La actriz francesa Fanny Ardant ("La mujer de al lado") y el estadounidense Danny Huston ("El aviador") encabezan el reparto de "Trafalgar", drama familiar con elementos de comedia negra que supone el debut en la dirección de largometrajes de Liam Hellmann. Élodie Bouchez ("La vida soñada de los ángeles") y Stacy Martin ("Nymphomaniac") completan el elenco principal de una película rodada entre París y Londres que ya se encuentra en posproducción.
El proyecto apuesta por una fórmula poco habitual: se filmó en apenas 12 días, con un presupuesto de 1,3 millones de euros y sin un guion convencional. En su lugar, Liam Hellmann proporcionó a los intérpretes un esquema de siete páginas que sirvió como punto de partida para desarrollar los diálogos y los personajes a partir de sus propias experiencias familiares. Una manera de hacer cine que, en lugar de encorsetar a los actores, les invita a aportar sus propias miserias domésticas.
La historia, inspirada en la familia del propio director, sigue a un joven criado en un hogar dominado por mujeres que decide buscar al padre al que nunca ha conocido. El reencuentro, sin embargo, dista mucho de ser idílico: descubre que debe hacerse cargo de las deudas paternas y reunir 80.000 euros en apenas una semana. Ante semejante papeleta, su familia disfuncional decide ayudarle, aunque el plan acaba derivando en la preparación de un atraco.
El propio Liam Hellmann interpreta al protagonista. Fanny Ardant es la abuela; Élodie Bouchez, la madre; Stacy Martin, la hermana; y Danny Huston, el padre ausente. Lou Lampros encarna a la novia del protagonista y Khaled Alouach, a su mejor amigo.
Liam Hellmann llegó a trabajar en unas 60 versiones del guion antes de renunciar a la estructura tradicional. Trasladó entonces el proyecto a un esquema de cuatro páginas, ampliado posteriormente a siete después de conversar con los actores y pedirles que compartieran anécdotas de sus propias familias.
"Todos tenemos familias un poco locas", explica el cineasta, que buscaba que cada intérprete incorporase elementos personales a la película. En el caso de Danny Huston, una conversación sobre su relación con su propio padre terminó proporcionando historias que el actor contaría ante la cámara.
El productor Charles Benoin, socio de Liam Hellmann en Only What We Carry, considera que aquella experiencia permitió dar el salto a Trafalgar. La película anterior, dirigida por Jamie Adams y protagonizada por Quentin Tarantino, con Simon Pegg y Sofia Boutella en el reparto, pasó por el festival de Tribeca y el Festival de Cine Americano de Deauville.
Para esta nueva aventura, el equipo se inspira en el retrato de las relaciones familiares de cineastas como los hermanos Coen, Pedro Almodóvar y Cédric Klapisch. El objetivo, según Charles Benoin, era llevar a los actores fuera de su zona de confort y aprovechar la espontaneidad de un rodaje en el que buena parte del material surgía del trabajo colectivo.
La financiación también se apartó de los cauces habituales del cine francés. El proyecto recurrió principalmente a inversores privados, junto con ayudas fiscales francesas, en lugar de depender del modelo tradicional basado en aportaciones de cadenas de televisión, anticipos de distribuidores y subvenciones públicas. La distribuidora francesa Zinc se incorporó antes incluso de que estuviera cerrado el reparto y estrenará la película en salas de Francia.
Liam Hellmann presenta Trafalgar como una reacción frente a la creciente estandarización del cine contemporáneo. "Es una película sobre una familia disfuncional, y la propia película es disfuncional", resume el director. Una declaración de intenciones que, en este caso, se traduce en un rodaje sin red de seguridad: con semejante familia y 80.000 euros en juego, tenerlo todo bajo control quizá habría resultado demasiado convencional.
