de los Anillos, por hablar un castellano adecuado a su personaje; y sabe darle un aire sombrío, aunque el guión no explique qué le mueve, a no ser que sea el simple afán de aventuras, la camaradería, el ir tirando con su amante actriz, o esa suerte de `hijo´ que es Íñigo de Balboa. El reparto de secundarios está muy bien pensado, aunque destacan Javier Cámara (el primer encuentro del conde duque de Olivares con Alatriste es magnífico, tal vez lo mejor del film), Juan Echanove (que da vida a un desengañado Quevedo), Antonio Dechent y Eduard Fernández (compinches de Alatriste); las féminas tienen menos cancha, se mire como se mire (estamos en un mundo de hombres, y el papel de Elena Anaya no se acaba de entender) e incluso Blanca Portillo, increíble la capacidad camaleónica de esta mujer, tiene una presencia menor, como… Fray Emilio Bocanegra, un hombre evidentemente. Las escenas de acción y de muchedumbres están conseguidas, y destaca la de apertura, de asalto a un puesto moviéndose por el agua, entre la niebla de una noche de luna de atmósfera azulada, que recuerda, y mucho, a la escena del huerto de los olivos en La Pasión de Cristo.

4/10
La vida secreta de las palabras

2005 | The Secret Life of Words

Una plataforma petrolífera en medio del océano. Ha ocurrido un accidente. Uno de los trabajadores murió abrasado por el fuego, y su compañero de fatigas Josef, aparte de otras heridas, ha quedado temporalmente ciego. Una mujer, Hannah, enfermera, se desplaza en helicóptero para prestar auxilio al accidentado. Y allí pasarán los días, de agradable monotonía. Se diría que el tiempo se ha detenido en ese lugar en medio de ninguna parte, y esa paz sirve a Josef y Hannah para crear en sus almas un muy necesario clima de sosiego. Pues ambos arrastran un pasado que les pesa, y mucho. Magnífico film contemplativo de Isabel Coixet, rodado en inglés como otros de sus trabajos, los notables Cosas que nunca te dije y Mi vida sin mí. La directora afronta riesgos al tomarse su tiempo en pintar la vida cotidiana en la plataforma (un lugar que dio mucho juego a Lars Von Trier en Rompiendo las olas), los cuidados que requiere el enfermo, el esfuerzo que exige llegar a entender a otra persona cuando se ve incapaz de comunicar el estado de su alma. Y nos habla de cómo, en ese proceso que puede ser largo, se puede conectar con otra persona aunque uno de los cinco sentidos, la vista o el oído, estén ausentes. Una idea que no está nada mal en un mundo hiperacelerado y sensual, donde lo que no entra por los ojos parece que no exista. Como explica Coixet “la empatía, esa misteriosa capacidad de sentir como propios los dilemas del otro, sean éstos los que sean, que son capaces de desarrollar, consigue romper todos las muros –de silencio, de cinismo­– que hay entre ellos”. El dúo protagonista está sensacional. Tiene razón la directora al destacar “la ternura y sentido del humor insospechados” que Tim Robbins imprime a su personaje y la “capacidad de metamorfosis” de Sarah Polley que hace que su Hannah “pueda ser áspera y tierna a la vez, dulce y fuerte, arisca y encantadora”. Aunque su cocinero español es un personaje pequeñito, Javier Cámara lo dota de una humanidad sin par, le basta acompañar a la Polley, y con una inesperada dulzura se convierte en el amigo que todos querríamos tener. Y también Julie Christie sabe hacer auténtico su breve papel.

8/10
La mala educación

2004 | La mala educación

Enrique es un joven director de cine que está investigando para una próxima historia, y la búsqueda le lleva a reencontrarse con un antiguo amigo del colegio, Ignacio. Junto a él recordará sus años más tiernos en el colegio de curas al que asistían; recuerdos sobre la represión que sufrieron, los partidos de fútbol, la educación, e incluso algunos abusos sexuales que no han podido olvidar. Fallida cinta de Pedro Almodóvar protagonizada por Gael García Bernal y Fele Martínez, y que no tuvo el éxito esperado en las salas de cine. El polémico tema sobre curas represores y abusones ha sido tratado hasta la saciedad en el cine y el director malagueño no quiso ser menos, pues deja constancia, una vez más, de su animadversión hacia la Iglesia. La historia, carente de humor, es rebuscada, desagradable y no atrapa en ningún momento.

3/10
Torremolinos 73

2003 | Torremolinos 73

Un humilde vendedor de enciclopedias recibe una inusitada proposición por parte de su empresa, que le ofrece actuar en una enciclopedia de sexualidad, que se venderá en los países escandinavos, donde el material erótico hace furor. Para ello, debe rodar cintas caseras protagonizadas por él mismo y Carmen, su esposa. El matrimonio acepta empujado por las necesidades económicas, por lo que Carmen se convierte en una estrella del porno en Holanda, mientras que Alfredo se aficiona al cine de Bergman mientras sueña con rodar una película seria. Tanto Candela Peña como Javier Cámara demuestran espontaneidad en esta tragicomedia que describe la España de los 70. El color, tratado digitalmente, recuerda al de las películas de super 8 o a las fotos de la época. Aunque se apoya en gran parte en el típico humor de las comedias ligeras del cine español, el debutante Pablo Bergés describe de forma realista a los protagonistas, con especial acierto en el despertar artístico de Alfredo, y en el anhelo de Carmen de tener por fin un hijo por encima de cualquier otra aspiración.

4/10
Los abajo firmantes

2003 | Los abajo firmantes

Un actor, recién llegado a una compañía de gira, propone leer un manifiesto contra la guerra de Irak. Oristrell improvisó con los protagonistas esta cinta sobre las protestas de los actores.

3/10
Hable con ella

2002 | Hable con ella

"Cafe Müller", espectáculo de Pina Bausch. Dos tipos se emocionan viendo a dos mujeres moverse como sonámbulas en el escenario. Es la apertura, resumen plástico del film. Benigno es enfermero, y cuida con esmero a Alicia, que se encuentra en coma (¿en el país de las maravillas?). A su clínica llega Lidia (mujer torero, por supuesto) tras una grave cogida; le acompaña su amante Marco, autor de libros de viajes. Benigno y Marco son muy distintos; pero se hacen amigos e intercambian confidencias sobre sus cuitas amorosas. Pedro Almodóvar ya ha probado de sobras su oficio narrativo. Aquí acude a una estructura más compleja, con saltos temporales y pequeños “descansos” o cambios de aire –los espectáculos de Bausch, las corridas, la película muda, la canción de Caetano Veloso, la aparición “estelar” de Chus Lampreave…– que en manos de otro chirriarían hasta decir basta. Así el manchego compone un folletín. De sentimientos exacerbados y heridas sangrantes. Sin entrar a cuestiones de fondo –a la violación, sin ir más lejos, se le resta importancia–, mostrando el puro deambular de los personajes. Ése es Almodóvar, guste o no. Se toma o se deja. La historia acumula elementos melodramáticos, muchos tomados de las páginas de sucesos del periódico. Y se salpica con el humor que tanto agrada a su parroquia.

6/10
Lucía y el sexo

2001 | Lucía y el sexo

Una chica se enamora de un escritor, el cual no puede olvidar una relación que mantuvo con una desconocida de la que nació una hija. Julio Medem (La ardilla roja, Tierra) filma una historia fragmentada, compleja y morbosa, de azarosos encuentros y relaciones que no acaban de establecerse. El sexo, muy presente en las imágenes, está casi ausente de la exigencia argumental. La película acaparó un buen puñado de nominaciones a los Goya.

2/10
7 vidas (3ª Temporada)

2000 | 7 Vidas | Serie TV

En la vida de Paco entra Álex, hermanastro que no conocía y que es el hijo de su padre con un antiguo ligue. A Álex empieza a gustarle Esther, una compañera de Carlota. Por otro lado, Gonzalo y Carlota continúan con su relación de novios y tienen planes de boda, y como Álex no se decide a conquistar a Esther, empieza a salir con la joven sobrina de Sole, Lucía. Por su parte, Diana descubre que es lesbiana. Y por otro lado, Aída, la asistenta de Sole, se unirá al grupo cuando comienza a trabajar en el Kasi ke no. Tercera entrega de una de las series con más éxito de la televisión española. En esta temporada Toni Cantó y Paz Vega ya no se encuentran entre el reparto pero en su lugar entran Pau Durá (Krámpack) y Marian Álvarez (Hospital Central, Lo mejor de mí).

5/10
7 vidas (2ª temporada)

1999 | 7 vidas | Serie TV

Nuevas desventuras de Gonzalo, Paco, Carlota, David, Sole y Laura. En esta temporada se une Anabel Alonso en el papel de Diana, una joven actriz que lucha por conseguir buenos papeles que le vayan dando poco a poco celebridad nacional. Paco, por su parte, encontrará un trabajo como guardia de seguridad.

5/10
Los lobos de Washington

1999 | Los lobos de Washington

Un viejo garaje. Unos pobres diablos malviven con un bareto de medio pelo y con un negocio de furgonetas de mundazas. Juntos planean el robo de un dinero de un viejo conocido, que se ha enriquecido de forma harto dudosa. El caso es que algo sale mal. El dinero se pierde, y empieza a no estar nada claro quién lo tiene en su poder. En los alrededores se encuentra el Circo de Los Lobos de Washington, a modo de metáfora de las ilusiones y desengaños que la vida conlleva. Mariano Barroso, que firmó ese estupendo film llamado Éxtasis, dirige este thriller de tintes dramáticos y final inesperado. Cuenta con un reparto mayoritariamente masculino, en el que destacan dos presencias casi imprescindibles ya en el cine español: Javier Bardem y Ernesto Alterio.

4/10
7 vidas

1999 | 7 vidas | Serie TV

Gonzalo Montero es dueño de un bar llamado 'Kasi ke no'. A él acude su amigo David, que acaba de salir de un coma larguísimo, su vecina Laura y su amiga Carlota, hermana de David. Con ellos estará también Sole, una viuda con ideas comunistas y un carácter bastante fuerte, que se caracteriza además por ser en el fondo encantadora y por las collejas que le da a su hijo Paco, un muchacho que de bueno que es, es tonto. Sitcom española que alcanzó enorme éxito de audiencia. Llegó a estar 10 temporadas en antena y por ella pasaron un número señalado de actores españoles. Está protagonizada por Javier Cámara, Amparo Baró, Blanca Portillo y Gonzalo de Castro, entre otros

5/10
Cuarteto de La Habana

1999 | Cuarteto de La Habana

Walter, un aspirante a músico, se gana la vida limpiando en un local de jazz de Madrid. Un día le llega una cinta de vídeo grabada por una mujer cubana, Lita, que afirma que es su madre. Decide irse a verla a La Habana. Por el camino conoce a Segis, un azafato que le ha dicho a su novia que es piloto. Comedieta dirigida por Fernando Colomo, con un guión muy poco inspirado a base de enredos facilones. Aún así, Javier Cámara salva en gran medida la función con su enorme talento.

4/10
Periodistas

1998 | Periodistas | Serie TV

Serie española que cosechó un gran éxito y que, al igual que Compañeros, se mantuvo en antena entre 1998 y 2002, con un total de 120 capítulos. La trama se centra en la redacción de un periódico local llamado 'Crónica Universal'. Ahí trabajan el jefe Luis, el redactor jefe Blas, las redactoras Ana y Ali, los fotógrafos Clara y Willy, más becarios y secretarias. Los capítulos tratan sobre las vidas de cada uno de los personajes y sus diferentes relaciones, al tiempo que se urden historias en torno a las noticias de actualidad que van saliendo. Hay un poco de todo: comedia, romance, drama y un punto de intriga. La serie, que reúne a un buen elenco de actores españoles, estaba producida por Globomedia y se da la peculiaridad de que el personaje de Clara, interpretado por Belén Rueda, ya aparecía en la otra serie de éxito de la misma productora televisiva, Médico de familia.

4/10
Torrente, el brazo tonto de la ley

1998 | Torrente, el brazo tonto de la ley

Santiago Segura se ha convertido en icono de cierta cultura española. Su presencia en televisión, sus cortos, su papel en El día de la bestia, junto a una gracia natural, provocan empatía en el espectador, hasta el punto de que se le perdona ser políticamente muy incorrecto. Para su debut en el largo escoge una sucesión de gags en un Madrid castizo y cutre, usando como hilo conductor a Torrente, un impresentable ex policía, ‘facha’, racista y pícaro, que con ayuda de su vecino, mozo en la pescadería de su madre, investiga (es un decir) un caso de narcotráfico. El film carece de pretensiones. Si alguna tiene, es la de hacer reír. No es mala meta, y en muchos casos se consigue. Pero el precio que se paga –apabullamiento con la procacidad, la irreverencia o la blasfemia– es demasiado alto. Eso sí, está muy cuidado el envoltorio visual, con guiños al cinéfilo; y hay muchos rostros conocidos en pequeños papeles, incluida la presencia del gran Tony Leblanc. Se puede decir que Segura trabaja tanto su film como el artesano Álvaro Sáenz de Heredia los del inefable Chiquito de la Calzada, tan vapuleados por la crítica. Que el esfuerzo merezca la pena, en uno u otro caso, es otro cantar.

4/10
Corazón loco

1997 | Corazón loco

Comedia de enredos amorosos en su más clásica versión española. Félix (Juanjo Puigcorbé) es un simpático y frívolo vendedor de pisos que sólo piensa en trepar en la empresa. Lo que más desea es obtener el cargo de Director Comercial que ostenta Lola (Cristina Marcos). Félix se lleva fatal con ella y además tiene muy complicado conseguir su puesto, ya que Lola es la amante del jefe de ambos (Joaquim de Almeida). Cuando la mujer del jefe está a punto de descubrir los engaños de su marido, Félix sale en su ayuda. Sin embargo, lejos de mejorar su situación, esta actuación de Félix le traerá numerosos quebraderos de cabeza. Simpática comedia, que indaga en la sociedad española de la más pura cultura del pelotazo. Los actores están a la altura de unos personajes muy divertidos que se mueven a las mil maravillas sobre el imaginativo guión de Fernando León y Carlos Asorey.

4/10
¿Recuerdas la primera vez que hiciste eso?

1997 | ¿Recuerdas la primera vez que hiciste eso?

Tragicomedia española de tintes típicos realizada por el director Fernando Colomo. Daniel Guzmán interpreta a un joven ingenuo y con cierta timidez que vive permanentemente obsesionado con un pensamiento: perder la virginidad. Un día pasa por su camino Elisabeth (Diana Gálvez), con quien parece posible que pueda lograr el objetivo que busca. Sin embargo, cuando parece que todo está a punto, el joven se da cuenta que toda su aventura forma parte de un montaje y que él es simplemente una víctima cualquiera de un curioso concurso televisivo. Se trata de una película muy singular, como todo el cine de Fernando Colomo. Los actores están correctos y algunas situaciones están rodadas con notable acierto. La película ofrece al espectador una reflexión acerca del poder de las comunicaciones y el derecho a la intimidad.

3/10
Este es mi barrio

1996 | Este es mi barrio | Serie TV

La vida de unos vecinos de un concurrido barrio madrileño, con sus cosas personales, sus problemas, sus amores y relaciones. El protagonista es Cándido, que tras quedarse viudo y en paro lucha por sacar adelante a sus hijos Nacho y Elisa. Serie española de 1996 que tan sólo estuvo una temporada en antena. Aunque no cuajara entre la audiencia, contaba con conocidos actores españoles, tales como José Sacristán (Todos a la cárcel), Alberto San Juan (El otro lado de la cama), Melanie Olivares (Aída), Saturnino García (Justino, un asesino de la tercera edad) o Marta Belenguer (Camera Café).

4/10
Hostal Royal Manzanares

1996 | Hostal Royal Manzanares | Serie TV

Reme, una mujer rural, se establece en Madrid con Paciano, su padre, y su gallina Cristal. Ambos vivirán en el hostal regentado por Asunción, su tía. En el establecimiento también viven Elena –la prima de Reme–, la prostituta Sonsy y el atractivo Luis, de quien Reme se enamora. También pasan ocasionalmente los más estrafalarios individuos. Lina Morgan traspasó a la pequeña pantalla la fórmula de sus exitosas obras teatrales. Así, la actriz ofrece sus gesticulaciones y sobreactuaciones habituales, que calaron entre el público, pues la serie obtuvo buenos índices de audiencia.

3/10
Alegre ma non troppo

1994 | Alegre ma non troppo

Un joven homosexual ve como su vida se derrumba tras el trágico divorcio de sus padres. Se refugia en una amiga con su misma ocupación, la música. Una de las más divertidas comedias de Fernando Colomo, inventor de la Comedia madrileña, un género copiado hasta la saciedad. En esta ocasión se adentra en el mundillo de las orquestas musicales para ofrecer una historia ágil y llena de divertidos enredos. Los jóvenes intérpretes demuestran una gran habilidad actoral, en especial Pere Ponce (Amo tu cama rica).

4/10
¡Ay, Señor, Señor!

1994 | ¡Ay, Señor, Señor! | Serie TV

Serie cómica a la española, ideada por Andrés Pajares y que sólo estuvo en antena durante un año, con veintiocho capítulos. Narraba las aventuras y desventuras de un cura de aires modernillos, que deberá hacer frente a la vida diaria y a las cuestiones planteadas por su feligresía. No se caracteriza la serie, precisamente, por su visión espiritual del hombre. Se trata de una simple cuchufleta, de tono costumbrista. Algunos actores españoles destacan entre el reparto, como Javier Cámara, Carmen Conesa o Neus Asensi.

2/10
Rosa rosae

1993 | Rosa rosae

Rosa Cordón es una escritora que ha triunfado con su libro "Rosa Rosa". Pero el público ignora que esta novela es una adaptación del diario que otra Rosa, una compañera de colegio, le entregó cuando eran niñas. Como es incapaz de escribir una segunda novela por sí misma, decide acudir a una mujer para que le eche las cartas. La elegida resulta ser su antigua amiga del colegio. Decepcionante comedia urbana de Fernando Colomo, que narra las vicisitudes de dos insulsos personajes femeninos. A pesar de los esfuerzos de las actrices, el film nunca levanta el vuelo.

4/10
Vamos Juan

2020 | Vamos Juan | Serie TV

Han pasado dos años desde que este ministro de agricultura tocara las más altas cimas del poder. Ahora, alejado de la actividad política, lleva una vida sencilla trabajando como profesor de biología en un instituto de Logroño. Sin embargo, ni su ambición política ni su vocación de servicio público se han apagado. Consciente de lo mucho que aún le queda por aportar, Juan Carrasco decide dar un paso adelante: reunir a su equipo de confianza, volver a Madrid y fundar un nuevo partido.

Los abajo firmantes

2003 | Los abajo firmantes

Un actor, recién llegado a una compañía de gira, propone leer un manifiesto contra la guerra de Irak. Oristrell improvisó con los protagonistas esta cinta sobre las protestas de los actores.

3/10

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