Decine21

Noticias

Las contradicciones de unos premios siempre polémicos

Los Globos de Oro piensan que "Michael" no es musical y que "Obsession" es pura comedia

Los Globos de Oro vuelven a demostrar que clasificar películas por géneros puede ser un arte tan creativo como el propio cine. Esta vez, los organizadores han decidido que "Michael", el biopic de Michael Jackson dirigido por Antoine Fuqua, no reúne los requisitos para competir en las categorías de comedia o musical. En cambio, "Obsession", una película de terror, sí puede presentarse como comedia. 

Los Globos de Oro piensan que "Michael" no es musical y que "Obsession" es pura comedia

Los Globos de Oro han rechazado la propuesta de Lionsgate para incluir Michael en el apartado de comedia o musical. La decisión obliga también a Jaafar Jackson, sobrino del Rey del Pop, a competir en la categoría de mejor actor de drama, donde la competición puede resultar más complicada para alguien que debuta como protagonista cinematográfico. El estudio puede recurrir antes del 31 de octubre, aunque fuentes cercanas apuntan a que probablemente no lo hará.

La estrategia de Lionsgate tenía cierta lógica. Las categorías de comedia o musical suelen ofrecer una competencia diferente a las dramáticas y, tratándose de una película sobre el Rey del Pop, repleta de canciones y coreografías, la etiqueta de musical parecía bastante razonable. Otra cosa es que los Globos de Oro compartan semejante interpretación del asunto.

De hecho, si se aplican estrictamente las normas, la decisión de excluir Michael podría estar justificada. El reglamento establece que un musical es una comedia o un drama en el que las canciones se utilizan, además del diálogo, para hacer avanzar la trama, y el comité ha considerado que las actuaciones de la película no cumplen ese requisito. El problema es que la organización parece aplicar ese rigor de manera selectiva: puede ponerse exquisita para decidir qué es un musical y, al mismo tiempo, mostrar una generosidad considerable a la hora de admitir comedias.

Ahí entra Obsession, una producción de terror que ha sido presentada en la categoría de comedia. No es que el género de terror carezca de sentido del humor, pero cuesta imaginar que los espectadores necesiten llevarse una libreta para apuntar los chistes cuando acuden a ver una película de miedo. Quizá los Globos de Oro manejan una definición de comedia que todavía no ha llegado al resto de la humanidad.

De Marte a Marilyn Monroe: una tradiicón de categorías imaginativas

No sería la primera vez que los Globos de Oro sorprenden con sus decisiones genéricas. En 2012, Michelle Williams ganó el premio a mejor actriz de comedia o musical por Mi semana con Marilyn, película centrada en las dificultades emocionales de Marilyn Monroe. Un caso que demuestra que, para los Globos, el drama personal puede tener más de una lectura, aunque no necesariamente la que espera el espectador.

Más llamativo fue lo ocurrido con Marte (The Martian), la película de Ridley Scott protagonizada por Matt Damon. Pese a su condición de aventura de ciencia ficción con un trasfondo dramático, compitió en la categoría de comedia o musical y acabó llevándose el premio. Matt Damon también ganó como mejor actor en esa misma categoría. Hasta el propio Ridley Scott parecía desconcertado por la clasificación.

Y hay precedentes que complican todavía más el caso de Michael. Los Globos de Oro no siempre han puesto reparos a la hora de considerar musicales los biopics de artistas. En la cuerda floja, sobre Johnny Cash, ganó como mejor película de comedia o musical, mientras que Jamie Foxx obtuvo el premio al mejor actor en esa categoría por Ray, el biopic de Ray Charles.

Si una película sobre Johnny Cash o Ray Charles puede competir como musical, resulta comprensible que Lionsgate pensara que una historia sobre Michael Jackson, con sus canciones y bailes, también podría hacerlo. Pero los criterios de los Globos de Oro, como los gustos musicales, parecen cambiar según la temporada.

La controversia también recuerda las dudas que los Globos de Oro arrastran desde hace años sobre su funcionamiento y su credibilidad. Uno de los casos más comentados fue el de Emily en París, que recibió numerosas nominaciones después de que Paramount organizara un lujoso viaje al rodaje parisino para más de 30 miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA), la organización que concedía los premios.

La HFPA acabó disolviéndose y los Globos de Oro pasaron a una estructura empresarial con ánimo de lucro bajo el control de Penske Media. El cambio no ha evitado las críticas sobre la independencia y la gestión de los galardones.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot